La formación de la Princesa Leonor: de las aulas al aire en cinco claves

05 septembre 2025 - 09:34

La heredera al trono inicia su último año de preparación militar con un programa integral que sigue la tradición familiar. Desde su bachillerato internacional en Gales hasta su inminente instrucción como piloto, la futura reina ha trazado un camino académico y castrense diseñado para prepararla como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas españolas.

 

  1. Bachillerato internacional en Gales: polémica decisión de 76.500 euros 

La decisión de los Reyes Felipe y Letizia de enviar a Leonor al UWC Atlantic College de Gales para cursar el Bachillerato Internacional entre 2021 y 2023 no estuvo exenta de controversia. El centro, ubicado en el castillo medieval de St Donat’s del siglo XII, costó 76.500 euros por los dos cursos, una cifra que la Casa Real asumió con cargo a la asignación anual de los monarcas. La elección generó debate público sobre por qué la heredera no estudió en España, donde existen centros como los colegios SEK que imparten el mismo programa educativo internacional desde 1979.

El UWC Atlantic College, fundado en 1962, es considerado una de las instituciones más prestigiosas del mundo para el bachillerato internacional, con estudiantes de más de 90 países y un enfoque pedagógico que combina excelencia académica con servicio comunitario. Leonor convivió con la princesa Alexia de Holanda y otros jóvenes de la realeza europea en un ambiente multicultural que prioriza la investigación y el pensamiento crítico sobre los exámenes tradicionales. Durante su estancia, participó en actividades de salvamento marítimo debido a la proximidad del centro al acantilado, una experiencia formativa única que forma parte del currículo del colegio.

La polémica se intensificó cuando muchos españoles se preguntaron por qué la futura reina no había optado por la educación nacional, especialmente cuando existían alternativas españolas que ofrecían la misma calidad formativa. Casa Real justificó la decisión argumentando que el programa internacional proporcionaba una «experiencia educativa estimulante y transformadora» en un entorno diverso, aunque nunca hizo públicas las calificaciones obtenidas por Leonor, manteniendo la confidencialidad académica que caracteriza a la institución monárquica en estos aspectos.

  1. Tradición militar dinástica: tres generaciones por las mismas academias 

La formación militar de Leonor replica fielmente el modelo seguido por su padre Felipe VI y su abuelo Juan Carlos I, consolidando una tradición dinástica que abarca ya tres generaciones. Juan Carlos I realizó su instrucción militar entre 1955 y 1959, pasando por la Academia General Militar de Zaragoza (1955-1957), la Escuela Naval de Marín (1957-1958) y la Academia General del Aire de San Javier (1958-1959). Su hijo Felipe siguió exactamente la misma ruta treinta años después, entre 1985 y 1988, completando su formación en los tres ejércitos con rangos de teniente en Tierra y Aire, y alférez de navío en la Armada.

La particularidad de la formación real radica en su carácter condensado y adaptado. Mientras un militar profesional necesita entre 12 y 15 años para alcanzar los rangos que obtuvieron tanto Juan Carlos como Felipe en apenas cuatro años cada uno, la Casa Real diseña currículos especiales que permiten a los herederos familiarizarse con la estructura, funcionamiento y valores de las tres ramas militares sin seguir el proceso ordinario de carrera profesional. Felipe VI ingresó directamente como caballero cadete en Zaragoza «en atención a las circunstancias que concurren en su alteza real», según recogía el BOE de 1985.

Esta formación militar específica ha sido fundamental en la preparación de los monarcas españoles para ejercer como comandantes supremos de las Fuerzas Armadas, tal como establece el artículo 62.h de la Constitución. Leonor culminará esta tradición en 2026, cuando obtenga los rangos de teniente en Ejército de Tierra y Aire, y alférez de navío en la Armada, convirtiéndose en la primera mujer de la historia española preparada desde la juventud para asumir el mando militar supremo al acceder al trono.

