Israel veta al alcalde de Barcelona en represalia por cortar lazos diplomáticos

25 août 2025 - 10:16

Jaume Collboni no pudo iniciar su primer viaje oficial a Oriente Próximo tras ser denegado su visado a última hora por las autoridades hebreas. El veto responde a la decisión del Ayuntamiento barcelonés de romper relaciones institucionales con Israel en mayo por la «guerra genocida» en Gaza. España presenta una queja diplomática mientras el alcalde mantiene solo la parte jordana del viaje para visitar campos de refugiados palestinos financiados por Barcelona.

El Gobierno israelí ha denegado la entrada al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en una decisión sin precedentes que constituye una represalia directa por la ruptura de relaciones diplomáticas entre el Ayuntamiento barcelonés e Israel. La medida, comunicada a última hora del jueves cuando el regidor socialista ya tenía previsto volar hacia Tel Aviv la madrugada del viernes, frustra un viaje oficial de cuatro días que incluía visitas a Jerusalén, Ramala y Belén, además de una estancia en Jordania para visitar campos de refugiados palestinos.

Las autoridades de inmigración israelíes justificaron la denegación alegando que Collboni tiene «antecedentes de difamación del Estado y participación en un boicot a Israel», según comunicado del Ministerio del Interior israelí. La decisión se produce «de conformidad con la Ley de Entrada a Israel y en coordinación con el ministerio de asuntos exteriores y el consejo de seguridad nacional», añadió el organismo, calificando el rechazo como «una decisión conjunta» del ejecutivo de Benjamin Netanyahu.

Fuentes diplomáticas israelíes fueron más explícitas sobre las motivaciones del veto: «La decisión del Ayuntamiento de Barcelona de boicotear al Estado de Israel tiene consecuencias. No es aceptable que quien actúa para boicotear a Israel y romper vínculos con él pueda ser considerado un invitado bienvenido». Estas declaraciones confirman que la medida constituye una respuesta política directa a las decisiones municipales barcelonesas en materia de política internacional.

Barcelona como referente del activismo municipal antiisraelí

El enfrentamiento tiene su origen en la decisión adoptada por el Pleno del Ayuntamiento de Barcelona en mayo de 2025, cuando con los votos del PSC, Barcelona en Comú y ERC se aprobó romper las relaciones institucionales con Israel hasta lograr «un alto el fuego definitivo en Gaza» y el respeto a los derechos internacionales. La resolución suspendió también el acuerdo de hermanamiento con Tel Aviv, establecido en 2013, y prohibió la contratación de empresas que mantengan actividades en territorios palestinos ocupados.

Esta decisión supuso un giro en la posición de Collboni, quien al llegar a la alcaldía en junio de 2023 había derogado las medidas antiisraelíes aprobadas durante el mandato de Ada Colau para «reconstruir puentes». Sin embargo, la escalada del conflicto en Gaza tras los ataques del 7 de octubre llevó al alcalde socialista a revertir su posición inicial, alineándose con la presión de sus socios de gobierno y el clima de opinión dominante en la izquierda barcelonesa.

La ruptura barcelonesa ha tenido consecuencias prácticas inmediatas, afectando a contratos municipales millonarios. El concurso para la fabricación de trenes del metro por parte de Alstom, empresa con planta en Santa Perpètua de Mogoda, se ha visto comprometido por las cláusulas antiisraelíes. La compañía francesa ha impugnado las bases del concurso y ha asegurado haber roto con su filial israelí para poder participar en la licitación.

Diplomacia de ciudades en territorio de conflicto

El viaje frustrado tenía una dimensión altamente simbólica que reflejaba el activismo internacional del Ayuntamiento barcelonés. Collboni había sido invitado oficialmente por los alcaldes de Ramala y Belén, con quienes Barcelona mantiene programas de cooperación internacional financiados con fondos municipales. El acto central de la visita era la inauguración de la «Calle Barcelona» en Ramala, un reconocimiento a la solidaridad histórica de la capital catalana con la causa palestina.

