Los votantes del PP y Vox apoyan una moción de censura con independentistas catalanes para forzar elecciones

07 novembre 2025 - 15:27

El 64% de los electores populares y el 77% de los de Abascal respaldarían un acuerdo con Junts para presentar una moción con un candidato independiente que provocara la convocatoria electoral anticipada. Un 58,7% del conjunto de españoles acepta esta fórmula instrumental como vía para desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa, según una encuesta de Sigma Dos para El Mundo. La ruptura de Junts con el PSOE abre un escenario inédito en el que la extrema derecha y sectores del centro derecha contemplan alianzas tácticas con el independentismo catalán.

La ruptura entre Junts y el PSOE ha generado un escenario político inédito que encuentra respaldo entre los votantes de la oposición conservadora. Según una encuesta de Sigma Dos para El Mundo, el 64% de los electores del Partido Popular y el 77% de los de Vox apoyan que sus formaciones alcancen un acuerdo con Carles Puigdemont para presentar una moción de censura instrumental contra Pedro Sánchez con el único objetivo de forzar elecciones generales anticipadas. El sondeo revela que esta fórmula cuenta con el respaldo del 58,7% del conjunto de españoles, mientras que solo el 23,8% se opone explícitamente y un 17,6% no tiene opinión formada o prefiere no pronunciarse.

La encuesta plantea específicamente la posibilidad de una moción de censura instrumental con un candidato independiente, es decir, una persona del Estado español que no pertenezca a ningún partido y cuya única función sería convocar elecciones sin formar gobierno efectivo. Esta fórmula jurídicamente viable según el artículo 113 de la Constitución permitiría al PP, Vox y Junts unir fuerzas para desalojar a Sánchez sin que ninguno de ellos tuviera que asumir directamente el coste político de gobernar en coalición con formaciones ideológicamente antagónicas. La propuesta encuentra especial entusiasmo entre los votantes de extrema derecha, donde más de tres cuartas partes respaldan cualquier estrategia que permita expulsar al presidente socialista de la Moncloa.

El análisis demográfico del barómetro revela patrones significativos en la distribución del apoyo a la moción instrumental. Entre los hombres, el 61% respalda la iniciativa frente al 40% de las mujeres, evidenciando una brecha de género de 21 puntos porcentuales. Por edades, el apoyo alcanza su máximo en el segmento de 30 a 44 años con un 61,7%, seguido del grupo de 45 a 64 años con un 58,8%. Los votantes más jóvenes (18-29 años) muestran un respaldo del 55,8%, mientras que los mayores de 65 años registran el porcentaje más bajo con un 42%.

El desglose por recuerdo de voto en las últimas elecciones generales confirma la polarización existente. Entre quienes votaron al PP en las anteriores convocatorias, el 64,4% apoya la moción instrumental, cifra que se eleva al 72,8% entre los electores de Vox. El apoyo cae drásticamente entre votantes del PSOE, donde solo el 67,3% se opone a la iniciativa, lo que implica que aproximadamente un tercio de su electorado no rechaza frontalmente esta posibilidad. Entre los votantes de Sumar, el 81% se posiciona en contra de la moción, mientras que un 8,1% la respalda, evidenciando fisuras en la coalición de izquierdas.

La extrema derecha presiona al PP

El sondeo revela que la posibilidad de una moción instrumental goza de mayor respaldo entre los votantes de Vox que entre los del Partido Popular, situación que genera presión sobre Alberto Núñez Feijóo para que adopte una estrategia más agresiva contra el Gobierno. Fuentes del PP consultadas por diversos medios han reiterado en las últimas semanas que el partido no contempla presentar una moción de censura que dependiera de los votos de Puigdemont, considerando que esta alianza táctica dañaría gravemente la imagen del partido como fuerza de centro derecha y alternativa de gobierno moderada.

Sin embargo, la encuesta de Sigma Dos evidencia que las bases populares muestran menor rechazo que la dirección del partido a explorar fórmulas excepcionales para desalojar a Sánchez. El 64% de respaldo entre los votantes del PP contrasta con las declaraciones públicas de Feijóo, quien ha insistido en que su estrategia pasa por ganar unas elecciones generales de forma convencional y que no está dispuesto a pactar con el independentismo catalán en ninguna circunstancia. Esta divergencia entre las preferencias de la militancia y la línea oficial genera tensiones internas en un partido que necesita mantener el equilibrio entre satisfacer las demandas de un electorado cada vez más radicalizado y preservar su credibilidad como alternativa de Estado.

Más allá del análisis por recuerdo de voto, el dato más relevante del barómetro es que casi dos tercios de los españoles aceptan la moción de censura instrumental que llevaría a las urnas como fórmula legítima para resolver el bloqueo político actual. El 64% de respaldo a esta posibilidad evidencia que una mayoría de la ciudadanía considera agotada la legislatura y desea que se convoquen elecciones anticipadas, independientemente del mecanismo jurídico empleado para provocarlas. Solo el 24% de los encuestados rechaza explícitamente esta vía, mientras que el 12% restante no tiene opinión formada.

El respaldo transversal a esta fórmula refleja el desgaste acumulado por el Gobierno de Pedro Sánchez tras dos años de legislatura marcados por la ruptura con Junts, los escándalos de corrupción que afectan al PSOE y las controversias sobre la gestión de asuntos como la amnistía o las relaciones con Venezuela. La percepción ciudadana de que el Ejecutivo carece de mayoría estable para aprobar medidas legislativas fundamentales alimenta la idea de que unas elecciones anticipadas resultarían inevitables a corto o medio plazo. La moción instrumental con candidato independiente aparece para muchos electores como un mecanismo legítimo que aceleraría un desenlace considerado ya inevitable por amplios sectores de la opinión pública.

Junts presionado por sus propias bases tras la ruptura con el PSOE

El barómetro incluye datos específicos sobre las percepciones de militantes y simpatizantes de Junts respecto al pacto con el PSOE. Según la encuesta convocada tras el anuncio de ruptura, el 87% de quienes participaron en las votaciones internas del partido consideran que la asociación con el PSOE resultaba perjudicial para los intereses del independentismo catalán. Esta cifra abrumadora evidencia que la decisión de Carles Puigdemont de romper con Sánchez no solo contaba con respaldo mayoritario de la militancia, sino que respondía a una demanda urgente de las bases que consideraban agotada la estrategia de negociación con los socialistas.

El rechazo de las bases de Junts al PSOE se fundamenta en la percepción de incumplimientos sistemáticos de los acuerdos alcanzados, especialmente en materias como la aplicación efectiva de la amnistía, la transferencia de competencias y el reconocimiento del catalán en instituciones europeas. Para los militantes independentistas consultados, mantener el apoyo parlamentario a Sánchez sin obtener avances concretos en estas carpetas equivalía a regalar estabilidad gubernamental sin contrapartidas tangibles. Esta presión interna explica la decisión de Puigdemont de explorar ahora fórmulas alternativas, incluida la posibilidad de facilitar una moción de censura que provoque elecciones donde Junts pueda capitalizar electoralmente su ruptura con el PSOE y su posicionamiento como garante de los intereses catalanes frente a lo que consideran el incumplimiento sistemático del Gobierno español.

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