Shanghái.– La inteligencia artificial ya no se limita a responder preguntas o generar imágenes. La próxima revolución apunta a que los teléfonos móviles actúen directamente en nombre del usuario, ejecutando tareas complejas mediante una simple orden de voz, sin necesidad de abrir aplicaciones o navegar entre menús.
Ese fue uno de los grandes protagonistas de la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial (WAIC), celebrada este fin de semana en Shanghái, donde varias empresas chinas presentaron una nueva generación de smartphones basados en agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de reservar viajes, pedir comida, comparar precios, redactar mensajes o gestionar servicios digitales de forma autónoma.
Nubia, Honor y StepFun marcan el camino
Entre las novedades destacó el NaviX Ultra, desarrollado por Nubia e impulsado por Doubao, el popular asistente de inteligencia artificial de ByteDance, la empresa propietaria de TikTok.
La compañía asegura que el dispositivo inaugura una nueva etapa en la telefonía inteligente, donde el usuario deja de interactuar con aplicaciones individuales para delegar directamente las tareas en un asistente de IA.
Sin embargo, el proyecto ya se ha encontrado con importantes obstáculos. Grandes plataformas chinas como Alibaba, Tencent y JD.com limitaron el acceso del agente de IA a sus servicios, especialmente en operaciones relacionadas con pagos, obligando a ByteDance a restringir parte de sus funciones.
La batalla por controlar el acceso al usuario
Más que un desafío tecnológico, la carrera por los teléfonos con IA plantea un conflicto económico.
Según analistas del sector, si los asistentes inteligentes realizan directamente las compras, reservas o pagos, las grandes plataformas perderían el contacto directo con el usuario, uno de los pilares de su modelo de negocio.
«Las empresas no quieren ceder esa relación a un tercero», explica Kiranjeet Kaur, directora de investigación de IDC, quien considera que la adopción masiva de estos agentes todavía necesita superar importantes barreras técnicas y comerciales.
El móvil que se mueve solo
Otra de las propuestas más llamativas llegó de Honor, que presentó su Robot Phone, un teléfono equipado con un pequeño brazo robótico que despliega la cámara para seguir automáticamente al usuario, interpretar gestos, grabar vídeos estabilizados o tomar fotografías sin intervención manual.
La compañía anunció que incorporará un agente de IA desarrollado parcialmente junto a Alibaba antes de su lanzamiento comercial, previsto para finales de este año.
Por su parte, la startup StepFun mostró el STEPX Neo, un dispositivo concebido desde el principio para trabajar con agentes inteligentes y conectado con servicios como Alipay y Didi, permitiendo organizar viajes, realizar compras, gestionar tareas profesionales o editar vídeos desde un único asistente conversacional.
Una carrera global sin vencedor
Mientras China acelera el desarrollo de estos dispositivos, gigantes tecnológicos como Google también trabajan en asistentes capaces de gestionar citas, reservas o compras directamente desde el teléfono.
En paralelo, la startup estadounidense Brain Technologies ya comercializa en Japón un móvil con capacidades similares desarrollado junto a SoftBank, aunque las primeras demostraciones evidencian que la tecnología aún presenta limitaciones.
Para Marc Einstein, analista de Counterpoint Research, todavía no existe un líder claro en esta carrera.
«No utilizaremos las aplicaciones dentro de cinco o diez años como lo hacemos hoy», asegura. A su juicio, la llegada de los agentes de IA transformará profundamente la economía digital y obligará a replantear el modelo de negocio sobre el que se ha construido la industria del smartphone durante las dos últimas décadas.