Un medio francés difundió este jueves, en sus redes sociales, un vídeo filmado en Miami, con ciudadanos portando y exhibiendo fusiles y armas de asalto, ya sea mientras se movilizan en sus motocicletas en avenidas y autopistas o estacionando en alguna famosa cadena de supermercados. Las imágenes son sobrecogedoras para cualquiera que las vea desde fuera de Estados Unidos y donde se acostumbra a cuestionar si la fácil tenencia de un arma no es una fácil incitación a usarla, pero, quizá en Miami, haya muchos que defiendan la medida como un signo de libertad. De todas formas, tener que explicarle a los niños o a los hijos en un restaurante por qué el señor que come en la mesa de al lado va armado o decide usar su arma ante cualquier malentendido no es una cosa que la mayoría de padres deseen vivir en su cotidianidad. For sure, the sky doesn’t fall, but maybe it is a little bit uncomfortable!
El tema del porte de armas en Estados Unidos no es nuevo. El derecho a comprar y a portar armas en Estados Unidos se agita constantemente y es posible que se haga con mayor ahínco fuera del país que dentro de sus fronteras. Pero las imágenes que circulan esta semana en medios europeos tienen razón de ser porque Florida ha dado un paso más allá. Y ahora el derecho a portar y a exhibir armas en público es posible en el estado del sol gracias al empuje decisivo del gobernador republicano Ron DeSantis. Aunque el porte abierto de armas no permite llevarlas en escuelas, edificios gubernamentales o propiedades privadas.
Hace exactamente una semana que comenzó en Florida el derecho de portar armas abiertamente en público. DeSantis aseguró que el ‘cielo no va a caerse’ por la nueva regla, tras la orden de una Corte de Apelaciones del Primer Distrito de Florida que declaró, el 10 de septiembre, que era inconstitucional la ley estatal que prohíbe portar armas de fuego abiertamente en público, lo que se conoce como ‘open carry’ en Estados Unidos. Así las cosas, la medida entró en vigor el jueves pasado tras cumplirse el plazo de 15 días que fijó la Corte de Apelaciones.
Lo anterior significa que la Corte de Apelaciones del Primer Distrito de Florida dictó una sentencia en el caso McDaniels v. Estado, en el que declaró inconstitucional la ley que prohibía el porte abierto de armas. La Corte argumentó que la prohibición violaba la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos al no estar alineada con las prácticas históricas de portar armas en público.
Esa sentencia fue respaldada por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien emitió una directiva el 15 de septiembre instruyendo a las fuerzas del orden para no arrestar ni procesar a los ciudadanos que porten armas de manera visible, siempre que lo hagan legalmente.
No se reformó la ley y ningún otro tribunal de apelaciones cuestionó el fallo. Por tanto, las autoridades del Estado permitirán que las personas exhiban sus armas en la calle, pese a las reservas que mostraron incluso algunos senadores republicanos o la Asociación de Alguaciles de Florida. De ahí el vídeo del medio francés publicado en las últimas horas.
Desde luego, hubo críticas y pronunciamientos, pero el gobernador defendió la medida en Miami y argumentó que la prohibición de portar armas en público solo permanece en California, Illinois y Nueva York: “Cuando dices que el cielo se va a caer si tienes porte abierto (de armas), bueno, puedo ver a más de 40 estados que la tienen, y no he visto el cielo caer”, dijo durante un evento en la Universidad Internacional de Florida (FIU).
En Florida más de un tercio de la población, el 35 %, posee un arma, según el sitio especializado Ammo. No obstante, la iniciativa del gobernador se había estancado en el Legislativo porque el presidente del Senado floridano, el republicano Ben Albritton, se opuso, indicando que la Asociación de Alguaciles de Florida estaba en contra de tal iniciativa. Pero la justicia ha dado un paso adelante en este tema.
Incluso si ahora está permitido, la Oficina del Alguacil del Condado de Pinellas ha dicho que el porte abierto de armas seguirá prohibido en negocios privados que así lo pidan, como tiendas y restaurantes, además de aeropuertos, escuelas, bares, comercios de alcohol, cortes, instalaciones de la policía y otros edificios gubernamentales. En línea similar, el Sheriff interino del condado de Osceola, Chris Blackmon, ha dicho que las empresas tienen el derecho de pedir a las personas que dejen de portar armas abiertamente en sus establecimientos.
Para el gobernador la regla “no hará una diferencia significativa en la cultura diaria de Florida” e incluso defendió que “Somos ahora mucho más consecuentes con la vasta mayoría de los estados, incluso estados azules (gobernados por demócratas), francamente”.
Lo cierto es que, a partir del jueves 25 de septiembre, Florida se ha convertido en el 26º estado de Estados Unidos que permite el porte abierto de armas de fuego, tras la entrada en vigor de la histórica decisión judicial que deroga la prohibición vigente desde 1987.
Esa medida denota un cambio relevante en la legislación estatal sobre armas, porque ahora los residentes legales portarán armas de fuego de manera visible en público sin necesidad de un permiso adicional. Los ilegales, criminales y delincuentes posiblemente se las apañarán para portarlas de modo invisible, lo que no significa que no puedan acceder a ellas en un mercado tan amplio y dispuesto a satisfacer la demanda y necesidad del consumidor. Todo ello tiene lugar sin perder de vista que hay debates en Florida sobre el impacto del porte de armas y del porte de armas abierto para la seguridad pública.