España combate incendios forestales que ya han arrasado más de 100.000 hectáreas

15 août 2025 - 07:46

En los últimos días, los fuegos han causado tres muertes, varios heridos graves y daños extensos, con especial impacto en Zamora y Galicia. Las autoridades advierten que la situación sigue siendo crítica.

Madrid.– España enfrenta una de las oleadas de incendios forestales más devastadoras de los últimos años. Solo en los últimos días, las llamas han causado la muerte de tres personas y han dejado varios heridos en estado crítico. El balance provisional habla de cerca de 105.000 hectáreas calcinadas, de las cuales unas 40.000 corresponden a la provincia de Zamora y alrededor de 22.000 a Galicia, en el noroeste del país.

Los equipos de extinción trabajan sin descanso para contener los numerosos focos activos, apoyados por medios aéreos y terrestres desplazados desde distintas regiones. En las zonas más afectadas, las altas temperaturas, la baja humedad y los vientos cambiantes complican las labores de control. Las autoridades han evacuado a cientos de vecinos y han habilitado instalaciones municipales como albergues temporales para las familias que han perdido sus viviendas o no pueden regresar a ellas.

En Zamora, los incendios han arrasado áreas de alto valor ecológico, incluidas partes de la Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica, mientras que en Galicia los fuegos han afectado a bosques autóctonos y plantaciones forestales, dejando un paisaje devastado y una importante pérdida de biodiversidad. Los responsables autonómicos han alertado de que, si las condiciones meteorológicas no mejoran, el número de hectáreas destruidas podría aumentar significativamente en los próximos días.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha activado la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las tareas de extinción en los puntos más críticos. También se han coordinado refuerzos desde Portugal, país que atraviesa una situación similar y ha ofrecido medios de apoyo.

Las causas de algunos incendios están siendo investigadas. Las autoridades sospechan que varios focos podrían estar relacionados con negligencias o incluso con actos intencionados. En paralelo, expertos forestales advierten que la combinación de abandono rural, acumulación de biomasa y episodios extremos de calor, cada vez más frecuentes por el cambio climático, crea un escenario propicio para que los incendios se propaguen con rapidez y alcancen gran intensidad.

Organizaciones ecologistas han reclamado una política más ambiciosa de prevención y gestión forestal, que incluya la limpieza de montes, la recuperación de usos agrícolas y ganaderos en áreas de riesgo y una mayor inversión en recursos humanos y técnicos para la extinción. El gobierno central ha prometido revisar los protocolos de prevención una vez superada la emergencia, aunque reconoce que la lucha contra los incendios es un reto que exige coordinación a todos los niveles.

En un verano marcado por temperaturas récord y sequías prolongadas, la tragedia que vive España refleja un patrón que se repite en buena parte del Mediterráneo y que obliga a repensar las estrategias de adaptación climática. Los incendios no son ya episodios excepcionales, sino amenazas recurrentes que ponen a prueba la resiliencia de comunidades enteras.

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