Un tercio de los jóvenes españoles considera OnlyFans una forma legítima de ingresos

25 novembre 2025 - 17:42

Save the Children advierte que la autoexposición sexual digital se normaliza entre adolescentes sin que reconozcan la explotación detrás de plataformas como OnlyFans y webs de sugar dating. El informe revela que uno de cada cuarenta jóvenes españoles ha recibido compensaciones económicas por contenido erótico siendo menor de edad, mientras el setenta y uno por ciento no identifica estas prácticas como formas de explotación sexual pese a las advertencias policiales sobre su conexión con redes de trata.

La organización Save the Children ha presentado un informe que evidencia la normalización de la explotación sexual digital entre la población juvenil española. El estudio titulado La trampa de la autoexposición revela que el treinta y dos coma tres por ciento de los jóvenes encuestados considera la venta de contenido sexual en plataformas digitales como una manera legítima de generar ingresos, mientras que cerca del treinta por ciento cree que quienes producen este contenido ganan mucho dinero. Los datos contrastan dramáticamente con la realidad documentada por Guardia Civil y Policía Nacional, que identifican estas plataformas como puertas de entrada hacia la prostitución y otras formas de explotación sexual.

La encuesta realizada a más de mil jóvenes de entre dieciocho y veintiún años muestra que el dos coma cinco por ciento recibió algún tipo de compensación, regalo o favor a cambio de material erótico o sexual cuando era menor de edad, lo que implica que uno de cada cuarenta jóvenes ha experimentado directamente explotación sexual digital antes de cumplir dieciocho años. Además, un preocupante catorce coma cuatro por ciento respondió conocer a alguien que lo había hecho, evidenciando que uno de cada siete jóvenes tiene en su entorno próximo a una víctima de esta forma de explotación. Catalina Perazzo, directora de Influencia y Desarrollo Territorial de Save the Children, subrayó que se trata de un fenómeno que se está extendiendo y normalizando, no de casos aislados.

Plataformas que reproducen lógicas de explotación 

El estudio identifica OnlyFans y las webs de sugar dating como las principales plataformas que facilitan estas dinámicas de explotación sexual presentadas bajo discursos de autonomía o emprendimiento. OnlyFans es una plataforma que permite a usuarios mayores de edad ofrecer contenido personalizado, incluyendo imágenes y vídeos sexuales, a cambio de suscripciones pagadas. Las webs de sugar dating establecen relaciones asimétricas entre hombres adultos con recursos económicos, generalmente mayores de cincuenta años denominados sugar daddies, y chicas jóvenes llamadas sugar babies, basadas en el intercambio de compañía o relaciones sexuales a cambio de dinero, regalos u otros beneficios materiales.

Save the Children advierte que aunque estas plataformas se presentan como espacios de autonomía, en realidad reproducen lógicas de la pornografía y la prostitución vinculadas directamente a la explotación sexual. La organización subraya que existe una asimetría en las relaciones de poder donde quien controla la recompensa ejerce el control sobre la situación, invalidando la posibilidad de un consentimiento libre e informado. El marco legal español establece claramente que el consentimiento de menores no es válido en situaciones de explotación sexual, incluso si la participación parece voluntaria o es iniciada por el propio menor.

Entre los jóvenes que fueron víctimas de explotación sexual antes de los dieciocho años, el veinticuatro por ciento indicó que el contacto con el explotador se produjo a través de OnlyFans, mientras que el treinta y seis por ciento señaló las webs de sugar dating como punto de encuentro inicial. Aunque estas plataformas establecen requisitos de edad mínima para acceder, los menores sortean frecuentemente los sistemas de verificación existentes. Un veintiuno por ciento de los encuestados conocía a alguien que usaba o consideraba usar estas plataformas para generar ingresos, evidenciando la cercanía del fenómeno en los círculos sociales juveniles.

Desigualdad de género y masculinidad consumidora 

El fenómeno presenta una profunda desigualdad de género que consolida patrones de cosificación del cuerpo femenino. Las mujeres jóvenes entre dieciocho y veinticuatro años constituyen la inmensa mayoría de las creadoras de contenido en OnlyFans, representando el noventa y siete por ciento de los perfiles, mientras que la audiencia es principalmente masculina, hombres de entre veinticinco y cuarenta y cuatro años. España se ha convertido ya en el quinto país con más creadoras de contenido en esta plataforma, confirmando la expansión del fenómeno en territorio nacional.

El informe destaca que las estrategias de marketing diferenciadas por género refuerzan estos roles asimétricos. A las chicas se les ofrece narrativas de ascenso social a través de la sexualización de su propio cuerpo, presentando la autoexposición como vía de empoderamiento económico y personal. A los chicos, en contraste, se les interpela como consumidores de contenido sexual y también como agentes o mentores, blanqueando roles que en la práctica podrían definirse como proxenetismo digital según Save the Children. Esta construcción diferenciada consolida una masculinidad basada en el control y el consumo de cuerpos femeninos.

Ona Lorda, responsable de políticas de infancia de Save the Children en Cataluña, explicó que estas dinámicas impactan gravemente en la salud mental y la construcción de identidad. A las chicas les enseña que su valor depende de su sexualización, mientras que a los chicos les consolida una masculinidad basada en el control y el consumo de cuerpos. Los testimonios recogidos por la organización evidencian cómo adolescentes interiorizan discursos de falsa autonomía, creyendo que controlan la situación cuando en realidad están sometidas a relaciones de poder asimétricas donde carecen de capacidad real de consentimiento.

