Albares confirma la posición de España ante la guerra de Irán

11 mars 2026 - 13:29

El ministro de Asuntos Exteriores rechaza la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel como una violación flagrante del derecho internacional y reclama a la Unión Europea una voz más clara y contundente ante el conflicto. José Manuel Albares defiende la evacuación de los españoles en Irán como prioridad absoluta del servicio exterior y descarta cualquier presión de Washington sobre España por su posición contraria a la guerra.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, regresaba el viernes de la cumbre hispano-portuguesa celebrada en La Rábida, en Huelva, y se encontró con un mapa geopolítico en aceleración. Seis días después del inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, el saldo es ya de más de un millar de muertos, cientos de miles de desplazados, el precio del petróleo disparado y el gas escalando en los mercados internacionales. Albares se sentó en el palacio de Viana, la sede más noble de la diplomacia española, para explicar desde dónde se sitúa España en el conflicto. Su posición no admite ambigüedades: «Estamos ante una guerra ilegal e injustificada».

El ministro considera que la ofensiva no tiene cobertura en el derecho internacional y rechaza el argumento de que la amenaza nuclear iraní la justifique. «No, en ningún caso. Cuando estamos bajo bandera de Naciones Unidas, en violación del derecho internacional, que tiene consecuencias imposibles de prever, y que en menos de una semana ha desestabilizado ya todo Oriente Próximo, con el ataque de Estados Unidos e Israel y la respuesta completamente injustificada de Irán, lanzando cohetes a prácticamente todos los países de la región, son motivos más que suficientes para que este Gobierno se ponga al frente del rechazo a la guerra», afirma con rotundidad.

Una guerra ilegal e injustificada

Albares dedica una parte importante de la entrevista a rebatir al líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, que ha defendido que el derecho internacional está por encima de los derechos humanos. «Feijóo no comprende de lo que habla. Los derechos humanos son parte del derecho internacional. Es la misma cosa. De hecho, la Declaración Universal de los Derechos Humanos es una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sin derecho internacional, es la ley de la selva, la ley del más fuerte. No puede ser. El mundo es más inseguro», responde el ministro con contundencia.

El titular de Exteriores también rechaza la acusación de que el Gobierno esté haciendo electoralismo con su posición. «El ‘no a la guerra’ no es un lema de pancarta. Es un sentimiento mayoritario en la población española y mundial, como estamos viendo», afirma. Albares recuerda que España fue pionera en ese rechazo, «una vez más, como en Gaza, como en el reconocimiento del Estado palestino», y sostiene que cada vez más líderes y más personas en el mundo se alinean con esa posición. El PP, en su criterio, es el que está aislado.

Sobre la posibilidad de que el PP vote en el Congreso contra el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre, el ministro traza una distinción política relevante. «Esa fragata está en una misión de paz para garantizar la seguridad de la Unión Europea (UE) y el presidente ya ha dicho que comparecerá para dar explicaciones. Lo que el PP no comprende es que hay una enorme diferencia entre una misión para preservar el espacio aéreo europeo y una guerra unilateral en violación del derecho internacional en Irán», sostiene.

La evacuación, prioridad absoluta

Con alrededor de 31.000 españoles registrados en Irán al inicio del conflicto, el servicio exterior ha activado un dispositivo de evacuación de gran escala. Más de 4.000 han salido ya del país desde el inicio de las hostilidades, canalizados mediante múltiples vías: aviones del Ejército del Aire español desde Mascate, vuelos comerciales desde distintos países y rutas terrestres hacia países con espacio aéreo abierto. «Le pedimos que cuando el espacio aéreo esté abierto haya vuelos a España y que en todos entren españoles, como este sábado desde Qatar; y vamos canalizando por vía terrestre a países que tienen su espacio aéreo abierto. La única vía que no podemos usar es la marítima, porque el estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado», explica Albares.

Los españoles que aún permanecen en Irán son aquellos que no han manifestado su deseo de salir. «Los residentes, una hace unos meses y otra esta semana. Los españoles que todavía quedan en Irán son los que no han expresado su deseo de salir», aclara. El ministro también confirma que la Embajada española en Teherán ha sido evacuada y que el personal diplomático ha sido trasladado, porque las condiciones mínimas de seguridad no se daban. «La seguridad de todos los españoles, incluido por supuesto el servicio exterior de España, es mi prioridad absoluta», subraya.

España reclama una Europa más contundente

El ministro hace una lectura crítica de la respuesta europea ante el conflicto. «Me gustaría, y así se lo he trasladado a la alta representante y en el Consejo de Asuntos Exteriores, que hubiera una voz más firme, más clara, más contundente. España ha sido la primera, con mucha diferencia, de manera muy destacada. Pero ya se van sumando día a día cada vez más voces europeas», señala. Albares considera que esta guerra afecta a Europa de forma más directa que a su promotor, «que no informó ni preguntó», y que por tanto el Mediterráneo y el sur de Europa tienen mucho en juego.

Esas voces europeas tomaron este martes una dirección concreta. El presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, se desmarcó públicamente de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que el lunes había afirmado ante los embajadores de los 27 que la Unión Europea «ya no puede confiar» en el sistema internacional basado en reglas como «la única manera» de defender sus intereses, y que no debía derramarse «ni una lágrima» por el régimen iraní.

Costa respondió desde el mismo foro que la UE «debe defender el orden internacional y la Carta de la ONU» y que «el unilateralismo nunca puede ser el camino». Albares no tardó en tomar partido: «Nosotros nos identificamos plenamente con las palabras de António Costa», declaró tras el Consejo de Ministros, antes de añadir que la alternativa al orden internacional «son el desorden y la guerra».

 Von der Leyen en el centro del debate en España

La fractura dentro de las instituciones europeas se trasladó de inmediato al debate político español. El PP respaldó la posición de Von der Leyen: el vicesecretario de coordinación del partido, Elías Bendodo, calificó las palabras de la presidenta de la Comisión como «un ejercicio de realismo» y pidió a Sánchez que vuelva a estar «con los aliados europeos y los socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)». La portavoz parlamentaria popular, Ester Muñoz, consideró «obvia» la reflexión de Von der Leyen ante la nueva realidad internacional. Por su parte, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, fue al extremo opuesto y acusó a la presidenta de la Comisión de situarse al lado de la «barbarie», calificando sus declaraciones de «más que desafortunadas» y un «dislate».

Sobre la posibilidad de que la Administración Trump ejerza presión sobre España por su rechazo a la ofensiva, Albares es tajante: «No veo por qué tiene que haber ningún tipo de coerción sobre España». El ministro defiende que su país actúa conforme a la Carta de Naciones Unidas y argumenta que la coerción sobre cualquier Estado de la UE sería respondida conjuntamente por la Comisión. Para dar respaldo parlamentario a su posición, el Ejecutivo anunció este martes que el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, convocará una ronda de contactos con los grupos del Congreso para abordar la guerra de Irán. El presidente Sánchez tiene previsto comparecer ante la cámara el 25 de marzo para informar sobre la posición de España.

 

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