La retirada de España de Eurovisión 2026: cinco claves sobre el boicot a Israel

08 décembre 2025 - 15:10

La decisión de RTVE de abandonar el Festival de Eurovisión en protesta por la participación de Israel rompe más de seis décadas de presencia ininterrumpida y convierte a España en el único país del grupo de grandes financiadores en boicotear el certamen. La medida genera división política, tensiones con la Unión Europea de Radiodifusión y dudas sobre el futuro del Benidorm Fest.

España no participará en la edición 2026 del Festival de Eurovisión tras confirmarse que Israel mantiene su presencia en el certamen musical europeo. La cadena pública RTVE ha ejecutado el acuerdo aprobado por su Consejo de Administración el pasado septiembre, que condicionaba la participación española a la exclusión del país hebreo debido a la guerra en Gaza. La decisión, que rompe 65 años de presencia ininterrumpida desde 1961, convierte a España en el único miembro del denominado Big Five (junto a Francia, Alemania, Italia y Reino Unido) que se ausenta del festival programado para celebrarse en Viena el próximo 16 de mayo.

La polémica estalló durante la 95ª Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión celebrada en Ginebra el pasado 4 de diciembre. Ocho países, entre ellos España, solicitaron por escrito una votación secreta sobre la permanencia de Israel en el concurso, petición que fue rechazada por la presidencia del organismo. José Pablo López, presidente de RTVE, calificó lo ocurrido como una confirmación de que Eurovisión se ha convertido en un festival dominado por intereses geopolíticos y fracturado. La corporación española no solo retira su candidatura, sino que tampoco emitirá el certamen por primera vez en su historia, privando a millones de espectadores españoles de seguir uno de los eventos televisivos más vistos del continente.

  1. El contexto político que llevó al boicot

La decisión de RTVE tiene su origen en el conflicto entre Israel y el grupo palestino Hamás, que se intensificó tras el ataque del 7 de octubre de 2023 contra territorio israelí, en el que murieron aproximadamente 1.200 personas y más de 240 fueron tomadas como rehenes. La respuesta militar israelí en la Franja de Gaza ha provocado, según datos de las autoridades sanitarias palestinas, más de 45.000 muertes, la mayoría civiles, y una crisis humanitaria que ha generado condenas internacionales. Una comisión de investigación de las Naciones Unidas concluyó en noviembre de 2025 que Israel está cometiendo genocidio en Gaza, dictamen que ha reforzado las posiciones de quienes defienden el aislamiento cultural del país hebreo.

En España, el Consejo de Administración de RTVE aprobó el 16 de septiembre de 2025, con los votos favorables de los consejeros del PSOE, Sumar, Podemos, ERC y PNV, la retirada de la delegación española si Israel participaba en Eurovisión 2026. Los cuatro consejeros del Partido Popular votaron en contra y el representante de Junts se abstuvo. La ministra de Sanidad y expolítica regional madrileña, Mónica García, ha sido una de las voces más críticas con la presencia israelí en eventos culturales, mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha definido la situación como un ejemplo del modelo del PP de hacer de la enfermedad una oportunidad para enriquecerse, aunque esta afirmación se refería al caso sanitario de Torrejón y no directamente a Eurovisión. 

  1. La fractura europea: quién boicotea y quién mantiene su participación

España no está sola en su decisión de abandonar Eurovisión 2026. Irlanda, a través de su emisora pública RTE, ha declarado inadmisible la participación de Israel dada la terrible pérdida de vidas en Gaza y la crisis humanitaria que continúa poniendo en riesgo a civiles. Los Países Bajos, mediante la cadena AVROTROS, y Eslovenia, con RTV Eslovenia, también han confirmado su retirada. Islandia mantiene pendiente su decisión, que se espera para mediados de diciembre, mientras Bélgica anunció que comunicará su postura en los próximos días. Montenegro y Turquía, países que no participaban en las últimas ediciones, también han expresado su rechazo a la presencia israelí.

Sin embargo, el boicot no ha logrado el apoyo de los principales socios europeos. Alemania, Francia, Italia y Reino Unido han confirmado su presencia en la edición de Viena, debilitando así la estrategia de aislamiento. Austria, país anfitrión tras la victoria de su representante en 2025, defiende que Eurovisión no debe utilizarse como herramienta de castigo político y anima a los socios europeos a trabajar en vías diplomáticas sin romper lazos culturales. Países nórdicos como Suecia, Noruega y Finlandia también mantienen su participación, argumentando que el festival debe permanecer ajeno a conflictos geopolíticos. Paradójicamente, tres países han anunciado su regreso al certamen en 2026 después de varios años de ausencia: Moldavia, Rumania y Bulgaria, lo que compensa parcialmente las bajas registradas. 

