España se une al programa de la OTAN para comprar armas a EEUU para Ucrania mientras Trump insiste en sus críticas

23 octobre 2025 - 19:04

El Gobierno de Pedro Sánchez anunció su adhesión a la iniciativa PURL de adquisición conjunta de armamento estadounidense para la defensa ucraniana, en un movimiento que llega en pleno pulso con Washington por el gasto en defensa. El presidente de EEUU, Donald Trump, volvió a acusar a España de no jugar en equipo por negarse a elevar su inversión militar al 5% del PIB, mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, advirtió que el país no podrá cumplir sus compromisos con solo el 2,1% que propone el Ejecutivo español.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó este jueves la adhesión de España al programa de la OTAN para la compra conjunta de armamento estadounidense destinado a Ucrania. El anuncio se produjo en Bruselas, antes de participar en la cumbre de líderes de la Unión Europea, en un contexto de máxima tensión con la Administración de Donald Trump por la negativa española a elevar su gasto en defensa. La decisión de sumarse a la denominada Lista de Requerimientos Prioritarios de Ucrania (PURL, por sus siglas en inglés) representa un cambio significativo en la política de apoyo militar a Kiev. Hasta ahora, España contribuía principalmente con material de producción nacional, pero con esta incorporación financiará la compra de sistemas de defensa, municiones y armamento fabricados en Estados Unidos, valorados en torno a 200 millones de euros.

Sánchez explicó que ya había comunicado esta decisión al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en una conversación telefónica el pasado martes. El mandatario español destacó que España seguirá apoyando a Ucrania en todos los niveles, no solo en el militar, sino también en el humanitario y energético, con el envío de generadores para hacer frente a los cortes de electricidad durante el invierno. El programa PURL nació el pasado agosto, después de que Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump, pusiera fin al suministro gratuito de armas a Ucrania. Desde entonces, países como Alemania, Canadá, Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Noruega han financiado paquetes de armamento por valor de 2.000 millones de dólares. Más de la mitad de los 32 Estados miembros de la OTAN ya han confirmado su adhesión a la iniciativa, que busca garantizar un flujo predecible de apoyo letal y no letal para las fuerzas ucranianas. 

Trump vuelve a cargar contra España

La adhesión española al programa PURL llega apenas un día después de que Trump acusara a España de no jugar en equipo dentro de la OTAN. En una intervención en el Despacho Oval junto al secretario general de la Alianza, Mark Rutte, el presidente estadounidense señaló que España es la excepción entre los países miembros al negarse a comprometerse con el objetivo del 5% del PIB en gasto militar para 2035. Creo que tendrá que hablar con España. España no es un jugador de equipo. Así que, salvo España, todos están al cien por cien. Creo que el problema con España se podría resolver muy fácilmente, declaró Trump dirigiéndose a Rutte. El mandatario estadounidense ha criticado en múltiples ocasiones al Gobierno de Sánchez por su postura sobre el gasto en defensa, llegando incluso a sugerir hace semanas que España debería ser expulsada de la OTAN o que se le deberían imponer aranceles comerciales como medida de presión.

Rutte, por su parte, secundó las críticas de Trump con una advertencia apenas velada. El secretario general de la OTAN afirmó que España no podrá cumplir los objetivos de capacidad militar comprometidos con la Alianza invirtiendo solo el 2,1% del PIB que propone el Gobierno español. “España se ha comprometido a cumplir los objetivos de capacidad. Ellos dicen que pueden hacerlo con un porcentaje inferior al 3,5%. Les dije que no podían y pronto sabremos quién está en lo correcto”, declaró Rutte. El secretario general agregó que se ha reunido en varias ocasiones con Sánchez, dejando claro que las conversaciones sobre el nivel de inversión en defensa seguirán abiertas. La tensión entre la OTAN y España se intensificó tras la cumbre de La Haya celebrada en junio, donde todos los Estados miembros firmaron una declaración comprometiéndose a invertir el 5% del PIB en defensa para 2035. Sin embargo, al término de esa cumbre, Sánchez se desmarcó públicamente asegurando que España no gastaría más del 2,1% de su PIB.

Desde Bruselas, Sánchez respondió este jueves a las críticas de Trump con un mensaje de firmeza. El presidente español afirmó que Trump sabe que España está cumpliendo con sus obligaciones y recordó que su Gobierno ha saldado incumplimientos de administraciones anteriores. Somos un país confiable, somos un país que cumplimos con nuestros compromisos, declaró Sánchez. El mandatario español insistió en que el acuerdo alcanzado con la OTAN en La Haya fue en materia de capacidades, no de porcentajes, y defendió que ese es el parámetro realmente importante para evaluar la contribución de cada país a la seguridad colectiva. Sánchez también aprovechó para advertir que un cambio de Gobierno en España, con la llegada de PP y Vox al poder, supondría una involución de 50 años para el país, en clara alusión a las amenazas de Trump y a la disposición del Partido Popular a elevar el gasto militar al 5% del PIB.

El Gobierno español defiende que puede cumplir los objetivos de capacidades asumidos por la Alianza invirtiendo solo el 2,1% del PIB, una cifra que asegura ha sido calculada por técnicos de Defensa. La estrategia del Ejecutivo pasa por adoptar una visión más amplia del concepto de seguridad y defensa, incluyendo partidas destinadas a la lucha contra el cambio climático, ciberseguridad y gestión de emergencias. Según el plan aprobado por el Gobierno para movilizar 10.471 millones de euros en 2025, el 17% se destinará a reforzar el papel de las Fuerzas Armadas en la gestión de desastres naturales como inundaciones o incendios. Esta interpretación flexible del gasto en defensa ha generado críticas tanto en Washington como en Bruselas, donde varios líderes europeos consideran que España debería alinearse con el resto de aliados y elevar significativamente su inversión militar.

Debate sobre porcentajes y capacidades

La adhesión al programa PURL puede interpretarse como un gesto de distensión hacia Estados Unidos en un momento en que las relaciones bilaterales atraviesan un momento delicado. Aunque el Gobierno español mantiene que las relaciones con Washington son cordiales y estables, la falta de sintonía política entre Sánchez y Trump ha dificultado la cooperación. La participación en la compra de armamento estadounidense podría contribuir a reducir las tensiones, aunque el Ejecutivo español deja claro que no modificará su postura sobre el límite del 2,1% en el gasto en defensa.

En el Congreso, el Partido Popular ha criticado duramente al Gobierno por su gestión de las relaciones con Washington y ha anunciado que, si llega al poder, España cumplirá todos sus compromisos con la OTAN, incluido el objetivo del 5% del PIB. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, afirmó que España no es el problema, sino que Sánchez es el problema, reforzando la tesis de que la solución pasa por un cambio de Gobierno.

 La tensión entre España y Estados Unidos por el gasto en defensa refleja un debate más amplio dentro de la OTAN sobre cómo interpretar el equilibrio entre inversión financiera y capacidades reales. Mientras Washington y algunos países del Este de Europa apuestan por metas cuantitativas como el 5% del PIB, otros aliados occidentales reclaman un enfoque más flexible que tenga en cuenta factores como la innovación tecnológica, la industria de defensa nacional o la ciberseguridad. El pulso entre Sánchez y Trump sobre este asunto seguirá marcando la agenda internacional en los próximos meses, con la incógnita de si el Gobierno español podrá mantener su posición o si finalmente tendrá que ceder ante la presión de la Casa Blanca y de la propia OTAN.

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