La Fiscalía Federal alemana investiga al antiguo presidente del BND por presunto espionaje, obtención de secretos de Estado y tentativa de alta traición. Un antiguo alto cargo del servicio también ha sido arrestado. Los investigadores sospechan que Hanning recibió durante años alrededor de 2.000 documentos internos, algunos de ellos altamente clasificados, y utilizó información secreta en sus contactos con servicios de inteligencia extranjeros.
Alemania afronta un caso de presunto espionaje que alcanza directamente a la antigua cúpula de su principal servicio de inteligencia exterior. August Hanning, presidente del Servicio Federal de Inteligencia (BND) entre 1998 y 2005, fue detenido este martes en su domicilio de Nordwalde, cerca de Münster.
La Fiscalía Federal investiga al exresponsable, de 80 años, por sospechas de espionaje contra el Estado, obtención de secretos de Estado, tentativa de alta traición y actividad como agente para servicios de inteligencia.
También fue detenido en Baviera Manfred D., antiguo jefe de gabinete de Hanning y veterano miembro del BND. Está investigado por presunta complicidad en tentativa de alta traición y espionaje.
Unos 2.000 documentos procedentes del BND
El núcleo de la investigación es especialmente delicado. Según las autoridades y las informaciones obtenidas por WDR, NDR y Süddeutsche Zeitung, Hanning y su antiguo colaborador habrían establecido en 2010 un acuerdo mediante el cual este último le proporcionaba documentación interna a cambio de dinero.
Manfred D. ocupó posteriormente puestos que le daban acceso a información clasificada dentro del BND. Los investigadores calculan que entregó a Hanning alrededor de 2.000 documentos, algunos de ellos clasificados, al menos hasta mediados de 2022.
Entre el material descubierto figurarían informes utilizados en reuniones de alto nivel de los organismos de seguridad alemanes y documentos relacionados con asuntos especialmente sensibles, entre ellos el programa nuclear iraní y las capacidades militares rusas.
Parte de la documentación contendría además información procedente de servicios de inteligencia aliados, lo que añade una dimensión internacional al caso.
La pista de un servicio secreto extranjero
La sospecha más grave afecta al posible uso posterior de esa información.
La Fiscalía considera que Hanning habría empleado conocimientos obtenidos de la documentación secreta para preparar al menos un análisis destinado a un miembro de un servicio de inteligencia extranjero.
También se investiga si transmitió información política obtenida a partir de documentación interna en sus comunicaciones con otro agente extranjero.
Las autoridades alemanas no han revelado qué servicios o países estarían implicados. Las investigaciones de los medios alemanes señalan, sin embargo, que Rusia no sería el destinatario al que se refiere este expediente.
Tampoco está aclarado por el momento si el análisis supuestamente preparado por Hanning llegó efectivamente al servicio extranjero.
Una investigación nacida de otro caso
El descubrimiento tiene un origen inesperado. El nombre de Hanning había aparecido previamente en una investigación relacionada con el caso de Christina Block, empresaria alemana acusada en un proceso por el presunto secuestro de sus hijos en el contexto de una disputa familiar.
Durante registros realizados en septiembre de 2025, los investigadores encontraron entre el material de Hanning un dispositivo electrónico que contenía documentación extremadamente sensible del BND.
El hallazgo llamó especialmente la atención porque Hanning había abandonado el servicio de inteligencia veinte años antes, en noviembre de 2005.
Tras examinar el material, las autoridades de Hamburgo trasladaron la información a los organismos federales y, en mayo de 2026, la Fiscalía Federal abrió una investigación encubierta.
Un caso que pone al BND bajo presión
La dimensión del expediente trasciende la responsabilidad penal de los dos detenidos. Los investigadores deberán determinar cómo pudo salir del BND semejante volumen de documentación clasificada y durante cuánto tiempo funcionó presuntamente el mecanismo.
El caso también plantea interrogantes sobre la protección de información proporcionada por servicios aliados, un elemento fundamental en las relaciones de confianza entre las agencias de inteligencia.
Hanning ocupó durante décadas posiciones centrales en el aparato de seguridad alemán. Dirigió el BND entre diciembre de 1998 y noviembre de 2005 y posteriormente fue secretario de Estado en el Ministerio del Interior hasta 2009.
Ahora, más de veinte años después de abandonar la dirección del servicio, se encuentra en el centro de una investigación que afecta a uno de los ámbitos más sensibles de la seguridad del Estado alemán.