El 18 de diciembre, el Parlamento Europeo y el Consejo acordaron aprobar una propuesta de normas que modifican el concepto de ‘tercer país seguro’ del reglamento de la UE sobre los procedimientos de asilo y establecen una lista de ‘países de origen seguros’ común a toda la UE.
La nueva normativa permitirá que los Estados miembros puedan aplicar con mayor facilidad el concepto de ‘tercer país seguro’ para rechazar las solicitudes por considerarlas inadmisibles, evitando realizar un examen exhaustivo de ellas, y transfiriendo unilateralmente, a quienes busquen asilo en países de la UE, hacia terceros países con los que es posible que los solicitantes no tengan relación o quizá conozcan apenas de pasada. Las medidas se aplicarán a partir de junio de 2026, junto con el resto del Pacto sobre Migración y Asilo.
En la nueva lista de países de origen seguros común a toda la UE figuran Bangladesh, Colombia, Egipto, Kosovo, India, Marruecos y Túnez, así como, con excepciones, los países candidatos a la adhesión a la UE. Amnistía Internacional precisa que, a partir de la nueva normativa, se dará por sentado que “los ciudadanos y ciudadanas de esos países no necesitan protección y se les aplicará un procedimiento acelerado de asilo, en detrimento de la valoración individualizada de sus solicitudes. Las disposiciones que amplían la designación de ‘países de origen seguros’ podrían comenzar aplicarse de inmediato”.
La organización Amnistía Internacional estima que las nuevas normas de asilo y el estatus de “países seguros” de la Unión Europea menoscaban los fundamentos de la protección de las personas refugiadas. Olivia Sundberg Diez, responsable de Amnistía Internacional ante la UE sobre cuestiones de migración y asilo, ha declarado que éstas menoscaban los fundamentos mismos de la protección de las personas refugiadas.
“Es un ataque sin precedentes al asilo en la UE, que debe interpretarse en el contexto de una amplia variedad de medidas punitivas de deportación, aún en fase de negociación. Este intento vergonzoso de eludir las obligaciones jurídicas internacionales hace que la responsabilidad de la UE en materia de protección de las personas refugiadas recaiga aún más en países no europeos y dista de ser una política migratoria humana y que respete la dignidad de las personas”, señala Amnistía Internacional.
“Los cambios realizados en el concepto de ‘tercer país seguro’ podrían suponer que se rechacen sin examen las solicitudes de asilo en la UE y se envíe a quienes las presenten a países con los que no tengan nada que ver y donde quizá no hayan puesto jamás el pie. El acuerdo de hoy constituye una abdicación del compromiso de la UE con la protección de las personas refugiadas y allana el camino a la negociación de acuerdos de sus Estados miembros con terceros países para la tramitación extraterritorial de las solicitudes de asilo”.
“El acuerdo de hoy establece en toda la UE una lista de países de origen considerados ‘seguros’ y hace recaer en quienes soliciten asilo la obligación de probar que no lo son. De este modo se menoscaba el proceso de valoración individual de las solicitudes de protección y se levanta una barrera más en el laberinto jurídico que hará sin duda que a las personas en situación de riesgo se les niegue la protección que necesitan”.
El País titulaba en días recientes “así cerró Europa el asilo a los colombianos”. El diario español indica en esta nota que la Unión Europea ha incluido a Colombia en una lista de países seguros que, en la práctica, “cierra la vía del asilo a decenas de miles de personas”. Es decir: “La Unión Europea le ha dado un portazo a los colombianos”.
Aunque la UE había estado enviando señales en estos meses, el golpe final llegó hace pocos días. “Tras un goteo de trabas silenciosas, presiones directas a la Cancillería y la amenaza explícita de imponer un visado de viaje, la Comisión Europea ha decidido restringir de facto el acceso al asilo para ellos. Es una vía que ha permitido a más de 200.000 personas instalarse en Europa —sobre todo en España— en los últimos cinco años”, precisa el medio.
Colombia se ha convertido en el único país latinoamericano incluido en la lista europea de países “seguros” y esa herramienta, analiza El País, “permite a los Estados miembros desestimar con mayor rapidez las solicitudes de protección internacional”.
Colombia comparte ese estatus con Marruecos, Bangladesh, Egipto o Túnez, “grandes emisores de migración irregular hacia Europa. Detrás de esta decisión —que tendrá un fuerte impacto en quienes aún pensaban en emigrar— hay una larga historia de presiones diplomáticas”, añade el diario.
Fuentes diplomáticas colombianas admiten haber recibido presión de cancillerías europeas (Reino Unido, Alemania y España, también Dinamarca e Irlanda) para disuadir a sus nacionales de emigrar a Europa utilizando solicitudes de asilo. “Nos decían abiertamente que, si queríamos mantener la exención de visado, teníamos que actuar”.
El gobierno colombiano, reseña El País, comparte el diagnóstico de los europeos, respecto a que muchos de sus emigrantes no cumplen los requisitos para obtener asilo. Por tanto, optó por más controles en los aeropuertos, campañas de información para explicar las condiciones específicas que justifican la protección y otras medidas disuasorias, puntualiza el diario citado.
Los europeos estaban nerviosos con las peticiones de asilo de los colombianos que globalmente son marginales, pues la mayoría de las peticiones se concentra en España. “Aunque Colombia ocupa el cuarto lugar entre las nacionalidades que más asilo solicitan en la Unión Europea, en 2024 se trató de apenas 50.330 personas, y el 79% lo hizo en territorio español, según datos de Eurostat. Una gota en una enorme región en la que viven 450 millones de habitantes, pero que mantiene sus sistemas de asilo desbordados. Los colombianos son solo una pieza más que las autoridades europeas han movido para limitar lo que consideran que es un abuso del procedimiento”, abunda el medio.
España ha acumulado hasta 60.000 solicitudes anuales de asilo que ha denegado casi sistemáticamente. De hecho, reformó su ley de extranjería y las facilidades para regularizarse a través del asilo fueron removidas. Los principales afectados, en consecuencia, fueron los colombianos y el efecto fue inmediato: “las solicitudes cayeron de unas 40.000 al cerrar 2024 a menos de 14.000 a noviembre de este año”.
En abril, la Comisión Europea propuso incluir a Colombia en la lista de países “seguros” para acortar con ello los plazos de examen de las solicitudes y acelerar las expulsiones de quienes recibieran una denegación. La Comisión justificó la medida señalando que la tasa de reconocimiento de los solicitantes colombianos fue de apenas el 5% en 2024, un dato que para las autoridades europeas refuerza el argumento de que este perfil no cumple los requisitos de protección reservados a refugiados de guerra o perseguidos políticos.
La lista de países seguros ha sido objeto de fuertes críticas. “En el caso colombiano, la UE reconoce la delicada situación de seguridad que enfrentan líderes sociales y habitantes de zonas rurales controladas por grupos armados, pero sostiene que ‘la población no se enfrenta a persecución ni a un riesgo real de sufrir daños graves’. Argumenta además que quienes sí son objeto de persecución ‘pueden trasladarse de forma segura y legal’ a otras regiones del país sin necesidad de solicitar protección internacional”, documenta el diario español.
“La lista se presentó supuestamente avalada por informes de la Agencia Europea de Asilo, pero resultó que se elaboró antes de que esos informes estuvieran terminados”, ha denunciado la eurodiputada española Estrella Galán Galán, representante de Sumar, partido de izquierdas que cogobierna en España.