Un inusual incidente diplomático marcó este lunes una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, cuando la delegación de Estados Unidos abandonó la sala en señal de protesta por las críticas formuladas por Francia sobre la posición de Washington en materia de derechos humanos.
La retirada se produjo al inicio de la intervención del embajador francés ante Naciones Unidas, Jérôme Bonnafont. Poco después, el representante adjunto de Estados Unidos ante la ONU, Dan Negrea, justificó la decisión afirmando que su país no estaba dispuesto a escuchar un «discurso politizado y condescendiente», acusando además a París de actuar con «hipocresía» y de impartir lecciones al resto de los Estados miembros.
El origen de la tensión se remonta a la votación celebrada el pasado viernes en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la renovación del mandato del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk. Estados Unidos votó en contra de la renovación junto a países como Rusia, Corea del Norte, Nicaragua y Malí.
Tras la votación, la misión francesa ante la ONU criticó públicamente la postura estadounidense en la red social X, asegurando que Washington, considerado durante años un referente en la defensa de los derechos humanos, aparecía ahora alineado con Estados frecuentemente cuestionados por su historial en esta materia.
Pese al enfrentamiento, una fuente diplomática francesa aseguró que el desacuerdo no altera la solidez de las relaciones bilaterales entre París y Washington, que seguirán cooperando en el seno de Naciones Unidas y en otros asuntos internacionales.