España se retira de Eurovisión tras confirmarse la participación de Israel

05 décembre 2025 - 02:30

RTVE cumple su amenaza y abandona el certamen después de que la Unión Europea de Radiodifusión rechazara suspender a la televisión israelí. Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia también han anunciado su salida del festival que se celebrará en Viena en mayo. La decisión rompe 64 años de presencia ininterrumpida de España en el concurso musical más visto del continente. 

España ha confirmado este jueves su retirada del Festival de Eurovisión 2026 después de que la Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión rechazara suspender la participación de Israel en el certamen. RTVE cumple así el acuerdo adoptado por su Consejo de Administración el pasado septiembre, que condicionaba la presencia española a la exclusión del país hebreo. La decisión supone un punto de inflexión histórico al romper más de seis décadas de participación ininterrumpida en el concurso musical más importante de Europa.

La 95ª Asamblea General de la UER, celebrada en Ginebra, sometió a votación las nuevas medidas propuestas por la organización para reforzar la transparencia del certamen. El resultado fue contundente: 738 votos a favor de mantener el formato actual, 264 en contra y 120 abstenciones. Esta votación implicaba directamente la continuidad de Israel en el festival, rechazando la petición española de suspender temporalmente a la televisión israelí KAN por un periodo mínimo de un año.

La salida española del festival tiene consecuencias inmediatas y profundas. RTVE no emitirá la final de Eurovisión 2026, prevista para el 16 de mayo en Viena, ni las semifinales programadas para los días 12 y 14 del mismo mes. Se trata de un hecho inédito desde que España comenzó su participación en 1961 con Conchita Bautista interpretando Estando contigo. El país acumula 64 participaciones en el certamen, siendo uno de los diez estados con mayor presencia histórica en el festival.

Tensión máxima en la asamblea de Ginebra

La reunión de la UER estuvo marcada por una tensión sin precedentes en la historia de la organización. RTVE, junto con otros siete países, solicitó por escrito que todas las votaciones de la asamblea fueran secretas, una petición que la presidencia del organismo rechazó. Esta negativa incrementó la desconfianza de la corporación española en la gestión del festival y confirmó, según su valoración, las presiones políticas en torno al certamen.

El secretario general de RTVE, Alfonso Morales, intervino ante la asamblea exponiendo la posición española. Reconoció que la corporación valora las medidas adoptadas por la UER y el Grupo de Referencia para defender los principios del festival, pero las consideró insuficientes. Morales expresó serias dudas sobre la participación de la televisión israelí en el certamen, argumentando que la situación en Gaza y la utilización del concurso para objetivos políticos hacen cada vez más difícil mantener Eurovisión como un evento cultural neutral.

El responsable de RTVE también denunció la instrumentalización del voto en ediciones recientes y la ausencia de sanciones ante estas prácticas. Subrayó que no deberían aceptarse dobles raseros y que la neutralidad y transparencia constituyen un objetivo común para garantizar un resultado veraz que respete a la audiencia y a los ciudadanos. La corporación española propuso formalmente una votación sobre la posible suspensión temporal de KAN, con opción de revisión posterior al término del periodo sancionador.

Morales advirtió que la dirección de la UER y de Eurovisión está causando una de las mayores tensiones internas en la historia de la organización. Añadió que el asunto de las sanciones debería haberse abordado a nivel ejecutivo para evitar trasladar el conflicto a la asamblea. Finalmente, el secretario general subrayó que RTVE mantiene su posición desde el respeto y la profunda preocupación por la complicada situación, con la esperanza de que la organización sea capaz de continuar adelante y permanecer unida.

Efecto dominó: otros países abandonan el certamen

La retirada española no ha sido aislada. Inmediatamente después de conocerse el resultado de la votación, la radiotelevisión neerlandesa Avrotros anunció también su salida del festival. El director general de la televisión de Países Bajos, Taco Zimmerman, aseguró que la decisión no se ha tomado a la ligera y explicó que la cultura une, pero no a cualquier precio. La cadena advirtió de que la continuidad de Israel en la competición, pese a las denuncias de injerencia política y a la situación en Gaza, supera los límites que está dispuesta a aceptar como servicio público.

