La Guardia Civil documenta cómo el exsecretario de Organización del PSOE facilitó contactos ministeriales en Marruecos y medió en el cobro de deudas en Gabón para favorecer proyectos de Acciona. Cerdán viajó al país magrebí en una delegación oficial pese a no formar parte del Gobierno español, según revela el último informe de la UCO.
La trama de presunta corrupción protagonizada por Santos Cerdán no se limitó al territorio español. El último informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil revela que la red de influencias del exsecretario de Organización del PSOE se extendió a proyectos internacionales en Marruecos y Gabón, donde habría mediado para facilitar adjudicaciones millonarias a la constructora Acciona. Los investigadores sostienen que la alianza entre Acciona y Servinabar, la empresa navarra vinculada a Cerdán, tuvo una clara proyección transfronteriza durante la etapa en que José Luis Ábalos dirigía el Ministerio de Transportes. Esta expansión internacional refuerza la hipótesis de que la trama operaba con un esquema consolidado de comisiones del 2% por cada contrato conseguido.
El proyecto más documentado es el del puerto de Kenitra, en Marruecos, una infraestructura valorada en más de 442 millones de euros que Acciona pretendía conseguir mediante un consorcio empresarial. El 28 de diciembre de 2018, Cerdán envió a Koldo García los contactos telefónicos de dos ministros marroquíes clave para el proyecto: Abdelkader Amara, titular de Equipamiento, Transportes, Logística y Agua, y Aziz Rebbah, responsable de Energía, Minas y Medio Ambiente. Sobre este último, Cerdán escribió que era de plena confianza. En el mismo mensaje, recomendó a Koldo contactar con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien se refería como «el 1», aprovechando que se encontraba en Marruecos esos días.
El mismo día en que Cerdán facilitó estos contactos, su socio en Servinabar, Joseba Antxon Alonso, se autoenvió un mensaje con el nombre de Aziz Rebbah. Al día siguiente, Ábalos informó a Koldo de que el 2 de enero de 2019 viajaría a Kenitra para revisar un proyecto de puerto industrial a petición de la embajada marroquí. El entonces ministro preguntó si se trataba del proyecto de Acciona, obteniendo una respuesta afirmativa acompañada de la frase: «Estoy hablando con Santos». Este intercambio, según la UCO, evidencia que Cerdán coordinaba las gestiones entre el Ministerio de Transportes y los intereses empresariales de Acciona, actuando como enlace político pese a no ocupar ningún cargo gubernamental.
Viaje oficial sin ser miembro del Gobierno
El papel de Cerdán en las negociaciones marroquíes se materializó en un viaje oficial del Ministerio de Transportes a finales de enero de 2019. Pese a ser únicamente secretario de Coordinación Territorial del PSOE, Cerdán solicitó integrarse en la delegación española que se reuniría con autoridades marroquíes. El 21 de enero, confirmó a Koldo García su participación en el desplazamiento con un mensaje directo: «El jueves voy a Marruecos con vosotros». Para ello, pidió al asesor ministerial que se coordinara con la secretaria de Ábalos para incluirlo formalmente en la comitiva. La UCO subraya que resulta destacable que un dirigente del PSOE sin responsabilidades gubernamentales mostrara tanto interés por un proyecto empresarial y lograra sumarse a una misión oficial del Ejecutivo.
Dos días antes del viaje, el 23 de enero de 2019, Acciona y Servinabar firmaron un memorándum de entendimiento en el que acordaban colaborar en la construcción de infraestructura portuaria en Marruecos bajo un modelo de participación público-privada. El documento garantizaba a Servinabar un 2% de los beneficios si Acciona conseguía la adjudicación del puerto de Kenitra. Los investigadores han encontrado una copia exacta de este memorándum en el correo corporativo del PSOE de Cerdán, fechada el mismo día que Antxon Alonso se lo había autoenviado a su teléfono personal. Este hallazgo vincula directamente al exdirigente socialista con las negociaciones comerciales de Acciona en territorio marroquí.