  1. Efecto modernizador: la primera heredera de la era tecnológica 

El paso de Leonor por las academias militares coincide con un momento de transformación tecnológica y social de las Fuerzas Armadas españolas. En la Academia General del Aire, la princesa se formará con los nuevos aviones Pilatus PC-21, que incorporan aviónica avanzada similar a la de cazas de quinta generación, sustituyendo a los veteranos C-101 en los que aprendieron su padre y abuelo. Esta modernización tecnológica simboliza el salto generacional que representa Leonor en la institución monárquica.

Además de la instrucción tradicional de pilotaje, el currículo de Leonor incluye formación en drones y tecnología espacial, ámbitos que reflejan las nuevas competencias del Ejército del Aire y del Espacio. La academia ha incorporado un aula específica donde los alumnos participan en la construcción de un mini satélite que se pondrá en órbita a finales de 2026, una experiencia formativa impensable para las generaciones anteriores de la familia real.

El impacto de su presencia se ha materializado en el llamado «efecto Leonor» sobre el reclutamiento femenino. El número de candidatas a la carrera militar ha aumentado un 12% durante su formación, y en la Academia del Aire el porcentaje de alumnas ha crecido del 16,7% al 18,1% en un solo curso. «Es cierto que cuando hay referentes y estos se publicitan de manera tan visible como es el caso de la princesa Leonor, pones en conocimiento de las mujeres que existe una profesión que pueden desarrollar», explica Zaida Cantera, comandante del Ejército de Tierra en el retiro.

  1. Vida castrense sin privilegios: madrugones y camarotes compartidos 

Contra la percepción pública de trato especial, Leonor ha sido sometida al mismo régimen de vida y exigencias que sus compañeros en las tres academias. En la Academia del Aire, la princesa se levanta a las 6:30 horas, asiste a clases desde las 7:40 hasta las 15:00 horas, retoma las actividades de tarde hasta las 18:00 y debe estar en su dormitorio a las 22:15. Comparte habitación con otras tres alumnas y solo puede pernoctar fuera del centro los fines de semana, festivos o vísperas de festivos.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha subrayado repetidamente que Leonor «será una alumna más» y que «se ha integrado plenamente, con una gran profesionalidad» durante su paso por las anteriores academias. El coronel Luis González Asenjo, director de la Academia del Aire, ha confirmado que la heredera tendrá «el mismo nivel de exigencia que el de sus compañeros» y deberá demostrar su «destreza» con los simuladores antes de realizar su primer vuelo.

Esta política de normalización forma parte de la estrategia de modernización de la Corona española, que busca alejar la imagen de privilegio aristocrático tradicional. Leonor ha participado en maniobras militares, ejercicios de supervivencia y competiciones deportivas interacademias en igualdad de condiciones, contribuyendo a proyectar una imagen de monarquía cercana y comprometida con los valores democráticos contemporáneos.

  1. Doble responsabilidad: estudiar y reinar al mismo tiempo 

La particularidad de la preparación de Leonor radica en su doble condición de estudiante militar y heredera al trono, lo que exige compatibilizar la formación castrense con un calendario institucional progresivo. Durante su estancia en la Escuela Naval, participó en el crucero del Juan Sebastián de Elcano por América Latina, una experiencia que combinó instrucción naval con diplomacia cultural en puertos como Cartagena de Indias, Salvador de Bahía y El Callao.

Paralelamente a su formación militar, Leonor ha asumido gradualmente compromisos institucionales en España. Ha presidido los Premios Princesa de Girona, participado en actos conmemorativos y realizado intervenciones públicas que evidencian su preparación para futuros roles de representación estatal. Esta doble agenda requiere una logística compleja que Casa Real coordina con el Ministerio de Defensa para no interferir con su programa de estudios.

La planificación de su formación se extiende hasta 2026, cuando culminará su instrucción militar y previsiblemente iniciará estudios universitarios. Aunque Casa Real no ha confirmado sus planes académicos post-militares, la tendencia en otras casas reales europeas apunta hacia estudios superiores en universidades internacionales, siguiendo el modelo que Felipe VI completó en Georgetown. Esta combinación de formación militar, universitaria e institucional busca preparar a Leonor para un reinado que deberá enfrentar los desafíos del siglo XXI con una preparación integral sin precedentes en la historia de la monarquía española.

 

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