Más de 41 millones de colombianos están llamados este domingo a las urnas para elegir un nuevo Congreso en unos comicios legislativos que servirán como termómetro político de cara a las elecciones presidenciales previstas para el próximo 31 de mayo.
La votación pondrá a prueba la capacidad de la izquierda del presidente Gustavo Petro para conservar influencia en el poder legislativo frente a una derecha que intenta recuperar terreno tras la derrota electoral de 2022.
Los colombianos elegirán 285 congresistas entre las 08:00 y las 16:00 hora local (13:00-20:00 GMT). El nuevo Congreso asumirá funciones el 20 de julio, pocas semanas antes de la investidura del próximo presidente.
Durante el mandato de Petro, el Congreso aprobó algunas reformas impulsadas por el Ejecutivo, pero también bloqueó proyectos clave como la reforma del sistema sanitario o una reforma fiscal destinada a aumentar los impuestos a los sectores más ricos.
Ante la resistencia parlamentaria, el presidente respondió con movilizaciones populares y discursos muy críticos contra el legislativo, una institución que arrastra desde hace años un fuerte descrédito entre los ciudadanos debido a repetidos escándalos de corrupción.
Continuidad o giro político
Las encuestas sitúan entre los favoritos para las presidenciales al senador izquierdista Iván Cepeda, aliado político de Petro, y al abogado Abelardo de la Espriella, figura cercana a la derecha que se presenta como un candidato “antisistema”.
Cepeda aspira a prolongar el programa reformista de la izquierda, lo que requiere un Congreso favorable a su proyecto político. Por el contrario, sectores conservadores consideran que el actual Parlamento evitó la aprobación de medidas que califican de perjudiciales para el país.
Una de las propuestas de la izquierda es modificar la Constitución, lo que algunos analistas interpretan como un riesgo de concentración de poder en el Ejecutivo.
La derecha busca reorganizarse
Tras el revés electoral de 2022, la derecha intenta reconstruir su base política. El expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), una de las figuras más influyentes del conservadurismo colombiano, se presenta como candidato al Senado con la intención de movilizar a su electorado tradicional.
Uribe critica especialmente la política de “paz total” impulsada por Petro, basada en negociaciones con grupos armados ilegales.
La violencia continúa marcando el clima político del país. Durante la campaña electoral fue asesinado el senador de derecha Miguel Uribe, que aspiraba a convertirse en candidato presidencial.