TikTok como nuevo espacio de disputa del bipartidismo español

17 septembre 2025 - 11:12

Sánchez y Feijóo han dado el salto a la plataforma de vídeos china para disputarle el voto joven a Vox. Los dos partidos mayoritarios buscan contenido propio en una red social donde Abascal tiene más de 800.000 usuarios para contrarrestar su hegemonía entre adolescentes y jóvenes adultos. Los expertos alertan sobre los riesgos de normalizar el uso político de una aplicación controlada por el régimen de Pekín en un contexto de creciente tensión geopolítica.

La batalla por el voto joven ha llevado al bipartidismo español a desembarcar masivamente en TikTok, la plataforma china que acumula más de 800 millones de usuarios en el mundo. El Partido Popular y el PSOE han lanzado sus cuentas oficiales durante el verano de 2025, reconociendo implícitamente que Santiago Abascal había ganado la primera batalla de las redes sociales entre los más jóvenes. El líder de Vox cuenta con más de 800.000 seguidores en esta plataforma, una audiencia que supera significativamente a las conseguidas por los partidos tradicionales en otras redes sociales.

La decisión de La Moncloa de abrir perfil oficial en TikTok ha sido particularmente controvertida, dado que Pedro Sánchez había mantenido durante años una posición ambigua respecto al uso gubernamental de aplicaciones controladas por el régimen chino. Fuentes gubernamentales justifican el movimiento argumentando que «no se puede ceder todo el espacio digital a la extrema derecha», aunque reconocen las «tensiones» que genera utilizar una plataforma que las autoridades europeas y estadounidenses consideran un riesgo para la seguridad nacional.

Alberto Núñez Feijóo optó por una estrategia diferente, priorizando su perfil personal sobre el institucional del partido. El líder popular ha publicado vídeos en instalaciones del Senado y durante actos de campaña, buscando mostrar una imagen más cercana y espontánea. Sin embargo, los números de sus publicaciones evidencian las dificultades para conectar con una audiencia joven que tradicionalmente ha mostrado desconfianza hacia los partidos del bipartidismo tradicional.

Hegemonía ultra en el espacio digital joven

Santiago Abascal construyó su presencia en TikTok con una estrategia consistente que combina provocación, mensajes directos y aprovechamiento de tendencias virales. Sus vídeos más exitosos superan regularmente las 100.000 visualizaciones, mientras que contenidos del PSOE o PP raramente alcanzan las 20.000. Esta diferencia refleja no solo el tiempo de ventaja de Vox, sino también una comprensión más avanzada sobre los códigos comunicativos que funcionan en esta plataforma china.

Los datos del Observatorio de Redes Sociales muestran que el 20 por ciento de los adolescentes españoles pasa más de dos horas diarias en TikTok, convirtiendo esta aplicación en un espacio fundamental para la formación de opiniones políticas entre las nuevas generaciones. El estudio revela que los mensajes con mayor “engagement” incluyen críticas al sistema político tradicional, teorías conspiranóicas y contenidos que apelan directamente a emociones primarias como el miedo o la indignación.

La ventaja de Vox no se limita a los números de seguidores, sino que se extiende a la capacidad de generar conversación pública. Los vídeos de Abascal son frecuentemente comentados y compartidos por usuarios que no necesariamente simpatizan con sus ideas, pero que contribuyen involuntariamente a amplificar su alcance. Esta dinámica convierte cada publicación controvertida en un multiplicador de audiencia que beneficia principalmente a la formación ultraderechista.

El análisis de contenidos realizado por universidades españolas confirma que los mensajes políticos más exitosos en TikTok simplifican problemas complejos en narrativas emocionales de menos de 60 segundos. Este formato favorece especialmente a partidos antisistema como Vox, que pueden presentar soluciones aparentemente sencillas a problemas estructurales, mientras que las formaciones tradicionales luchan por explicar políticas complejas en formatos tan reducidos.

Riesgos de la dependencia china

La expansión del bipartidismo español en TikTok plantea interrogantes sobre la seguridad nacional y la soberanía digital. La aplicación está controlada por ByteDance, empresa china sujeta a las leyes de inteligencia de Pekín que obligan a compartir datos con las autoridades cuando estas lo requieran. Estados Unidos y varios países europeos han prohibido el uso de TikTok en dispositivos gubernamentales, mientras que España mantiene una posición ambigua que ahora resulta contradictoria con el uso oficial de la plataforma.

Expertos en ciberseguridad consultados alertan sobre los riesgos de que dirigentes políticos españoles utilicen una aplicación que puede recopilar datos biométricos, patrones de comportamiento y información de contactos. «Estamos normalizando que nuestros líderes políticos dependan de una infraestructura digital controlada por un régimen autoritario», advierte un informe clasificado de los servicios de inteligencia europeos al que ha tenido acceso este medio.

La paradoja española resulta especialmente llamativa: el Gobierno prohibió a Huawei participar en el despliegue del 5G por razones de seguridad, pero permite que sus dirigentes utilicen TikTok para comunicación política oficial. Esta contradicción evidencia la ausencia de una estrategia coherente sobre las relaciones tecnológicas con China en un contexto de creciente competencia geopolítica entre Washington y Pekín.

Hacia una nueva comunicación política

La llegada del bipartidismo a TikTok marca un punto de inflexión en la comunicación política española, pero también abre debates sobre la soberanía digital que el país había evitado hasta ahora. La dependencia de plataformas extranjeras para la comunicación institucional plantea riesgos que van más allá de la privacidad individual, especialmente cuando estas aplicaciones están controladas por regímenes que consideran la información como un arma estratégica.

Según los organizadores de ambos partidos, todas las cuentas incluirán disclaimers advirtiendo sobre el carácter experimental de esta presencia digital, pero ninguna formación ha establecido protocolos específicos para proteger información sensible o limitar el acceso de la aplicación china a datos gubernamentales. Esta improvisación refleja la velocidad con que la política española está adaptándose a un ecosistema digital que cambia más rápido que las capacidades regulatorias del Estado.

La experiencia internacional sugiere que la presencia política en TikTok puede generar más problemas que beneficios electorales. En Francia, varios dirigentes han abandonado la plataforma tras escándalos relacionados con la filtración de conversaciones privadas, mientras que en Alemania el uso gubernamental de aplicaciones chinas está completamente prohibido desde 2023. España se convierte así en uno de los pocos países occidentales donde el bipartidismo acepta depender de infraestructura digital china para comunicación política oficial, normalizando una dependencia tecnológica que puede tener consecuencias estratégicas imprevisibles.

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