Irlanda se sumó al abandono a través de su televisión pública RTÉ, mientras que la radiotelevisión eslovena RTV también confirmó su salida. La presidenta de la emisora eslovena, Natalija Gorscak, fue contundente al justificar la decisión. Afirmó que no participarán si Israel está presente, en nombre de los 20.000 niños que murieron en Gaza. Por su parte, la radiotelevisión islandesa RÚV ha anunciado que discutirá su participación en los próximos días, dejando abierta la posibilidad de sumarse a las ausencias.

Estas salidas ponen de manifiesto un clima interno de tensión sin precedentes en la UER. Las corporaciones públicas que han decidido abandonar el certamen coinciden en señalar que los episodios de injerencia política, las restricciones a la libertad de prensa durante el festival y la fragilidad de la situación humanitaria en Gaza vulneran los valores que deben regir un evento cultural internacional. Argumentan que su participación no puede reconciliarse con los principios de independencia, humanidad y fiabilidad que exige su condición de servicio público.

Reacciones políticas en España

La decisión de RTVE ha generado reacciones inmediatas en el ámbito político español. La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, expresó a través de la red social Bluesky su orgullo por la decisión de la corporación pública de anteponer los derechos humanos. Afirmó que la cultura siempre debe estar del lado de la paz y la justicia, no de blanquear el genocidio de Gaza.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, valoró que RTVE ha tomado la decisión correcta al anteponer los derechos humanos a los intereses económicos. Por su parte, la titular de Juventud e Infancia, Sira Rego, agradeció al ente público que no participe en Eurovisión, señalando que se trata de televisión pública contra el genocidio y agradeciendo que se defienda la dignidad.

El presidente de RTVE, José Pablo López, publicó un mensaje en la red social X tras la reunión que sintetiza la postura de la corporación. Señaló que lo sucedido en la asamblea de la UER confirma que Eurovisión no es un concurso de canciones sino un festival dominado por intereses geopolíticos y fracturados. Esta afirmación resume la percepción de la entidad sobre la deriva que ha tomado el certamen en los últimos años.

Posiciones contrapuestas sobre el festival

Frente a las salidas anunciadas, otros países han confirmado su participación en Eurovisión 2026. La cadena pública portuguesa, Radio y Televisión de Portugal, indicó que ha votado a favor de la modificación de las normas junto con la gran mayoría de los países miembros, lo que permitirá a los estados participar con un mayor grado de confianza en los resultados de las votaciones. La RTP confirmó que participará en la edición que se celebrará en Viena.

La presidenta de la UER, Delphine Ernotte Cunci, valoró el resultado de la votación como una demostración del compromiso compartido de los miembros de proteger la transparencia y la confianza en el festival. Defendió que los cambios en el reglamento garantizan que Eurovisión siga siendo un lugar de unidad e intercambio cultural. Sin embargo, esta interpretación contrasta radicalmente con la percepción de las corporaciones que han decidido abandonar el certamen.

La asamblea de Ginebra también aprobó modificaciones en el sistema de votación del festival, medidas que buscan disipar las preocupaciones sobre posibles manipulaciones. Entre los cambios destaca la reducción de 20 a 10 del número máximo de votos que cada espectador podrá enviar, la implementación de salvaguardas técnicas reforzadas para detectar y bloquear votación fraudulenta o coordinada, y la reinstauración del voto del jurado en las semifinales.

Estas reformas responden a las sospechas generadas en las dos últimas ediciones, donde Israel obtuvo las puntuaciones más altas del televoto coincidiendo con su ofensiva militar en Gaza. En 2025, la cantante israelí Yuval Raphael quedó segunda en la clasificación final con su tema New day will rise, arrasando en el televoto gracias al impulso de campañas promovidas desde el Gobierno israelí. Estas actuaciones generaron críticas sobre la instrumentalización política del certamen y cuestionaron la neutralidad del festival.

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