Sánchez reivindica el multilateralismo ante líderes internacionales progresistas

01 octobre 2025 - 11:35

El presidente del Gobierno español participó en una conferencia en Londres junto a personalidades como Jacinda Ardern y John Podesta para abordar respuestas al populismo de derechas. Sánchez defendió que «la mejor manera de combatir el tráfico ilegal de personas es acudir a los países de origen y de tránsito» mientras busca posicionar a España como referente en la construcción de un orden multilateral renovado.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, participó en una conferencia celebrada en Londres que buscaba articular respuestas de la izquierda internacional al avance del populismo de derechas a nivel global. El encuentro, que reunió a diversas personalidades progresistas de primer nivel, incluyó la participación de la exministra primera de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, y el exasesor climático de Joe Biden, John Podesta, entre otros dirigentes y expertos de diferentes países. La conferencia se enmarca en los esfuerzos del progresismo internacional para desarrollar estrategias coordinadas ante lo que consideran amenazas crecientes contra las instituciones democráticas y el orden multilateral establecido.

Durante su intervención, Sánchez presentó el «liderazgo progresista» como la prueba de que la política de centroizquierda «no está mirando al retrovisor», sino que constituye una alternativa viable frente a las tendencias autoritarias que observa en diversos países. El presidente español expuso como ejemplo de este enfoque el planteamiento español sobre inmigración irregular, defendiendo que «la mejor manera de combatir el tráfico ilegal de personas es acudir a los países de origen y de tránsito y colaborar con ellos y ayudarles para que sean capaces de crear oportunidades para sus ciudadanos». Esta aproximación busca abordar las causas estructurales de la migración irregular mediante cooperación internacional y desarrollo económico en los territorios emisores.

El dirigente socialista utilizó la conferencia para posicionar a España como un actor relevante en la construcción de una agenda progresista internacional que privilegie el multilateralismo frente a los enfoques unilaterales. En este sentido, Sánchez defendió que los países democráticos deben apostar por «un flujo ordenado de migración regular que aporte capital laboral humano esencial para el crecimiento económico». Esta visión contrasta deliberadamente con las políticas restrictivas y los discursos anti-inmigración que caracterizan a los movimientos populistas de derecha, tanto en Europa como en otras regiones del mundo. El planteamiento español busca demostrar que es posible gestionar la inmigración de manera ordenada y beneficiosa para todas las partes involucradas.

La participación de Sánchez en este foro londinense se produce en un momento complejo de su mandato, marcado por múltiples tensiones internas y un panorama parlamentario fragmentado que dificulta la tramitación de sus iniciativas legislativas. En este contexto, la proyección internacional del presidente adquiere especial relevancia como mecanismo para reforzar su liderazgo y demostrar la capacidad de España para ejercer influencia en el escenario global. La estrategia presidencial combina la actividad diplomática con la promoción de valores progresistas, buscando construir alianzas que trasciendan las dificultades domésticas y posicionen al país como referente en la defensa de la democracia y el multilateralismo.

España como puente del progresismo transatlántico

 La conferencia londinense forma parte de una estrategia más amplia desarrollada por Sánchez para consolidar el papel de España como puente entre el progresismo europeo y latinoamericano. Esta dimensión se ha materializado recientemente en iniciativas como la cumbre «Democracia siempre» celebrada en Santiago de Chile, donde el presidente español participó junto a mandatarios como Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Gabriel Boric de Chile, Gustavo Petro de Colombia y Yamandú Orsi de Uruguay. Estos encuentros buscan articular respuestas coordinadas ante lo que los participantes identifican como una «internacional reaccionaria» que amenaza las instituciones democráticas en ambos continentes.

La agenda progresista internacional promovida por Sánchez incluye elementos como la reforma del sistema de gobernanza global, especialmente de las Naciones Unidas, para superar la parálisis institucional que caracteriza al orden multilateral actual. Esta propuesta contempla avances hacia una representación más justa y eficaz en los organismos internacionales, la superación de bloqueos derivados del uso del veto y el establecimiento de mecanismos reales de cumplimiento que respondan a desafíos globales como el cambio climático, las pandemias y la desigualdad. Para el presidente español, estas reformas resultan esenciales para recuperar la legitimidad de las instituciones multilaterales y su capacidad para producir resultados tangibles ante las crisis contemporáneas.

El enfoque español también aborda la dimensión tecnológica de los desafíos democráticos actuales, promoviendo la colaboración internacional para la transparencia algorítmica y la gestión democrática de datos. Sánchez ha identificado las plataformas digitales como vectores principales de desinformación y manipulación política, requiriendo respuestas coordinadas desde las democracias occidentales. Esta perspectiva incluye iniciativas como el impulso a observatorios multilaterales contra la desinformación y el establecimiento de marcos regulatorios que garanticen un debate público basado en evidencias empíricas frente a la manipulación sistemática de la información que caracteriza a los movimientos populistas y autoritarios.

La proyección internacional del presidente español se desarrolla en paralelo a sus dificultades para aprobar iniciativas legislativas en el Parlamento, donde la fragmentación política ha provocado derrotas significativas en votaciones sobre decretos antiapagones y leyes contra el proxenetismo. Sin embargo, Sánchez ha logrado éxitos puntuales como la renovación del Consejo General del Poder Judicial con el apoyo del PP, la aprobación de la reforma constitucional sobre lenguas cooficiales y la tramitación de medidas anticrisis. Esta realidad doméstica compleja convierte la actividad internacional en un espacio donde el presidente puede demostrar liderazgo y capacidad de influencia, complementando las limitaciones parlamentarias con una agenda exterior activa.

El presidente mantiene su determinación de agotar la legislatura hasta 2027, una decisión que responde a la legitimidad democrática derivada del resultado electoral y a la convicción de que las dificultades actuales pueden superarse mediante adaptaciones estratégicas. La combinación de actividad ejecutiva interna, a través de decretos que no requieren tramitación parlamentaria, y liderazgo internacional en la agenda progresista constituye la fórmula desarrollada por Sánchez para mantener la iniciativa política pese a las adversidades. Esta estrategia busca demostrar que el progresismo español mantiene capacidad transformadora tanto en el ámbito doméstico como en la construcción de un orden internacional más justo y cooperativo.

 

Compartir el artículo