Las elecciones locales en Miami revelan el pulso político de una ciudad que vive entre la simpatía y el desencanto. Mientras la política migratoria de Trump sacude la vida cotidiana, los votantes debaten entre la seguridad, la vivienda y la transparencia en un contexto de fragmentación y cansancio cívico.
En esta ocasión, cinco ciudades del condado de Miami-Dade —Miami, Miami Beach, Hialeah, Homestead y Surfside— celebran comicios locales para elegir alcaldes, comisionados y decidir referendos municipales. El voto anticipado se extenderá hasta el 2 de noviembre y culminará en las urnas el día 4.
El proceso electoral en Miami tiene lugar cuando el impacto de la política migratoria del gobierno Trump ya se empieza a sentir y a resentir. Las preocupaciones locales se cruzan con el debate nacional. Hay ciudadanos, electores de Trump, que hoy muestran cierto desencanto frente a la política migratoria. Pedían barrer la casa y poner orden, pero hoy están a punto de ver rotas sus familias o sufren el impacto económico de la huida hacia otros estados y la autodeportación de muchos latinoamericanos. Por otra parte, hay medidas de la administración Trump que son populares, gozan de la simpatía del electorado y del respaldo de los latinoamericanos de Miami, como las operaciones militares en el Caribe.
El alcalde de Miami, el republicano Francis Suarez, no puede aspirar a una segunda reelección, no puede presentar su candidatura a la próxima elección al estar limitado por la normativa de mandatos que le impide postularse a un tercer período. Suarez se va, pero habiendo allanado el camino para que la Policía trabaje juntamente con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Eso significa que los policías locales facilitarán el trabajo a dicha institución deteniendo a inmigrantes en situación irregular para que sean deportados.
De la contienda electoral en Miami participarán trece candidatos: Xavier Suarez, exalcalde y padre del actual alcalde Francis Suarez; Joe Carollo, comisionado actual y exalcalde de Miami; Emilio González, exadministrador de la ciudad y con experiencia ejecutiva, quien tiene el apoyo del gobernador republicano del estado del sol, Ron DeSantis; Eileen Higgins, comisionada del condado de Miami-Dade; Alex Diaz de la Portilla, excomisionado de la ciudad; Ken Russell, excomisionado de la ciudad; Laura Anderson; Elijah John Bowdre; Christian E. Cevallos; Alyssa Crocker; Kenneth James DeSantis; Michael A. Hepburn; y, June Savage.
La multiplicidad de opciones advierte la fragmentación del voto. Los candidatos más populares son Higgins, González, Russell y Carollo. Se estima que quienes tendrían mayores probabilidades son Higgins y González.
Eventualmente, podría haber una segunda vuelta el 9 de diciembre si ningún candidato alcanza más del 50% de los votos en la primera ronda electoral. Los comicios, valga decir, tienen lugar luego de que un juez haya anulado la decisión del ayuntamiento de Miami de posponerlos para 2026 y alinearlos con las elecciones estatales, alegando que reduciría los costes y aumentaría la participación.
El condado de Miami-Dade, en el que se ubica Miami, muestra una tendencia republicana ligeramente superior a la línea demócrata, si se consideran los 447.615 votantes republicanos registrados frente a los 408.742 demócratas, aunque el número de no afiliados también es elevado, casi 390.000 que reflejan la dispersión y volatilidad electoral.
Los temas de mayor preocupación para los votantes hoy tienen que ver con asuntos de vivienda, por el aumento poblacional y el consecuente aumento de la demanda de inmuebles que ha incrementado los precios en los años recientes. Sumado a ello, la inversión inmobiliaria de lujo, tanto extranjera como de estadounidenses que se han movido por diferentes razones a Miami y que ha contribuido al aumento de precios tanto para la compra como para los alquileres.
Sin embargo, este 2025, con la llegada a la Casa Blanca del republicano Donald Trump y su rigurosa política migratoria, que también ha impactado al estado de Florida y especialmente a Miami, promoviendo las deportaciones y las autodeportaciones y la huida de latinos hacia otros estados, se ha generado el vaciamiento de varias zonas, el abandono de inmuebles y de puestos de trabajos y, en alguna medida, la desocupación de la ciudad, con consecuencias socioeconómicas perjudiciales para la economía local.
Otro de los temas que preocupa a los electores de Miami tiene que ver con la corrupción y la necesidad de avanzar en términos de transparencia. El actual alcalde se ha visto inmerso en controversias por conflicto de intereses y el uso del cargo para beneficiarse a nivel personal. Incluso los temas de corrupción y transparencia han sido abordados durante un debate en el que las acusaciones afloraron entre los candidatos Eileen Higgins, Ken Russell, Alex Díaz de la Portilla, Emilio Gonzalez, Joe Carollo y Xavier L. Suárez.
Expertos han valorado, entre los candidatos que tienen más probabilidades, a Gonzalez y a Higgins como los aspirantes con mejor trayectoria profesional y sin escándalos de corrupción.
En esta coyuntura electoral se cruzan las preocupaciones locales con los grandes debates a nivel nacional. En primera instancia, la cuestión migratoria con todas sus aristas (vivienda, economía, incluso la migración por razones de cambio climático y como éste impacta en Miami, aunque el gobierno nacional minimice el tema), pesa en una ciudad de inmigrantes hispanos como es Miami, así como las cuestiones relativas a la seguridad, la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y el lavado de dólares.
“La administración estadounidense cree que el cambio climático es un invento y que no tiene nada que ver con nada, que el clima siempre ha cambiado, pero lo que muestra la realidad aquí es que hay comunidades mucho más vulnerables a los efectos del cambio climático, al igual que América Latina. No hay que olvidar que una parte del flujo migratorio, más allá de la violencia y la represión en algunos países, también tiene que ver con el cambio climático”, explica en entrevista con Hoy 24, el Dr. Eduardo Gamarra, profesor titular de ciencias políticas en el Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés).
“Por otra parte, lo que está pasando en la costa de Venezuela, con las intervenciones de Estados Unidos, son acciones de la administración que tienen al 50% de la población feliz de que eso esté sucediendo. Y, entre los venezolanos de Miami, quizá el respaldo a las acciones de Trump podría ser de un 80%”, puntualiza Gamarra.
Alina García, supervisora de elecciones del condado de Miami-Dade, ha dado un parte de tranquilidad, en entrevista con el semanario local Diario las Américas, explicando detalles del proceso electoral, así como los cambios tecnológicos que fueron implementados y el esfuerzo de su oficina por garantizar que el derecho al voto sea seguro, transparente y accesible. El plazo de registro para la segunda ronda electoral vence el 9 de noviembre, 29 días antes de las elecciones. Se anticipa que ciudades como Hialeah y Miami irán a una segunda vuelta electoral.
“Salir a votar es nuestro deber cívico y una forma de mantener nuestra democracia saludable. En estas elecciones se eligen gobiernos municipales, que son los que afectan directamente nuestra vida diaria, influyendo en la recogida de basura, los parques, el alumbrado público, la policía, los bomberos, donde se ubica un semáforo… Cada voto cuenta […] La política no ensucia. Somos los seres humanos los que a veces no nos portamos bien. Pero el voto es el acto político más puro, porque es la voz del pueblo. Y si un servidor público no cumple, no debe ser reelecto”, precisa.