La candidata popular evita pronunciarse sobre la posibilidad de mayoría absoluta pese a que las encuestas le sitúan cerca de alcanzarla. El PSOE intensifica sus ataques contra la líder del PP extremeño acusándola de “invisibilidad” durante la campaña, Vox arremete contra el «bipartidismo corrupto» y Unidas por Extremadura apela a la movilización del electorado progresista para evitar la abstención.
María Guardiola, candidata del Partido Popular a la presidencia de la Junta de Extremadura, cerró este viernes la campaña electoral con un llamamiento a la «confianza mayoritaria» de los extremeños, evitando deliberadamente pronunciarse sobre la posibilidad de obtener mayoría absoluta pese a que los sondeos le sitúan muy cerca de ese objetivo. En un acto celebrado en Cáceres, Guardiola centró su discurso en la necesidad de «un cambio real» tras décadas de gobiernos socialistas en la región, aunque rehuyó hacer cábalas sobre los resultados que obtendrá este domingo en las urnas.
«Los extremeños merecen un gobierno que trabaje para ellos, no para las siglas de un partido», afirmó la candidata popular, quien insistió en que su proyecto político se basa en «la gestión eficaz, la creación de empleo y la mejora de los servicios públicos». Guardiola evitó entrar en las polémicas que han marcado la recta final de la campaña, especialmente las acusaciones del PSOE sobre su supuesta «invisibilidad» en determinados actos públicos, y prefirió mantener un tono institucional dirigido a captar votantes indecisos.
Desde el lado socialista, Miguel Ángel Gallardo cerró la campaña con un discurso marcadamente combativo contra la candidata del PP. «Guardiola se ha escondido durante toda la campaña porque no tiene nada que contar a los extremeños», aseguró el líder del PSOE regional, quien acusó a los populares de «vender humo» y de carecer de un proyecto político definido más allá de «la crítica sistemática» a la gestión socialista. Gallardo apeló al voto útil progresista para frenar lo que calificó como «el retroceso que supondría un gobierno de derechas en Extremadura».
El factor Vox y la fragmentación del voto
Por su parte, el presidente nacional de Vox, Santiago Abascal, clausuró la campaña del partido en Extremadura con un discurso marcadamente antisistema en el que arremetió contra lo que denominó «el bipartidismo corrupto». «PP y PSOE son corruptos y lo mismo, dos caras de la misma moneda que han arruinado España durante décadas», afirmó Abascal ante cientos de simpatizantes congregados en Badajoz, en un mitin que tuvo como objetivo principal movilizar a un electorado desencantado con las formaciones tradicionales.
El líder de Vox insistió en que su partido representa «la única alternativa real al establishment político» y criticó duramente la posibilidad de que el PP pueda pactar con el PSOE en determinados ámbitos tras las elecciones. «No permitiremos que Extremadura siga siendo un cortijo de la partitocracia», sentenció Abascal, quien pese a la previsible caída en escaños de su formación según las encuestas, mantiene la aspiración de convertirse en socio imprescindible para cualquier gobierno regional de centroderecha.
Desde Unidas por Extremadura, su candidata Irene Miguel hizo un llamamiento a la movilización del electorado de izquierdas para evitar que el voto progresista «se quede en casa» este domingo. «Cada voto cuenta, y la abstención solo beneficia a las derechas», advirtió Miguel, quien reivindicó el papel de su coalición como «garantía de políticas sociales» y alternativa a un PSOE al que acusó de «haberse desplazado hacia el centro» en los últimos años.
Mensaje nacional desde Génova y Ferraz
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intervino telefónicamente en el acto de cierre del PSOE extremeño para cargar contra Guardiola, a quien acusó de «agitar la teoría del pucherazo» sin denunciar «el acoso del PP». Sánchez vinculó las elecciones extremeñas con la estrategia nacional de su partido, presentándolas como un test sobre la vigencia del proyecto progresista en España y advirtiendo sobre las consecuencias de un eventual triunfo conservador en la región.
El líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, expresó su confianza en que Guardiola «puede sacar 10 puntos al PSOE», lo que según el presidente popular «será un mensaje clarísimo a Sánchez» sobre el desgaste del Gobierno central. Feijóo situó las elecciones extremeñas en el contexto de un ciclo electoral más amplio que incluirá comicios autonómicos y municipales en diversas comunidades durante 2026, presentándolas como el inicio de un cambio de tendencia política en España.
La jornada de reflexión que comenzará este viernes a medianoche deparará las últimas horas de incertidumbre antes de que los extremeños acudan a las urnas este domingo para decidir el futuro político de su comunidad autónoma. Los resultados, según coinciden los analistas, pueden tener implicaciones que trasciendan el ámbito regional y afecten al equilibrio de fuerzas en el conjunto del país.