Nueva York / Washington, 30 de enero de 2026.— Millones de personas en Estados Unidos se enfrentan a una nueva y severa ola de frío que se extenderá desde este viernes hasta, al menos, el próximo lunes, con temperaturas mínimas de récord en amplias zonas del país, especialmente en el sur y en la costa este.
El fenómeno está asociado a una potente incursión de aire ártico, combinada con sistemas invernales activos que están provocando nevadas intensas, vientos gélidos y formación de hielo en numerosos estados. Las autoridades meteorológicas advierten de condiciones potencialmente mortales, sobre todo en regiones poco acostumbradas a episodios prolongados de frío extremo.
En varios estados del sur y del sureste, donde las infraestructuras no siempre están preparadas para temperaturas bajo cero, se han activado alertas por riesgo de hipotermia, cortes de suministro eléctrico y dificultades en la red de transporte. Algunas administraciones locales han declarado el estado de emergencia y han habilitado refugios temporales para personas vulnerables.
La costa este también se ve afectada por el descenso térmico, con interrupciones parciales del transporte y fuertes rachas de viento que agravan la sensación térmica. En grandes áreas urbanas, las autoridades han pedido a la población limitar los desplazamientos, extremar las precauciones y evitar la exposición prolongada al frío.
Los servicios de emergencia insisten en la necesidad de proteger a personas sin hogar, ancianos y niños, así como de hacer un uso seguro de los sistemas de calefacción, ante el aumento de incidentes domésticos durante episodios de frío intenso.