Una copia excepcionalmente rara de la Declaración de Independencia de Estados Unidos ha sido descubierta en los Archivos Nacionales del Reino Unido, donde permaneció olvidada durante casi 250 años después de haber sido capturada por la Marina Real británica en plena Guerra de Independencia estadounidense.
El hallazgo fue realizado por el archivero voluntario Michael Scurr mientras catalogaba documentos de los capitanes de la Royal Navy. Al desplegar el antiguo manuscrito comprendió de inmediato que se encontraba ante una pieza histórica extraordinaria.
«Sentí mariposas en el estómago», confesó a la BBC. «Llamé a mi responsable y le dije: «Creo que tienes que venir a ver esto».»
El documento pertenece a una de las primeras copias impresas en julio de 1776 en Exeter (Nuevo Hampshire) para difundir la proclamación de independencia entre las colonias americanas. Los expertos sostienen que solo se conservan once ejemplares de aquella edición.
La historia de esta copia resulta tan singular como su rareza.
El 24 de diciembre de 1776, el buque estadounidense Dalton fue interceptado por el HMS Raisonable frente a las costas de Portugal tras una persecución de siete horas. Entre la documentación confiscada por la Marina británica se encontraba esta copia de la Declaración, que fue trasladada primero a Plymouth y posteriormente a Whitehall, donde quedó archivada entre documentos navales hasta nuestros días.
Los Archivos Nacionales consideran que se trata de la única copia conocida obtenida como botín de guerra, una circunstancia que incrementa aún más su extraordinario valor histórico.
Antes de su futura exhibición pública, el documento ha sido sometido a un proceso de conservación para estabilizar el papel y reparar un pequeño desgarro, garantizando así su preservación.
El hallazgo coincide, además, con la víspera del 4 de julio, día en que Estados Unidos conmemora su independencia, y aporta una nueva perspectiva sobre la difusión de uno de los documentos políticos más influyentes de la historia contemporánea.