Los turistas españoles regresan a China tras la exención del visado

14 novembre 2025 - 16:01

En 2024 llegaron 157.000 visitantes desde España, recuperando el 95% de los niveles prepandemia. La política de exención de visados implementada por Pekín en diciembre de 2023 ha desbloqueado un mercado que permanecía estancado tras años de restricciones sanitarias. Las reservas para la temporada de invierno auguran una aceleración del cuarenta y tres coma siete por ciento, consolidando a China como destino emergente para el turismo español.

China ha logrado desbloquear el flujo turístico desde España mediante una estrategia que combina facilidades administrativas con la promoción de destinos que permanecieron prácticamente inaccesibles durante la pandemia. El Mercado de la Seda en Pekín, emblemático punto de encuentro entre turistas y comerciantes donde los vendedores dominan una decena de lenguas para facilitar el regateo, sufrió un doloroso barbecho durante los años de política de cero COVID. La exención de visados implementada a partir de diciembre de 2023 ha devuelto el frenesí a esos angostos pasillos que constituyen una de las principales atracciones turísticas de la capital china. Pekín anunció esta semana que ampliará hasta finales del año próximo la política de exención temporal a cuarenta y cinco países que inicialmente expiraba en diciembre, consolidando una medida que ha demostrado su efectividad para reactivar el sector turístico.

La cifra de 157.000 turistas españoles que visitaron China en 2024, según datos de la embajada china en Madrid, representa aproximadamente el noventa y cinco por ciento del volumen que llegaba antes de la pandemia. Aunque China abrió sus puertas a principios de 2023 tras abandonar la política de cero COVID, el verdadero impulso no llegó hasta diciembre de ese año, cuando Pekín inició un programa de exenciones de visado para seis países europeos, incluida España. El gran salto en el flujo de visitantes se notó a partir del verano de 2024, cuando el caudal de turistas comenzó a aumentar de forma sostenida. Las reservas para la presente temporada de invierno, que abarca de octubre a marzo, revelan una aceleración del cuarenta y tres coma siete por ciento en aerolíneas IATA, que concentran el ochenta por ciento de los vuelos entre ambos países. Solo Italia y Francia superan a España en este crecimiento dentro del mercado europeo.

Cataluña lidera el incremento de viajeros 

El impulso turístico hacia China presenta marcadas diferencias geográficas dentro del territorio español. Cataluña lidera el fenómeno con un incremento del 60,9%, seguida de Madrid con un 51,1%. Estas cifras reflejan tanto la mayor conectividad aérea de Barcelona y Madrid con destinos asiáticos como el perfil socioeconómico de los viajeros que pueden permitirse desplazamientos de larga distancia. Los datos evidencian que el turismo hacia China desde España sigue siendo un nicho relativamente limitado en comparación con otros destinos vacacionales, pero con un potencial de crecimiento significativo ahora que las barreras administrativas se han reducido sustancialmente. La extensión del período de estancia sin visado de quince a treinta días, implementada desde el treinta de noviembre de 2024, supone un incentivo adicional que facilita viajes más prolongados y diversificados.

Persisten algunos obstáculos que limitan la expansión del mercado turístico entre España y China. La barrera del idioma representa un desafío considerable fuera de los principales centros urbanos, donde el dominio del inglés es limitado y el español casi inexistente. La ausencia de interés histórico y cultural compartido entre ambas regiones, más allá de la fascinación por lo exótico, dificulta la consolidación de un turismo que vaya más allá de las visitas superficiales a las principales atracciones. El precio de los billetes de avión, que raramente descienden de los 1.200 euros en clase turista y pueden superar fácilmente los 2.000 en temporada alta, constituye una barrera económica significativa. La juventud de la población china, más informada y sin tantos prejuicios respecto al mundo occidental, ha descubierto un país con importantes atractivos históricos y culturales, pero la reciprocidad española hacia China avanza más lentamente.

Conexiones imprescindibles y el futuro del intercambio turístico 

Las conexiones aéreas se erigen como factor determinante para el desarrollo del flujo turístico bidireccional. Las aerolíneas chinas, subrayó desde la embajada el consejero de Turismo de España en China, Yang Hubio, están tendiendo puentes donde antes solo había vacío entre las ciudades españolas y destinos como Hong Kong. El objetivo pasa por superar los diez millones de habitantes del medio, citando específicamente ciudades como Hangzhou, Chengdu, Wanzhou y Lanzhou. La diferencia entre los veintiocho vuelos semanales que conectaban España con China antes de la pandemia y las actuales frecuencias limitadas explica en parte por qué la recuperación total aún no se ha materializado. Todo lo ocurrido ahora en las rutas aéreas entre ambos países se sitúa en las llamadas conexiones Valley, que incluyen también Hong Kong, y este sistema evoluciona lentamente hacia una red más densa y diversificada.

Los ministerios y entidades turísticas de ambos países están trabajando para facilitar aspectos que tradicionalmente han generado fricciones. Las conexiones, indican desde la embajada, avanzan poco a poco pero de forma sostenida, eliminando impedimentos burocráticos y facilitando pagos mediante sistemas digitales. Alipay y WeChat Pay, omnipresentes en China y prácticamente desconocidos para los turistas extranjeros hasta hace poco, están implementando funcionalidades que permiten a los visitantes utilizarlos sin necesidad de tener una cuenta bancaria china. La facilidad para realizar pagos digitales resulta crucial en un país donde el efectivo prácticamente ha desaparecido de la vida cotidiana. Los turistas que llegan sin preparación para el ecosistema digital chino encuentran serias dificultades para realizar transacciones básicas, desde pagar en restaurantes hasta adquirir billetes de transporte público.

El pronóstico para los próximos años resulta moderadamente optimista según las estimaciones de operadores turísticos y autoridades diplomáticas. China no figura entre los veinte destinos prioritarios para el turismo español, lo que sugiere un amplio margen de crecimiento si las condiciones se mantienen favorables. La exención de visados hasta finales de 2025, con posibilidad de prórroga según la evolución del mercado, elimina el principal obstáculo que disuadía a potenciales visitantes españoles. El coste y la complejidad del trámite de visado, que requería tiempo, documentación exhaustiva y desplazamientos a los consulados, constituía un elemento disuasorio significativo. La ampliación del período de estancia de quince a treinta días abre posibilidades para viajes que combinen turismo urbano con exploración de regiones menos conocidas. Las autoridades chinas apuestan por diversificar la oferta turística más allá de Pekín, Shanghai y la Gran Muralla, promocionando destinos como Hangzhou, Chengdu o las zonas rurales con paisajes espectaculares que permanecen fuera de los circuitos tradicionales.

 

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