Texas: inundaciones mortales y niñas desaparecidas en un campamento

06 juillet 2025 - 10:15

Las lluvias torrenciales que azotaron Texas este fin de semana dejaron un saldo devastador. Al menos 52 personas murieron, incluidos 15 niños, y decenas siguen desaparecidas tras el desbordamiento del río Guadalupe, que arrasó comunidades y campamentos en su paso.

Entre los desaparecidos hay un grupo de 27 niñas del Camp Mystic, un campamento de verano en el condado de Kerr, arrasado por la crecida del río durante la madrugada. El agua subió casi diez metros en pocas horas, sin dar tiempo a evacuar a las menores que dormían en sus cabañas.

Las escenas de rescate conmocionaron al país. Más de 1.000 efectivos, apoyados por helicópteros y drones, trabajan sin descanso para buscar sobrevivientes entre los escombros y árboles arrancados por la corriente. Mientras tanto, familiares y voluntarios esperan noticias en las orillas, en un clima de desesperación y silencio contenido.

La tragedia desató críticas por la falta de sistemas de alerta. Aunque el Servicio Meteorológico había emitido avisos de fuertes lluvias, no existían protocolos claros en Camp Mystic, un campamento histórico fundado en 1926. La pregunta se repite: ¿por qué no evacuaron a las niñas a tiempo?

Para América Latina, esta catástrofe deja lecciones. Si en Texas, con sus recursos y tecnología, la naturaleza puede provocar tal devastación, ¿qué pasaría en nuestros países ante lluvias extremas sin sistemas de alerta temprana ni planes de evacuación? El cambio climático no es futuro: ya impacta vidas y multiplica desastres.

Hoy, Texas busca sobrevivientes y comienza el recuento de pérdidas. Pero la herida más profunda será para las familias de las niñas desaparecidas, y para una comunidad que verá sus paisajes marcados por el luto. El desafío, como en cada desastre, es aprender rápido: reforzar infraestructuras, activar alertas efectivas y, sobre todo, entender que la naturaleza no perdona negligencias.

Compartir el artículo