  1. Críticas de la oposición al “doble rasero” de RTVE

La decisión de la corporación pública española ha generado fuertes críticas desde diversos sectores que señalan incoherencias en su postura. Los consejeros del Partido Popular en el Consejo de Administración de RTVE han denunciado que la cadena mantiene los derechos de emisión para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo en 2026, donde Israel también participará, y para el Mundial de Fútbol de 2026, en el que la selección israelí podría clasificarse. José Pablo López, presidente de RTVE, defendió públicamente el acuerdo con la UER para explotar los Juegos Olímpicos en su conjunto sin limitaciones horarias, evidenciando una diferencia de criterio según el evento deportivo o cultural.

Las críticas también señalan que RTVE no tuvo problemas para emitir los partidos de España en el Mundial de Fútbol de 2022 celebrado en Qatar, país que fue objeto de denuncias sistemáticas por parte de Amnistía Internacional y Human Rights Watch debido a la explotación de trabajadores inmigrantes en la construcción de infraestructuras para el torneo y a graves violaciones de derechos humanos. La FIFA rechazó entonces las presiones para expulsar a Qatar alegando que no tenía capacidad de resolver problemas geopolíticos, el mismo argumento que ahora utiliza la UER respecto a Israel. Esta aparente selectividad en la aplicación de criterios éticos ha alimentado acusaciones de instrumentalización política del boicot a Eurovisión con fines de posicionamiento del Gobierno español en política exterior. 

  1. El Benidorm Fest sigue adelante sin Eurovisión

A pesar de la retirada de Eurovisión, RTVE ha confirmado que el Benidorm Fest 2026 se celebrará con normalidad los días 10, 12 y 14 de febrero en el Palacio de Deportes L’Illa de Benidorm. Por primera vez en su historia, el ganador del certamen no representará a España en el Festival de Eurovisión, lo que plantea interrogantes sobre el futuro del evento alicantino y su razón de ser original. El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, ha manifestado su convicción de que la edición será espectacular y ha ratificado el compromiso del Ayuntamiento, RTVE y la Generalitat Valenciana con el festival, que según defiende ha desarrollado una identidad propia independiente de su vinculación eurovisiva.

La quinta edición del Benidorm Fest contará con 18 participantes y un cuarteto de presentadores de alto perfil: Jesús Vázquez, que regresa a RTVE tras más de tres décadas en televisión privada; Javier Ambrossi, creador audiovisual y conductor de la gala de los Premios Goya 2024; Inés Hernand, presente en el certamen desde su creación; y Lalachus, que se incorpora a la conducción de la gala final. Entre las novedades más destacadas figura la introducción de un premio económico de 150.000 euros brutos para el ganador, distribuidos en 100.000 euros para el intérprete y 50.000 para los autores de la canción. RTVE ha blindado además los derechos editoriales del tema vencedor, que pertenecerán íntegramente a sus creadores. 

  1. Las reacciones de Israel y las consecuencias para RTVE

Las autoridades israelíes han respondido con dureza al boicot europeo. El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, declaró en la red social X que se avergüenza de los países que han decidido boicotear Eurovisión y lanzó un mensaje contundente: «Que la desgracia recaiga sobre ellos». Saar calificó la retirada de España, Irlanda, Países Bajos y Eslovenia como un acto de discriminación cultural que busca aislar a Israel de los escenarios internacionales. Por su parte, el presidente israelí, Isaac Herzog, celebró que una amplia mayoría de los miembros de la UER haya respaldado la continuidad de su país en la competición musical, algo que según él refleja solidaridad, compañerismo y cooperación entre naciones.

Herzog agradeció a los países que han defendido el derecho de Israel a seguir contribuyendo y compitiendo en Eurovisión, y remarcó que esta decisión refuerza el espíritu de afinidad entre las naciones a través de la cultura y la música. El director ejecutivo de la emisora pública israelí KAN, Golan Yochpaz, calificó los intentos de excluir a Israel como una forma de boicot cultural inaceptable. Dentro de RTVE, la decisión ha generado malestar entre algunos consejeros que consideran innecesario el enfrentamiento frontal con la UER y temen las consecuencias para la corporación, incluyendo la reacción negativa de los eurofans españoles que no podrán ver el festival y el deterioro de las relaciones institucionales con el organismo europeo de radiodifusión, lo que podría afectar a futuros acuerdos en otros ámbitos.

 

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