En las últimas horas, la administración estadounidense ha suspendido el programa de lotería de “Green Cards”. Bajo este programa ingresó a Estados Unidos el ciudadano portugués Claudio Neves Valente, responsable de los tiroteos en la Universidad de Brown y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Adicionalmente, el fin de semana pasado, el gobierno Trump también canceló el programa de reunificación familiar a siete países por considerar que se ha abusado de este. Los beneficiarios de dicho programa deberán salir de Estados Unidos, como máximo el próximo 14 de enero, si no tienen otro proceso migratorio en curso que les permita un estatus y una residencia legales en el país.
El presidente Donald Trump ha suspendido este jueves el programa de lotería que otorga tarjetas de residencia permanente o Green Cards. Este fue el programa que facilitó el ingreso a Estados Unidos al responsable de los tiroteos en la Universidad Brown y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus iniciales en inglés).
Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, ha indicado a través de X que, bajo la dirección del presidente Trump, ordena a los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) que pausen el programa de lotería de tarjetas de residencia permanente conocidas como “Green Cards”.
“Este individuo atroz nunca debió haber ingresado a nuestro país”, ha expresado Noem sobre el ciudadano de origen portugués, Claudio Neves Valente, responsable de los ataques citados. Neves Valente, de 48 años, ha sido responsabilizado del tiroteo en la Universidad Brown en el que murieron dos estudiantes y otros nueve resultaron heridos, y del asesinato de un profesor del MIT. Neves fue hallado muerto, este jueves en la noche, por una herida de bala autoinfligida, según han informado las autoridades.
Neves Valente había iniciado estudios en Brown con una visa de estudiante en el año 2000, según declaración jurada de un detective de la Policía de Providence. En 2017, se le otorgó una visa de inmigrante por diversidad y meses después obtuvo el estatus de residente permanente legal, según la declaración jurada. De momento, no queda claro dónde estuvo Neves en el periodo entre el que se ausentó de la escuela bajo licencia en 2001 y cuando obtuvo la visa en 2017, indica AP este viernes.
El programa de visas por diversidad concede hasta 50.000 “Green Cards” cada año mediante un sorteo a personas de países poco representados en Estados Unidos, muchos de ellos situados en África. La lotería fue creada por el Congreso y, por lo mismo, se prevé que la medida reciente de la administración enfrente desafíos legales.
Este año, casi 20 millones de personas solicitaron la lotería de visas y hubo más de 131.000 seleccionados, incluyendo a los cónyuges de los beneficiarios. Después de ganar la lotería de visas, los beneficiarios deben someterse a un proceso de verificación para ser admitidos en Estados Unidos. Los ciudadanos portugueses apenas recibieron 38 plazas este año, indica la prensa estadounidense este viernes.
Quienes ganan la lotería son invitados a solicitar una tarjeta de residencia permanente para inmigrantes. Estas personas son entrevistadas en los consulados y están sujetas a los mismos requisitos y verificaciones que otros solicitantes de Green Cards. El cumplimiento de los requisitos y las verificaciones son de obligatorio cumplimiento en el proceso para convertirse en ciudadano naturalizado.
El presidente Trump se ha opuesto a la lotería de visas por diversidad, no ahora, desde hace tiempo. Los hechos acaecidos le brindan el mejor argumento a esta administración para avanzar en su política migratoria. Como ha ocurrido con el evento de Washington, con el hombre afgano identificado como el agresor en un ataque fatal contra miembros de la Guardia Nacional, semanas atrás, el gobierno estadounidense utilizará políticamente cada tragedia de estas características para avanzar en los objetivos de su política migratoria, deslizan medios americanos este viernes.
Por otra parte, el viernes de la semana pasada el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, en inglés) anunció el fin del llamado «Family Reunification Parole (FRP) para siete países: Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras.
El gobierno anunció así la terminación de programas migratorios humanitarios de reunificación familiar que han beneficiado a nacionales de esos siete países y a sus familiares inmediatos.
La administración americana justifica la decisión argumentando que se ha abusado de estas protecciones y que este tipo de programas fueron utilizados de manera indebida, permitiendo que personas poco verificadas eludieran el proceso tradicional para obtener dicha protección migratoria. Con esa medida se pretende reducir riesgos de fraude y abuso, así como priorizar la seguridad nacional y pública, según ha indicado el gobierno a través de las instituciones a cargo.
Los inmigrantes amparados con este beneficio deberán abandonar Estados Unidos a mediados de enero si no están en condición de demostrar otra alternativa legal que les permita quedarse.
Si el inmigrante no tiene como fecha de expiración, del beneficio de este programa, el 14 de enero de 2026, en cualquier caso, dicho beneficio terminará en esa fecha, y salvo que el inmigrante tenga una solicitud de residencia permanente, presentada antes del 15 de diciembre de este año y que siga pendiente de respuesta, al 14 de enero de 2026, deberá abandonar el país.
Si se niega la solicitud, el periodo de beneficio será revocado y el inmigrante deberá abandonar el país de inmediato.
Quienes no posean un estatus legal que les permita la permanencia regular en Estados Unidos, tras la finalización de los programas de protección, deberán salir antes de la fecha de terminación y para ello pueden utilizar la aplicación del gobierno (CBP Home) que brinda asistencia para la autodeportación voluntaria que permite reportar la salida ordenada de Estados Unidos. A través de esa aplicación, el gobierno americano ofrece incentivos como asistencia financiera, ayuda con documentos de viaje y exoneración de multas civiles a quienes califiquen.
A la política de deportación masiva, se añaden los intentos de limitar y eliminar vías legales y constitucionales para la inmigración legal. Tampoco hay que perder de vista que la Corte Suprema acordó recientemente escuchar el desafío de la administración a la ciudadanía por nacimiento, ese derecho a la ciudadanía constitucional que ha sido otorgado a cualquier persona nacida en territorio estadounidense y que ahora el gobierno busca modificar.