El líder del PP ha declarado hoy como testigo en la investigación judicial de la catástrofe valenciana. En su testimonio telemático ante la magistrada Nuria Ruiz Tobarra, admitió que su afirmación pública de haber sido informado «en tiempo real» por Carlos Mazón durante la emergencia del 29 de octubre no se ajustaba a la realidad. Los mensajes intercambiados revelan que la primera comunicación se produjo casi a las ocho de la tarde, cuando la tragedia ya estaba en desarrollo.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, compareció este viernes 9 de enero ante el Juzgado de Instrucción de Catarroja que investiga la gestión de la DANA que devastó Valencia el pasado 29 de octubre. La declaración, realizada de forma telemática desde el Congreso de los Diputados tras declinar personarse físicamente en los juzgados, supone un giro significativo respecto al discurso que mantuvo en los días posteriores a la catástrofe. Apenas 48 horas después del desastre, Feijóo había asegurado públicamente que Carlos Mazón, entonces president de la Generalitat Valenciana, le había mantenido informado durante toda la emergencia.
La magistrada Nuria Ruiz Tobarra interrogó al líder de la oposición sobre el alcance y cronología de sus contactos con el ya expresidente valenciano durante la jornada crítica. Feijóo reconoció que «no se puso en contacto antes» del primer mensaje de WhatsApp que envió a Mazón, registrado a las 19:59 horas. Esta admisión contradice frontalmente la narrativa que el propio Feijóo construyó en su momento, cuando aseguró haber seguido los acontecimientos en tiempo real gracias a la comunicación con el máximo responsable autonómico. La declaración como testigo forma parte de una investigación que busca esclarecer las responsabilidades en la gestión de una emergencia que causó más de un centenar de fallecidos.
La polémica entrega de los mensajes en Nochebuena
El contenido de los mensajes intercambiados entre ambos dirigentes del PP llegó al juzgado mediante un acta notarial presentada por el equipo legal de Feijóo. Sin embargo, la forma y el momento de esta aportación han generado una fuerte controversia. El líder popular remitió la primera versión del documento en la noche del 24 de diciembre, incluyendo únicamente los mensajes enviados por Mazón y omitiendo sus propias respuestas. Esta versión incompleta obligó a la jueza Ruiz Tobarra a requerir mediante auto judicial la conversación completa, que finalmente reveló aspectos especialmente comprometedores sobre las prioridades de Feijóo durante la emergencia.
Rosa Álvarez, presidenta de una de las asociaciones de víctimas de la DANA, calificó como «repugnante» la estrategia de timing empleada por el presidente del PP. En una carta abierta dirigida a Feijóo, Álvarez señaló que el acta notarial «está fechada a 22 de diciembre», es decir, el líder popular «la tuvo en su poder dos días y decidió enviarla al juzgado en la fecha en que culturalmente las familias nos reunimos en torno a una mesa». La representante de las víctimas no dudó en denunciar esta actuación como «un maltrato más por cálculo mediático», evidenciando la percepción de instrumentalización política de la tragedia.
Prioridad al relato político sobre la emergencia
Los mensajes completos finalmente aportados al juzgado revelan que la preocupación principal de Feijóo no estaba centrada en la magnitud de la emergencia ni en las víctimas, sino en la gestión comunicativa de la crisis. A las 20:26 horas del 29 de octubre, cuando la situación ya era crítica en numerosas localidades valencianas, Feijóo escribió a Mazón: «Ánimo. Lidera informativamente como hiciste con el incendio». Este mensaje, enviado apenas 27 minutos después del primer contacto, marca el tono de una conversación centrada en el control del relato público más que en la coordinación de la respuesta ante el desastre.
La siguiente comunicación de Feijóo se produjo a las 21:29 horas, cuando informó a Mazón de que estaba «en un acto» y no podía atender su llamada telefónica. En ese momento, el entonces president valenciano ya le había comunicado la existencia de víctimas mortales: «No lo hemos hecho público aún pero ya están apareciendo muertos en Utiel y van a aparecer bastantes más. Un puto desastre va a ser esto presi». La respuesta de Feijóo, enviada a las 23:27 horas, volvió a insistir en la dimensión comunicativa: «Lógico. Ánimo amigo. Lleva la iniciativa de comunicación… es la clave. Los alcaldes diputaciones coordinados y con la gente y tu informando».
Desconocimiento absoluto de la gestión operativa
Durante su declaración judicial, Feijóo admitió carecer de información sobre aspectos fundamentales de la gestión de la emergencia. Cuando la jueza Ruiz Tobarra le preguntó si sabía dónde se encontraba Mazón cuando este le escribió a las 20:09 que la noche iba a ser «larga», el testigo respondió: «No sabía dónde estaba el señor Mazón». Esta respuesta contrasta con el conocimiento que posteriormente se ha hecho público sobre la ausencia del president valenciano durante las horas críticas de la tarde, cuando mantuvo una comida privada mientras se desarrollaba la catástrofe.
El líder del PP también reconoció no haber tenido «ningún contacto» con Salomé Pradas, entonces consellera de Justicia e Interior de la Generalitat Valenciana y principal investigada en la causa judicial. Asimismo, declaró desconocer que se había convocado la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), el órgano responsable de coordinar la respuesta ante emergencias, y admitió no saber quién formaba parte de esta estructura reunida en L’Eliana. Feijóo intentó desviar la atención hacia el Gobierno central, afirmando que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no le informó «como jefe de la oposición» de la situación, aunque la magistrada le recordó que la competencia de gestión de la emergencia correspondía a la administración autonómica.