Más de medio centenar de personas se concentraron frente a la Cámara Baja al grito de «Mazón asesino» y «PP partido criminal», escuchando por megafonía las declaraciones del presidente valenciano en funciones y respondiendo con abucheos a sus explicaciones. La protesta, que contó con el apoyo de varios diputados de la oposición, evidenció el abismo entre el discurso institucional y el dolor de quienes perdieron familiares en la tragedia del 29 de octubre de 2024.
La Plaza de las Cortes y sus alrededores se convirtieron este lunes en escenario de una intensa protesta de familiares de víctimas de la DANA que devastó parte de la provincia de Valencia el 29 de octubre de 2024. Coincidiendo con la comparecencia del presidente valenciano en funciones, Carlos Mazón, en la comisión de investigación del Congreso, algo más de medio centenar de personas se concentraron para denunciar lo que consideran mentiras sistemáticas del dirigente autonómico y exigir que entre en prisión por su gestión de la catástrofe que causó doscientas veintiocho fallecidos.
Los manifestantes, pertenecientes a diversas asociaciones de víctimas, se congregaron inicialmente en la plaza de las Cortes con pancartas donde se leía «No son muertes, son asesinatos» y «Nuestros familiares han muerto por vuestra incompetencia». Sin embargo, la Policía Nacional les informó poco después de que el espacio estaba reservado para una concentración previamente comunicada por parte de una plataforma antitaurina. Tras realizar las gestiones oportunas para negociar el traslado, los manifestantes valencianos subieron por la carrera de San Jerónimo hasta la entrada de la calle Cedaceros, donde desarrollaron su protesta durante las más de cuatro horas que duró la comparecencia de Mazón.
Entre los concentrados destacaba Toñi García, vecina de Benetússer que perdió a su marido, Miguel Carpio, de sesenta y tres años, y a su hija de veinticuatro durante el temporal. García expresó ante los medios que cada vez que Mazón ha comparecido, la situación ha sido más indignante para los familiares de las víctimas. Su testimonio resonó entre los asistentes, que portaban fotografías de sus seres queridos fallecidos y camisetas con el lema en valenciano «29.10. Ni olvido ni perdón», convirtiendo la concentración en un acto de memoria y reivindicación de justicia.
El apoyo político a las víctimas
La protesta recibió el respaldo de varios representantes políticos que se acercaron al lugar para mostrar su solidaridad con los familiares. Entre ellos estuvieron la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant; el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián; la secretaria general de Podemos, Ione Belarra; el portavoz adjunto de Bildu, Óskar Matute; la diputada de Compromís, Àgueda Micó; además de miembros socialistas y de Sumar que forman parte de la comisión de investigación.
La presencia de estos representantes institucionales contrastó con la ausencia de miembros del Partido Popular y Vox, los socios de gobierno en la Comunitat Valenciana hasta la reciente dimisión de Mazón. Los manifestantes no dejaron pasar esta circunstancia y corearon consignas como «Partido Popular, partido criminal», responsabilizando no solo al presidente valenciano sino también a la formación política que le respaldó durante la gestión de la emergencia.
Un elemento que distinguió esta protesta fue la instalación de un sistema de megafonía que permitió a los concentrados seguir en tiempo real las declaraciones de Mazón en el interior del Congreso. Esta decisión convirtió la manifestación en una especie de audiencia pública paralela, donde cada afirmación del presidente valenciano era respondida con gritos, abucheos y calificativos como «Pinocho», «mentiroso» y «sinvergüenza». Los manifestantes reaccionaban con especial indignación cuando Mazón intentaba justificar su ausencia durante las horas críticas o cuando desviaba responsabilidades hacia el Gobierno central.
Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación Víctimas Mortales de la DANA 29 de Octubre, explicó a los medios que el objetivo de los familiares es estar siempre allí donde vaya Mazón. Álvarez subrayó que la comparecencia estaba repleta de mentiras y que representa un constante maltrato hacia quienes perdieron a sus seres queridos. Según la portavoz, el presidente valenciano en funciones no conoce la palabra respeto y continúa ofreciendo versiones contradictorias sobre lo sucedido aquella tarde.
Las consignas coreadas por los manifestantes fueron rotundas y directas: «Mazón asesino», «Mazón criminal, justicia popular», «Mazón a prisión, Consell dimisión». Los asistentes también portaron un muñeco representando a Mazón vestido con traje de presidiario y con las manos pintadas de rojo, junto a la palabra «asesino». Esta representación simbólica expresaba de forma contundente la exigencia de responsabilidades penales, más allá de la dimisión política que el dirigente autonómico anunció hace dos semanas.
