La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, admite un cambio de clima dentro de la Unión Europea respecto a posibles sanciones contra el ministro israelí Itamar Ben Gvir. La tensión diplomática aumenta tras las polémicas acciones del dirigente ultranacionalista y el endurecimiento de la ofensiva israelí en Gaza.
La Unión Europea comienza a mostrar señales de un endurecimiento progresivo frente a algunos miembros del Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, reconoció este jueves que aumenta la presión entre varios Estados miembros para estudiar sanciones contra el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, una de las figuras más controvertidas de la extrema derecha israelí.
A su llegada a la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE celebrada en la ciudad chipriota de Limassol, Kallas señaló que el debate podría entrar de lleno en la agenda del próximo Consejo oficial de Asuntos Exteriores previsto para mediados de junio en Luxemburgo.
“Existe una presión creciente por parte de varios Estados miembros, incluidos algunos que hasta ahora habían sido reticentes a adoptar sanciones contra ministros israelíes”, afirmó la responsable europea ante los medios.
Aunque la reunión de Chipre tiene un carácter informal y no contempla decisiones vinculantes, el tema refleja un cambio de tono dentro de la diplomacia europea respecto al Ejecutivo de Netanyahu, especialmente tras la intensificación de la guerra en Gaza y las repetidas provocaciones políticas protagonizadas por Ben Gvir.
España figura entre los países que más activamente han impulsado la discusión sobre posibles medidas restrictivas. Francia e Italia también han expresado recientemente su preocupación tras el trato dispensado por las autoridades israelíes a activistas internacionales de la flotilla humanitaria con destino a Gaza, retenida por Israel en medio de una fuerte tensión internacional.
Ben Gvir, líder del partido ultranacionalista Poder Judío, se ha convertido en una de las figuras más radicales del actual Gobierno israelí. Sus declaraciones sobre la población palestina, su defensa de la expansión de los asentamientos en Cisjordania y sus posiciones favorables a endurecer aún más las operaciones militares han provocado numerosas críticas dentro y fuera de Israel.
En Bruselas, varias propuestas de sanciones circulan desde hace meses, aunque hasta ahora la Unión Europea no ha logrado reunir la unanimidad necesaria para adoptar medidas contra miembros del Gobierno israelí. Sí se han aprobado, en cambio, diferentes paquetes de sanciones contra colonos israelíes acusados de violencia contra civiles palestinos en Cisjordania ocupada.
Kallas evitó anticipar si existe ya una mayoría política suficiente para avanzar hacia sanciones individuales contra Ben Gvir u otros ministros ultraderechistas israelíes, pero reconoció que el debate “está evolucionando” dentro de la UE.
La reunión informal de Limassol cuenta además con la participación de ministros invitados de India y Arabia Saudí, en un contexto regional marcado por la guerra en Gaza, la creciente presión humanitaria sobre la población palestina y las divisiones europeas sobre la respuesta diplomática hacia Israel.