El expresidente estadounidense reprocha al Gobierno español su negativa a elevar el presupuesto de defensa al 5 % del PIB. La advertencia se produce al cierre de la cumbre de la OTAN.
La cumbre de la OTAN concluyó este miércoles con fuertes tensiones en torno al reparto de responsabilidades militares entre los miembros. Uno de los focos del debate fue el gasto en defensa, y en particular, la postura del Gobierno español.
El expresidente Donald Trump, cada vez más activo en política exterior pese a su condición de candidato, advirtió que, de regresar a la Casa Blanca, impondría aranceles comerciales a los países europeos que “no asuman su parte” del esfuerzo militar común. España figura entre los señalados por Washington.
Según fuentes diplomáticas, la Moncloa habría rechazado las presiones para elevar el presupuesto de defensa al 5 % del PIB —una cifra que duplica el compromiso actual de los miembros de la OTAN—, alegando prioridades sociales y límites fiscales.
Trump, desde Florida, calificó esta decisión como “inaceptable” y “una forma de parasitismo aliado”. Su equipo insiste en condicionar los acuerdos económicos bilaterales al cumplimiento de metas militares.
En Bruselas, varios gobiernos europeos manifestaron preocupación por el tono de las declaraciones, que recuerdan el estilo confrontacional del republicano durante su mandato. La posición española recibió respaldo de Alemania y Países Bajos, que también evitan una carrera armamentística sin consenso político interno.
La ministra de Defensa española defendió en rueda de prensa la “contribución eficaz y proporcional” de España a las operaciones conjuntas y señaló que “la seguridad no se garantiza con presión unilateral ni con chantajes”.