Publicidad segmentada que alcanza a menores

 La investigación revela el papel crucial de los algoritmos publicitarios en la captación de menores hacia estas plataformas. Más del cuarenta y cinco por ciento de los chicos y el cuarenta y nueve coma tres por ciento de las chicas encuestadas se encontraron, siendo menores de edad, con publicidad en redes sociales que presentaba el sugar dating como algo positivo o atractivo. Los jóvenes no llegan directamente a OnlyFans o páginas de citas con adultos, sino que el algoritmo publicitario les dirige mediante mensajes y anuncios sexuales mientras navegan por plataformas cotidianas como TikTok o Instagram.

Casi la mitad de los adolescentes encuestados afirmó haber recibido mensajes o anuncios de contenido sexual durante su navegación habitual por redes sociales, evidenciando que la publicidad segmentada penetra sistemáticamente en espacios digitales frecuentados por menores. Save the Children denuncia que estas plataformas utilizan estrategias de marketing sofisticadas que promueven la autoexposición como una oportunidad atractiva para alcanzar estatus o ingresos, llegando deliberadamente a población menor de edad pese a las restricciones formales de acceso.

La falsa sensación de seguridad que proporciona colgar imágenes en internet, sumada a narrativas aspiracionales de emprendimiento digital, genera una percepción distorsionada de riesgos y consecuencias. Los adolescentes creen mantener control sobre su intimidad cuando la realidad demuestra lo contrario. Lorda subrayó que si los jóvenes no conocen los riesgos que entraña exponer su cuerpo resulta muy difícil que no caigan en estas dinámicas, haciendo necesaria la intervención de madres, padres y cuidadores que conozcan estos peligros y se sienten a hablar con sus hijos e hijas.

Riesgos graves desde grooming hasta trata 

Los riesgos asociados a estas prácticas van desde el grooming y la sextorsión hasta el ciberacoso y la captación por redes de trata de personas. Perazzo advirtió que los peligros son graves y múltiples, afectando no solo a la seguridad inmediata de los menores sino también a su desarrollo psicológico y construcción de identidad a largo plazo. La directora explicó que estas dinámicas enseñan a las chicas que su valor depende exclusivamente de su sexualización, mientras consolidan en los chicos una masculinidad basada en el control y el consumo de cuerpos ajenos.

El setenta y uno por ciento de los jóvenes no identifica la venta de contenido sexual en internet como una forma de explotación, porcentaje que supera el setenta y cinco por ciento entre los chicos. Esta falta de reconocimiento resulta especialmente preocupante porque dificulta que las víctimas se identifiquen como tales y soliciten ayuda. Muchas adolescentes creen que su participación es voluntaria y que controlan la situación, sin advertir las profundas asimetrías de poder basadas en edad, género y situación económica que invalidan cualquier posibilidad de consentimiento genuino.

Charo Arranz, directora de Save the Children Euskadi, subrayó que resulta fundamental que la comunidad educativa esté preparada para detectar estas conductas, lo que requiere formación específica para profesores y orientadores. La organización insiste en que madres, padres y cuidadores deben conocer los riesgos y mantener conversaciones abiertas con sus hijos e hijas, rompiendo el silencio que facilita la normalización de estas prácticas. Los Mossos d’Esquadra y el departamento de Derechos Sociales catalán han creado una comisión mixta para detectar pederastas en redes y barrer internet en busca de estas dinámicas de explotación.

Exigencias a plataformas y administraciones 

Save the Children exige acción urgente a las administraciones públicas y a las plataformas digitales para proteger a la infancia y la adolescencia de estas nuevas formas de explotación sexual. Las demandas incluyen que las plataformas establezcan sistemas efectivos de verificación de edad que impidan realmente el acceso de menores, controles estrictos de contenidos que detecten y eliminen material que involucre a menores de edad, y la prohibición total de publicidad de estos espacios digitales en plataformas accesibles a adolescentes.

La organización reclama además educación afectivo sexual y digital obligatoria desde edades tempranas que proporcione a niños y adolescentes herramientas para reconocer dinámicas de explotación y relaciones de poder asimétricas. El proyecto de Ley Orgánica de protección de personas menores en entornos digitales, actualmente en tramitación parlamentaria, representa según Save the Children una oportunidad para frenar un fenómeno que avanza rápidamente y que la juventud ya empieza a ver como normal, requiriendo medidas legislativas contundentes que responsabilicen a plataformas y redes sociales.

Perazzo enfatizó la necesidad de exigir responsabilidad a estas plataformas para garantizar un entorno digital seguro, señalando que la arquitectura actual del mercado digital favorece deliberadamente estas dinámicas de explotación mediante algoritmos publicitarios que segmentan audiencias y dirigen contenidos específicos a población vulnerable. La batalla contra la normalización de la explotación sexual digital requiere, según la organización, coordinación entre familias, sistema educativo, fuerzas de seguridad, administraciones públicas y las propias plataformas tecnológicas que actualmente se benefician económicamente de estas prácticas.

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