El presidente español rechaza adelantar elecciones pese a las investigaciones judiciales y las denuncias contra dirigentes socialistas, y asegura que agotará la legislatura con un compromiso de tolerancia cero ante cualquier irregularidad. Pedro Sánchez descarta una remodelación del Gobierno y anuncia un abono de transporte único de 60 euros mensuales en su comparecencia de balance anual.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, realizó este lunes su tradicional comparecencia de balance anual en La Moncloa en uno de los momentos más complejos de su mandato. Con múltiples casos de presunta corrupción bajo investigación judicial y un goteo de denuncias de acoso sexual contra dirigentes del PSOE, Sánchez defendió la actuación del Ejecutivo y descartó tanto un adelanto electoral como una remodelación profunda del Gobierno solicitada por sus socios de coalición.
En su intervención, el presidente socialista presentó el informe de rendición de cuentas denominado «Cumpliendo» y aseguró haber respondido con contundencia ante los casos que afectan a su formación política. Sobre las denuncias de acoso sexual interpuestas contra Francisco Salazar, excolaborador cercano al presidente, y otros dirigentes del PSOE, Sánchez reconoció errores en la gestión de las denuncias pero subrayó el compromiso absoluto de su organización con el feminismo. El mandatario señaló que el PSOE ha sido el primer partido político español en afrontar estos problemas con transparencia, animando y protegiendo a las víctimas que presentan denuncias.
Respecto a las investigaciones judiciales por presunta corrupción que involucran al exministro José Luis Ábalos, actualmente en prisión preventiva por su supuesto papel en la adjudicación irregular de contratos durante la pandemia, Sánchez destacó los avances de su plan anticorrupción presentado en julio. El presidente afirmó que ya se han impulsado trece de las quince iniciativas planteadas en dicho plan, reiterando su postura de tolerancia cero contra la corrupción y el acoso sexual, fenómenos que calificó como lacras que avergüenzan a la sociedad española.
Rechazo a la remodelación gubernamental
Pese a las exigencias de Sumar, su socio en el Gobierno de coalición, para llevar a cabo una profunda remodelación del Ejecutivo, Sánchez descartó categóricamente esta posibilidad. El presidente manifestó estar orgulloso del trabajo de todos sus ministros, tanto los del PSOE como los de Sumar, y anunció que únicamente realizará cambios puntuales como el obligado por la salida de Pilar Alegría, quien dejará el Ministerio de Educación y la portavocía del Gobierno para optar a la presidencia de Aragón tras la convocatoria de elecciones anticipadas en esa comunidad autónoma para el ocho de febrero.
El jefe del Ejecutivo subrayó que no aceptará lecciones de quienes cuestionan la violencia de género o recurren las principales leyes feministas ante el Tribunal Constitucional, en referencia directa al Partido Popular y Vox. Sánchez argumentó que todos los avances en materia de igualdad en España se han logrado de la mano de las mujeres y de gobiernos progresistas, presentando al PSOE como el adalid histórico en estas luchas pese a la falta de diligencia en la tramitación de algunas denuncias internas.
Anuncios en materia de transporte público
En un intento por desviar el foco de los escándalos que rodean al Gobierno, Sánchez realizó varios anuncios de carácter económico y social. El más destacado fue la creación de un abono único de transporte para toda España que tendrá un coste de sesenta euros mensuales para adultos y treinta euros para jóvenes menores de veintiséis años. Esta tarifa plana, que entrará en vigor en la segunda quincena de enero mediante un decreto que aprobará el Consejo de Ministros el veintitrés de diciembre, permitirá viajes ilimitados en trenes de Cercanías, Media Distancia y autobuses estatales, excluyendo los servicios de alta velocidad.
El presidente cifró en dos millones de personas los potenciales beneficiarios de esta medida y estimó que un trabajador que se desplace diariamente entre ciudades como Vigo y Santiago o Jerez y Sevilla podrá ahorrar hasta un sesenta por ciento de su gasto mensual en transporte público. Sánchez hizo un llamamiento a las comunidades autónomas y ayuntamientos para que se adhieran progresivamente al abono estatal, permitiendo así integrar también las redes de transporte público autonómicas y municipales como autobuses urbanos y servicios de Metro. El Gobierno también anunció la prórroga durante todo 2026 de los descuentos vigentes en el transporte público, aunque sin detallar su alcance exacto.
Garantías de estabilidad legislativa
Ante las voces que desde diversos sectores políticos exigen un adelanto electoral, Sánchez fue tajante al afirmar que la legislatura continuará hasta su finalización natural. El presidente respondió a quienes dudan de la viabilidad de su mandato con una declaración contundente: cuando le dicen que la legislatura no puede durar cuatro años, él asegura que la va a haber. Sánchez argumentó que la mayor equivocación que se podría cometer sería que España fuera gobernada por la derecha y la ultraderecha, defendiendo que al país le beneficia contar con un Gobierno progresista.
El mandatario pasó al contraataque advirtiendo que los casos que afectan a su Gobierno están siendo aprovechados por el PP y Vox para alimentar una campaña de acoso personal, mentiras y fango que lleva denunciando desde hace meses. Esta estrategia de confrontación ya le llevó en abril de 2024 a tomarse cinco días de reflexión para decidir si le merecía la pena continuar en el cargo, episodio que resolvió con la determinación de seguir adelante que ahora reitera.
Fragilidad parlamentaria y negociaciones con socios
A toda esta situación se suma la reconocida fragilidad parlamentaria del Gobierno español, evidenciada nuevamente al hilo de los recientes escándalos. Los socios en el Gobierno de coalición han exigido a Sánchez gestos contundentes más allá de las declaraciones públicas, mientras que formaciones como el PNV han advertido que el PSOE debe frenar esta hemorragia de escándalos o el presidente tendrá que convocar elecciones anticipadas porque la situación se vuelve insostenible hasta el final de la legislatura.
Sánchez mostró su disposición a hablar cara a cara con sus socios parlamentarios y confirmó una próxima reunión, aún sin fecha concreta, con Oriol Junqueras, líder de Esquerra Republicana de Catalunya, tras la conversación telefónica que ambos mantuvieron el mismo lunes. El presidente reafirmó su voluntad absoluta de cumplir todo lo pactado con los diferentes grupos que sostienen su mayoría parlamentaria. Junts per Catalunya, que había roto relaciones con el PSOE, ahora tiende la mano a sus enemigos políticos de ERC para negociar con los socialistas y obtener réditos para Cataluña aprovechando lo que consideran la implosión del Ejecutivo central.