La Guardia Civil ha recuperado fotografías del viaje oficial a Marruecos en el teléfono móvil de Koldo García. En las imágenes aparecen Ábalos, Cerdán, Koldo y altos cargos del Gobierno marroquí. En uno de los mensajes asociados a estas fotografías, Koldo advierte a una traductora: «Estas son para uso particular. No publicar gracias». Para los investigadores, esta instrucción refuerza la sospecha de que los implicados eran conscientes de la irregularidad de su actuación y trataban de mantener en secreto la presencia de Cerdán en una delegación gubernamental española. Durante los meses siguientes, las conversaciones interceptadas muestran seguimiento constante del proyecto de Kenitra, con menciones explícitas a las gestiones realizadas y la preocupación por su falta de avance.
Presiones desde España y frustración empresarial
El proyecto del puerto de Kenitra no prosperó como esperaban los implicados en la trama. Los mensajes interceptados por la UCO revelan frustración por las dificultades para lograr la adjudicación. El 10 de diciembre de 2019, Antxon Alonso informó a Manuel José García Alconchel, directivo de Acciona investigado en el caso, de que Marruecos estaba siendo presionado desde España. Este comentario sugiere que existían gestiones de alto nivel para forzar una resolución favorable al consorcio liderado por Acciona. Los investigadores interpretan estas presiones como parte de la estrategia de la trama para garantizar contratos millonarios en el extranjero, replicando el modelo de influencias que habían utilizado con éxito en territorio español.
Además del proyecto portuario, la UCO documenta conversaciones sobre otras iniciativas en Marruecos durante 2019. El 9 de abril de ese año, Koldo transmitió a Ábalos información sobre dos proyectos: el Puente del Centenario de Sevilla, con el que Cerdán estaba obsesionado según los mensajes, y un asunto relacionado con Marruecos cuyo futuro no se valoraba positivamente. Las comunicaciones revelan que los implicados mantenían múltiples frentes abiertos simultáneamente, coordinando adjudicaciones tanto nacionales como internacionales. La UCO subraya que esta multiplicidad de proyectos evidencia la dimensión y ambición de la red corrupta, que buscaba expandir sus operaciones más allá de las fronteras españolas.
Gabón: mediación en el cobro de una deuda millonaria
El segundo destino internacional señalado por la Guardia Civil es Gabón, en la costa atlántica de África Central. Aunque no existe documentación contractual formal entre Acciona y Servinabar sobre proyectos en este país, los investigadores consideran relevante la intervención de Cerdán y Antxon Alonso en torno al cobro de una deuda millonaria. El 9 de diciembre de 2021, cuando Ábalos ya no era ministro, Alonso envió a Cerdán una fotografía de un documento oficial de la República de Gabón que certificaba una deuda de más de 20 millones de euros con Acciona por la ejecución de proyectos de construcción y conservación de carreteras. Cerdán preguntó qué era ese documento, a lo que Alonso respondió que acreditaba que la empresa española estaba lista para cobrar.
Las conversaciones posteriores revelan que ambos mantuvieron el interés en que Acciona recuperara ese dinero. La UCO interpreta esta mediación como un intento de la trama de obtener una comisión por facilitar el cobro de la deuda, siguiendo el mismo patrón del 2% aplicado en otros contratos. Aunque no hay constancia de que Gabón pagara finalmente la deuda o de que Servinabar recibiera compensación alguna, el hecho de que Cerdán y Alonso se implicaran en este asunto refuerza la hipótesis de que actuaban como intermediarios sistemáticos en los negocios internacionales de Acciona. Los investigadores consideran este episodio como un indicio adicional de que la red operaba también en África.
El informe de la UCO concluye que la presunta trama liderada por Cerdán logró una proyección internacional significativa, utilizando la influencia política del PSOE y los contactos ministeriales para facilitar negocios privados en el extranjero. Esta dimensión transfronteriza añade complejidad al caso y plantea interrogantes sobre el alcance real de la red de influencias. El magistrado Leopoldo Puente ha ordenado continuar las investigaciones para determinar si existieron más operaciones internacionales y si otros países fueron objetivo de las gestiones irregulares. Las revelaciones sobre Marruecos y Gabón sitúan el caso Cerdán en una escala que trasciende la corrupción doméstica, apuntando hacia una trama con vocación global.