Aumentan las inquietudes e interrogantes sobre el tiroteo masivo acaecido en la Universidad de Brown y el asesinato selectivo de Nuno Loureiro, profesor de Ciencias e Ingeniería Nuclear del MIT y director del Centro de Ciencia de Plasmas y Fusión (PSFC), la semana pasada. Estos ataques han generado, por parte de la administración estadounidense, la suspensión de lotería de visas considerando que el sospechoso de los crímenes residía en Estados Unidos como beneficiario de dicho programa.
Será difícil avanzar en el esclarecimiento de los hechos y de las motivaciones del asesino del profesor del MIT y del ataque en la Universidad de Brown que se saldó con dos muertos y nueve heridos. De momento se ha podido establecer que estos fueron actos premeditados. El asesino accedió a armas de fuego y a un chaleco antibalas, eludió cientos de cámaras de la universidad y tomó medidas estratégicas para no ser detectado. Las dos armas de fuego de 9 mm y cargadores de alta capacidad utilizados en los ataques fueron halladas el jueves, junto con el sospechoso, y coinciden con la balística de ambas escenas del crimen.
Sin embargo, el suicidio del sospechoso constituye dificultades para avanzar en la investigación. La vida del asesino continúa siendo un misterio. Poco se sabe del portugués Claudio Neves Valente, de 48 años. Aunque algunos excompañeros, al conocer la noticia, han dicho que lo recuerdan como una persona brillante, arrogante y difícil.
Neves Valente cursó el mismo programa académico que Loureiro en Portugal, entre 1995 y 2000. Pero no se tiene noticia de una relación cercana o amistad, salvo que coincidieron como estudiantes de física en el campus universitario. “Un excolega de Loureiro dijo que el profesor y el sospechoso estaban inscritos en el mejor curso de física de Portugal y describió su entorno académico como altamente competitivo”. Ambos se encontraban entre los mejores estudiantes de la universidad, pero sus personalidades eran marcadamente diferentes, recordó un excompañero.
Neves Valente inició estudios en la Universidad de Brown, gracias a una visa F1, esa es una visa de no inmigrante para estudiantes internacionales que desean estudiar a tiempo completo. Pero, posteriormente, tomó una licencia y se retiró formalmente de la universidad el 31 de julio de 2003. No se sabe qué ha sido del paradero y de la trayectoria vital de Neves Valente entre 2001 y 2017. “La última dirección conocida del sospechoso este año estaba en Miami y, en noviembre, alquiló un almacén en Salem”, precisa el informe de CNN.
“Alquiló una habitación de hotel en Boston del 26 al 30 de noviembre antes de alquilar un Nissan Sentra gris con matrícula de Florida en la misma ciudad y luego conducir el auto a la Universidad de Brown el 1 de diciembre. El auto fue visto varias veces por testigos en la zona de la universidad durante los siguientes 12 días. El 13 de diciembre, el sospechoso abrió fuego contra estudiantes en el auditorio del campus del edificio Barus y Holley, lo que causó la muerte de Ella Cook y de Mukhammad Aziz Umurzokov, e hirió a otras nueve personas. Al día siguiente, el sospechoso regresó a Massachusetts y cambió las matrículas del coche de alquiler que había alquilado durante su estancia por una matrícula no registrada de Maine. El 15 de diciembre, el sospechoso disparó mortalmente a Loureiro en la casa del profesor en Brookline antes de regresar inmediatamente a un almacén en Salem donde había alquilado una unidad”, reconstruye el medio.
Al parecer, Neves Valente, tras los ataques, no habría salido más del lugar en Salem. Se ha dicho que ese espacio le sirvió como base de operaciones. Los detalles de la autopsia realizada el viernes sugieren que el sospechoso murió el 16 de diciembre. Las autoridades han dicho que vivieron horas frenéticas el jueves. Algunas pistas en la investigación han resultado ser falsas.