La agenda incluía reuniones con el primer ministro palestino, Mohammed Mustafa, y encuentros con ONGs israelíes críticas con Netanyahu como B’Tselem y Peace Now. También estaban programadas ofrendas florales ante las tumbas de Yitzhak Rabin y Yasser Arafat, un gesto diseñado para equilibrar el enfoque pro-palestino del viaje. La visita al museo del Holocausto Yad Vashem completaba un itinerario que buscaba demostrar respeto por la memoria histórica judía sin renunciar al apoyo a la causa palestina.

Barcelona mantiene una aportación extraordinaria de 300.000 euros para distribución de alimentos en Gaza, además de haber duplicado en 2024 su contribución anual a la UNRWA hasta alcanzar 190.000 euros. Esta cooperación municipal ha convertido a la ciudad en un referente del activismo local europeo a favor de Palestina, posición que Hamas celebró públicamente calificando la ruptura con Israel como «paso positivo» e instando a otros ayuntamientos a seguir el ejemplo barcelonés.

España protesta y las relaciones bilaterales tocan fondo

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha presentado una protesta formal al Gobierno israelí por la denegación de entrada a Collboni, aunque sin especificar los canales diplomáticos utilizados ni el contenido exacto de la queja. Esta respuesta se enmarca en un contexto de deterioro sistemático de las relaciones hispano-israelíes, que han alcanzado su punto más bajo desde el establecimiento de lazos diplomáticos en 1986.

Israel mantiene retirado a su embajador en Madrid desde mayo de 2024, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez reconoció el Estado palestino junto a Irlanda y Noruega. Desde entonces, las funciones diplomáticas son ejercidas por encargados de negocios que han sido convocados repetidamente por Exteriores para recibir protestas por la política israelí en Gaza. La ausencia de representación diplomática plena refleja la profundidad de la crisis bilateral.

El presidente Sánchez ha endurecido progresivamente su retórica antiisraelí, llegando a calificar a Israel como «Estado genocida» y promoviendo la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel. España lidera junto a Jordania el grupo de trabajo internacional sobre implementación de la solución de dos Estados, posicionándose como la voz europea más crítica con la política de Netanyahu en los territorios ocupados.

Collboni desafía el veto y mantiene el viaje a Jordania

Pese al revés diplomático, Collboni ha decidido mantener la parte jordana de su viaje oficial, prevista inicialmente como colofón de la gira por Oriente Próximo. El alcalde y la teniente de alcalde de Relaciones Internacionales, Eugènia Gay, viajarán este domingo a Amman para reunirse con autoridades jordanas y visitar instalaciones de la UNRWA donde Barcelona financia proyectos humanitarios. Este gesto constituye un desafío simbólico al veto israelí y una demostración de que las represalias no lograrán disuadir el activismo municipal barcelonés.

«Lejos de disuadir al Gobierno municipal, la negativa de Israel sirve para reforzar el compromiso de la ciudad con los principios que históricamente han guiado su acción en el ámbito de las relaciones institucionales», ha manifestado el Ayuntamiento en comunicado oficial. Collboni ha denunciado en redes sociales que «el Gobierno israelí busca aislar al pueblo palestino y ocultar al mundo las constantes violaciones de los derechos humanos que sufren», asegurando que el veto refuerza su «determinación de seguir trabajando incansablemente por la paz y la justicia».

El incidente marca un precedente en las relaciones entre Israel y las instituciones españolas, evidenciando cómo las decisiones de política municipal pueden tener repercusiones diplomáticas internacionales. La escalada confirma que el conflicto palestino-israelí ha trascendido las fronteras de Oriente Próximo para instalarse en el centro del debate político europeo, convirtiendo a ayuntamientos como el de Barcelona en actores relevantes de unas relaciones internacionales cada vez más polarizadas y fragmentadas.

 

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