Un reportaje de The Associated Press indica que Florida fue el destino preferido de los inmigrantes que llegaron a Estados Unidos bajo el gobierno demócrata. Cientos de miles de inmigrantes arribaron al país en años recientes y eligieron el estado del sol para establecerse, motivados por el buen tiempo, la gran comunidad latina que está arraigada allí desde hace décadas, así como por las facilidades para encontrar empleo y vivienda. Es un hecho que la inmigración bajo el mandato de Joe Biden aumentó, señala AP.
El estado más afectado, en un sentido amplio, por el aumento de inmigrantes fue Florida, según el mismo reporte, con base en datos internos del gobierno. Entre mayo de 2023 y enero de 2025 se registraron 1.271 inmigrantes por cada 100.000 residentes. A este estado le siguieron Nueva York, California, Texas e Illinois.
Las cifras que maneja la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) reflejan que Miami fue el área metropolitana más afectada, con 2.191 nuevos inmigrantes por cada 100.000 residentes. Orlando ocupó el décimo lugar con 1.499, Tampa el puesto 17 y Fort Myers el 30.
La CBP tiene registro de los destinos declarados de 2,5 millones de inmigrantes que cruzaron la frontera durante el gobierno Biden, tras levantarse las restricciones de movilidad impuestas durante la pandemia de Covid-19. En muchos casos, lo hicieron con solicitudes de protección o de asilo.
Con la llegada de la administración Trump se declaró la emergencia nacional en la frontera y las nuevas políticas de la Casa Blanca contuvieron el ingreso de inmigrantes.
Durante el gobierno Biden la CBP liberó a millones de personas en la frontera para seguir sus casos en los tribunales e instituciones de inmigración, lo que elevó la población inmigrante a niveles históricos. Al mismo tiempo, miles emprendieron travesías riesgosas desde el Tapón del Darién, la selva que une Colombia y Panamá. Con la nueva administración estadounidense, la Patrulla Fronteriza liberó solo a siete inmigrantes entre febrero y julio. El gobierno Trump suspendió el sistema de asilo e impulsó al Ejército a desempeñar un papel central en la disuasión de cruces fronterizos ilegales, precisó AP.
El caso de Orlando como ciudad receptora es ilustrativo, pues refleja la magnitud de la inmigración durante la etapa flexible del gobierno demócrata. La ciudad absorbió a muchos de los recién llegados, destino histórico de mexicanos, puertorriqueños y centroamericanos. Más tarde, con la crisis humanitaria venezolana, empezaron a llegar miles de ciudadanos de ese país, especialmente desde 2022 cuando un programa de residencia legal temporal los favoreció, junto con haitianos y cubanos. También se hizo visible la inmigración colombiana.
En muchos casos, el efecto llamada de familiares o amigos alentó a los nuevos inmigrantes a establecerse allí. Tras llegar, crearon negocios, aportaron dinamismo y fuerza productiva, además de enriquecer la vida local en lo cultural y lo social. El crecimiento demográfico trajo consigo mayor consumo, expansión inmobiliaria, nuevos centros comerciales y espacios urbanos.
La AP subraya que la economía creció con la llegada de más personas: “Los nuevos inmigrantes encontraron trabajo en la industria de la construcción, así como en la agricultura, el transporte, los servicios públicos y la fabricación. Muchos trabajan en restaurantes y hoteles y como taxistas. Algunos iniciaron sus propios negocios”.
Los testimonios describen una comunidad vibrante, integrada y confiada en el trabajo como vía de progreso. La recepción también fue distinta, ya que muchos tenían permisos temporales o solicitudes en trámite. Grupos de la sociedad civil hispana apoyaron la integración, ofreciendo asesoría legal, enseñanza de inglés y servicios médicos.
Las cifras confirman el aporte de los inmigrantes al producto interno bruto de Florida. En 2019 representaban el 24,3 % y en 2023 el 25,5 %, según un análisis del American Immigration Council con base en encuestas del Censo. “El número de inmigrantes en la fuerza laboral aumentó de 2,8 millones a 3,1 millones, es decir, del 26,5 % al 27,4 % de la población total. Las cifras incluyen a inmigrantes en situación legal e ilegal”.
El cambio de gobierno en Estados Unidos ha generado zozobra para las comunidades inmigrantes en varios estados, y en Florida la incertidumbre es mayor. Las autoridades republicanas del estado respaldan las medidas de Trump y aplican sus propias políticas restrictivas, entre ellas una norma que prohíbe el ingreso de personas en situación irregular. “Eso incluye una medida que prohíbe a las personas que viven ilegalmente en Estados Unidos que ingresen al estado, lo cual algunos agentes hicieron cumplir incluso después de que un juez la suspendiera”, concluye AP.