Entre el dolor y la indignación
Los testimonios recogidos durante la protesta revelaron el profundo dolor y la frustración acumulada por los familiares durante este año. Mariló Gradolí, portavoz de la Associació de Víctimes de la DANA 29 d’Octubre, calificó la comisión de investigación como un paripé hecho a medida y sostuvo que donde realmente tiene que ir Mazón a declarar es al juzgado, tal como le ha invitado en dos ocasiones la jueza de Catarroja que instruye el caso.
Dolores Ruiz, que perdió a su marido y sus dos hijos en Chiva, explicó que protestan para que Mazón se entere de que todo lo que dice es una mentira y un paripé. Ruiz denunció que el presidente valenciano presume de recibir a las víctimas, pero en realidad no quiere tenerlas delante porque no le interesa. La mujer pidió que Mazón deje su acta de diputado para que la jueza pueda investigarle sin las limitaciones que impone el aforamiento.
Cuando desde el interior del Congreso llegaban las explicaciones de Mazón sobre su móvil en la mochila o su presencia en El Ventorro, los familiares reaccionaban con gritos de «eso es mentira» y exigían que respondiera con claridad dónde estuvo durante las horas críticas. La sensación entre los manifestantes era de asistir a un ejercicio de evasión de responsabilidades, donde el compareciente recurría sistemáticamente a justificaciones que no convencían a quienes perdieron a sus seres queridos esperando una alerta que llegó demasiado tarde.
Carmina Gil, vicepresidenta de la Asociación de Víctimas Mortales 29O, manifestó que la dimisión de Mazón no mitiga el dolor de los familiares, aunque sí representa un alivio y acerca la posibilidad de que el responsable político enfrente consecuencias legales. Gil sostuvo que Mazón ha sido echado por el mismo pueblo que lo eligió, el mismo que ahora lo repudia por mentiroso, incompetente y mala persona. Además, señaló que tras él deja un rastro de incompetentes cómplices de esta barbarie, en referencia al Partido Popular y Vox, socios en el gobierno valenciano.
Los manifestantes también expresaron su decepción por el funcionamiento de las comisiones de investigación. Denunciaron que en el Senado no se ha citado a víctimas, que en la Diputación Valenciana se hizo en el último momento y que en las Cortes Valencianas solo pudieron comparecer tras las protestas de la opinión pública. Esta percepción de obstáculos institucionales alimenta la desconfianza de los familiares hacia el sistema político y refuerza su demanda de que la justicia ordinaria asuma la investigación sin condicionamientos.
La protesta se mantuvo activa durante toda la jornada, con momentos de especial tensión cuando desde el interior llegaban las intervenciones más polémicas de Mazón. Los manifestantes gritaron «vergüenza, vergüenza» cuando el presidente valenciano defendió su gestión y aseguró haber asumido la máxima responsabilidad política con su dimisión. Para los familiares, esta renuncia resulta insuficiente y exigen que se depuren responsabilidades hasta las últimas consecuencias, incluyendo la vía penal.
Rosa Álvarez insistió en que a sus familiares no los mató el clima, sino la mala gestión, la falta de respeto por la ciencia, la falta de previsión y una alerta que cuando llegó ya habían muerto muchas personas. Esta afirmación resume el sentir mayoritario entre los afectados: la convicción de que la tragedia pudo evitarse o al menos minimizarse con una actuación responsable y diligente por parte de las autoridades autonómicas.
Continuación de las protestas
La concentración frente al Congreso se suma a otras protestas que los familiares han protagonizado en las últimas semanas, tanto en Valencia como en Madrid. Los afectados han advertido que estarán presentes en cada comparecencia de Mazón y en cada acto institucional relacionado con la DANA, manteniendo viva la memoria de las víctimas y exigiendo que se haga justicia. Su mensaje es inequívoco: no aceptan que la tragedia se diluya en el debate político partidista ni que las responsabilidades queden sin depurar.
El contraste entre el discurso institucional que se desarrollaba en el interior del Congreso y la protesta en la calle evidenció el abismo existente entre las explicaciones oficiales y el dolor de quienes perdieron a sus familiares. Mientras Mazón intentaba justificar cada una de sus decisiones y trasladar responsabilidades a terceros, los manifestantes le recordaban con sus gritos que doscientas veintiocho personas fallecieron esperando una alerta que nunca llegó a tiempo y que el responsable político máximo de la Generalitat tiene nombres y apellidos.
La jornada culminó sin que los familiares percibieran avances significativos en el esclarecimiento de lo ocurrido. La sensación generalizada era de frustración ante una comparecencia que, según ellos, no aportó nuevas respuestas sino más contradicciones. Los manifestantes se retiraron con la determinación de continuar su lucha por la justicia y con el compromiso de no permitir que el tiempo diluya las responsabilidades políticas y penales que reclaman para quienes gestionaron de forma negligente una emergencia que costó la vida a más de dos centenares de personas.