Cisjordania: la Cruz Roja alerta de una vida cotidiana cada vez más «insostenible»

29 septembre 2026 - 08:48

Controles, carreteras bloqueadas, violencia de colonos y expansión de los asentamientos están estrechando cada vez más el espacio de la vida cotidiana palestina en Cisjordania. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advierte de que las restricciones ya afectan directamente al acceso a hospitales, escuelas, viviendas y medios de subsistencia.

La advertencia del CICR pone el foco en una dimensión menos visible de la situación en Cisjordania ocupada: no solo los episodios de violencia, sino la acumulación de obstáculos que condicionan actividades tan básicas como acudir al médico, llevar a los niños a la escuela o desplazarse para trabajar.

La organización humanitaria señala que el aumento de las restricciones de circulación impuestas por Israel, unido a la expansión de las colonias y al incremento de la violencia de los colonos, está haciendo cada vez más difícil mantener una vida normal para la población civil palestina.

«Hay que poner fin a la violencia frecuente y grave», reclamó Julien Lerisson, jefe de la delegación del CICR para Israel y los territorios palestinos ocupados, quien instó además a las autoridades israelíes a proteger a la población frente a la violencia de los colonos y a garantizar el respeto de la propiedad y el acceso a los servicios esenciales.

Un territorio atravesado por barreras

Uno de los principales motivos de preocupación es la creciente fragmentación de la movilidad. Según el CICR, Israel mantiene alrededor de un millar de barreras y obstáculos en carreteras principales y secundarias, además de puestos de control en los accesos a numerosas localidades palestinas.

El impacto va mucho más allá de los tiempos de desplazamiento. El organismo advierte de pacientes que encuentran dificultades para llegar a los centros sanitarios, alumnos cuyo acceso a las escuelas se ve obstaculizado y familias que quedan aisladas de sus hogares, tierras o fuentes de ingresos.

Las consecuencias pueden resultar especialmente graves en las emergencias médicas. El CICR denuncia casos de ambulancias retenidas durante horas en controles y barricadas o forzadas a realizar largos desvíos para sortear carreteras cerradas y zonas afectadas por episodios de violencia. Estas demoras dificultan el trabajo de los servicios de emergencia y pueden poner en riesgo la vida de los pacientes.

Más de 6.000 ataques desde 2023

La advertencia llega en un contexto de fuerte incremento de la violencia. De acuerdo con el último balance citado de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), entre enero de 2023 y agosto de 2026 se registraron en Cisjordania al menos 6.190 ataques de colonos que provocaron víctimas, daños materiales o ambos.

En ese contexto, 72 palestinos murieron y 5.728 resultaron heridos a manos de fuerzas israelíes o colonos. Más de 6.500 palestinos fueron desplazados de sus hogares como consecuencia de la violencia de los colonos y las restricciones de acceso: 49 comunidades quedaron completamente desplazadas y otras 83 de forma parcial.

Los daños alcanzan también a bienes esenciales para la economía de numerosas familias. El balance recoge la destrucción de unos 88.000 árboles y daños en más de 3.100 vehículos.

Cuando desplazarse se convierte en el problema

El mensaje del CICR desplaza así la atención desde los grandes episodios de violencia hacia sus efectos acumulativos. Una carretera cerrada, un control que se prolonga durante horas o una ambulancia obligada a cambiar de itinerario pueden parecer incidentes aislados, pero su repetición termina transformando el funcionamiento cotidiano de comunidades enteras.

Para la organización humanitaria, la protección de los civiles y su acceso a servicios esenciales no puede quedar subordinada a esta dinámica. Su advertencia es, en esencia, que la crisis humanitaria en Cisjordania también se mide en la posibilidad —o imposibilidad— de llevar una vida cotidiana normal.

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