Donald Trump defiende la visa H-1B y exhibe cierto recelo hacia Francia

13 novembre 2025 - 08:46

Estados Unidos no tiene suficiente gente talentosa para cubrir todos los puestos de trabajo, ha dicho el presidente Donald Trump, quien defendió la visa H-1B. Su afirmación y argumentos son certeros. Pero, ¿Hace Trump una defensa elitista o excluyente de la inmigración que está dispuesto a recibir? Por otra parte, en el marco de la misma entrevista ha deslizado cierto recelo hacia Francia, ¿por qué?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha concedido una entrevista a Fox News, la noche del martes, en la cual afirmó que Estados Unidos no cuenta con suficientes trabajadores calificados para cubrir todos los puestos de trabajo a nivel nacional, con lo cual ha defendido el programa de visados ​​H-1B para trabajadores calificados. Esa es una buena noticia. Pero, cabe recordar que hace apenas dos meses, Estados Unidos anunció que exigiría un pago anual de 100.000 dólares al año para conceder ese tipo de visado a profesionales altamente cualificados. Ocasión en la que también anunció que se implementaría la «tarjeta dorada» por un pago mínimo de un millón de dólares. Entonces, siguiendo el razonamiento del presidente de Estados Unidos, habría que preguntar si acaso su país busca talento, pero no desde la igualdad de oportunidades, sino evitando que llegue gente pobre, aunque sea talentosa.

Fue el mismo Trump quien firmó la orden ejecutiva para imponer la tasa de solicitud de visas H-1B de 100.000 dólares. Una medida que se corresponde con los esfuerzos desplegados por la administración para restringir la inmigración con la intención de que al imponer nuevas y severas limitaciones al tipo de extranjeros autorizados para ingresar al país, también pueda reducirse la cantidad de inmigrantes. Este visado puntualmente permite trabajar por tres años y puede renovarse por otros tres. Expertos sostienen que este visado permite que las empresas estadounidenses mantengan su competitividad y expandan sus negocios, generando así más empleos en el país. Pero hay también cierta preocupación por parte de trabajadores estadounidenses que se sienten desplazados por la presencia extranjera ya sea porque ocupan posiciones de alto nivel o por los requerimientos de cualificaciones que no cumplen para postular a las posiciones vacantes.

La entrevistadora, Laura Ingraham de Fox News, presionó al mandatario consultándole si reduciría las visas H-1B. El presidente respondió: “Estoy de acuerdo, pero también hay que atraer talento”.

La periodista de Fox le dijo a Trump: “Aquí tenemos mucha gente talentosa”, pero el presidente replicó: “No, no tenemos… nos faltan ciertos talentos, y la gente tiene que aprender. No se puede sacar a la gente de la cola del paro y decirles: ‘Los voy a poner en una fábrica donde vamos a fabricar misiles’”. Y tiene razón.

El jefe de la Casa Blanca habló de la redada del ICE, que acaparó la prensa internacional en septiembre, realizada en una planta de Hyundai en Georgia y que deja en evidencia la necesidad de trabajadores extranjeros calificados en Estados Unidos.

En esa ocasión los agentes del ICE arrestaron y deportaron a cientos de contratistas surcoreanos debido a su estatus migratorio. “En Georgia, hicieron redadas porque querían expulsar a los inmigrantes ilegales; tenían gente de Corea del Sur que se había dedicado toda su vida a fabricar baterías”, dijo Trump. “Ya saben, fabricar baterías es muy complicado. No es fácil. Es muy peligroso, hay muchas explosiones, muchos problemas. Tenían como 500 o 600 personas, en las primeras etapas, para fabricar baterías y enseñar a otros cómo hacerlo. Querían que se fueran del país. Vas a necesitar (a esa gente), Laura”, indicó Trump.

Estos comentarios del presidente estadounidense tienen lugar apenas dos semanas después de que dijera a los periodistas que viajaban con él a Corea del Sur que se oponía “muy firmemente” a la redada que realizaron agentes federales como parte de la ofensiva de su administración contra la inmigración.

Otro momento llamativo de la entrevista tuvo lugar durante la primera parte de la conversación con la periodista, cuando Trump exhibió cierto recelo contra Francia al tiempo que defendió la presencia de estudiantes chinos en las universidades estadounidenses. “De hecho, creo que es bueno tener estudiantes de otros países”, dijo el presidente al ser consultado sobre la posibilidad de matricular a ciudadanos chinos en universidades estadounidenses.

“No son los franceses. Son los chinos. Nos espían. Nos roban la propiedad intelectual”, cuestionó Ingraham. “¿Crees que los franceses son mejores?”, le preguntó Trump. Ingraham respondió: “Sí”. Y el presidente le contestó: “No estoy tan seguro”.

Meses atrás, la administración americana había anunciado que revocaría “de forma contundente” las visas de estudiantes chinos, pero dio marcha atrás. Se estima que uno de cada cuatro estudiantes internacionales en Estados Unidos proviene de China, según el Instituto de Educación Internacional.

Durante 15 años consecutivos, China envió el mayor número de estudiantes a Estados Unidos, aunque en 2024 fue superado por India, según indican las cifras de Open Doors. El número de estudiantes chinos en Estados Unidos alcanzó un máximo de más de 372.000 en el año escolar 2019-2020, pero descendió a unos 270.000 entre 2023-2024, la caída coincidió con la pandemia, pero también con la tensión creciente entre ambos países.

“Durante décadas, las universidades estadounidenses han atraído a algunas de las mentes más brillantes de China (…) las universidades estadounidenses han atraído a estudiantes chinos de familias de clase media, así como de la élite política y empresarial”, precisa CNN.

Volviendo a la respuesta de Trump, queda la duda de si está arremetiendo contra Francia. Esa desconfianza o duda manifiesta tiene lugar a pocos días de que el mandatario le dijera a una periodista francesa durante una rueda de prensa que no entendía su pregunta debido a su acento y, posteriormente, le respondía que no debía preocuparse por la situación en Cisjordania. Además, algunos gestos de Trump hacia el presidente Emmanuel Macron, en los meses recientes, sugieren cierto malestar. El lenguaje corporal es una forma de expresión muy elocuente. ¿A qué se debe la actitud displicente del mandatario estadounidense hacia Francia, Macron o los franceses?

Medios estadounidenses observan que ha habido cierta tensión entre el presidente Donald Trump y el presidente francés Emmanuel Macron en esta segunda edición de Trump al frente de la Casa Blanca.

“Parte de esta tensión se ha centrado en la guerra de Rusia en Ucrania, así como en la guerra entre Israel y Hamas”, indica CNN. La cadena precisa que Macron fue el primer miembro occidental del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el primer país del G7 en anunciar que su país reconocería un Estado palestino. Por otra parte, el presidente Trump se reunió con el líder chino Xi Jinping, hace pocas semanas, y afirmó que llegaron a acuerdos sobre “prácticamente todo”.

¿Es cuestión de personalidades y temperamentos? ¿Siente el presidente Trump mayor afinidad por liderazgos al estilo Xi?

 

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