La incursión de tres MiG-31 sobre el Golfo de Finlandia obligó a una protesta diplomática de Tallin y reaviva el pulso militar en el Báltico.
Tallin denunció este viernes la violación de su espacio aéreo por parte de tres cazas rusos MiG-31 que permanecieron alrededor de doce minutos sobrevolando la zona del Golfo de Finlandia. El incidente, ocurrido a primera hora de la mañana, fue confirmado por el Ministerio de Defensa estonio, que informó además de la intervención de la patrulla aérea de la OTAN para garantizar la seguridad del espacio aéreo aliado.
El ministro de Asuntos Exteriores, Margus Tsahkna, calificó la acción como una “audacia sin precedentes” y convocó al encargado de negocios ruso en Tallin para presentar una protesta formal. La incursión se produce en un contexto de creciente tensión en el Báltico, donde ya se habían registrado cuatro episodios similares en lo que va de 2025.
La OTAN mantiene en Estonia un destacamento aéreo rotatorio precisamente para vigilar el flanco oriental de la Alianza, que ha visto aumentar las violaciones rusas desde la invasión de Ucrania en 2022. Para el gobierno estonio, estas acciones buscan poner a prueba los tiempos de reacción aliados y proyectar presión política sobre uno de los Estados más firmes en el apoyo a Kiev.
Tallin ha pedido a sus socios europeos reforzar las medidas de presión económica y diplomática contra Moscú, convencido de que las incursiones no responden a errores de navegación, sino a una estrategia calculada de intimidación. Mientras tanto, la OTAN reiteró su compromiso con la defensa del espacio aéreo báltico, considerado uno de los puntos más sensibles de la seguridad continental.