La votación se aplazó un día para evitar que coincidiera con el segundo aniversario de los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023. El gobierno necesita el apoyo de Podemos para convalidar el real decreto que prohíbe exportaciones e importaciones de material de defensa y tecnologías de doble uso, pero la formación morada mantiene el suspense sobre su voto al considerar el texto insuficiente. Junts y EH Bildu han confirmado su respaldo, mientras PP, Vox y UPN se oponen frontalmente a la medida.
El Congreso de los Diputados vota este miércoles la convalidación del real decreto ley sobre medidas contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina, cuya pieza central es el embargo de armas a Israel. La votación, prevista inicialmente para el martes 7 de octubre, se aplazó un día tras las protestas de la embajada israelí por la coincidencia con el segundo aniversario de los atentados de Hamás. La Junta de Portavoces acordó separar el debate, celebrado el martes, de la votación definitiva que tendrá lugar hoy. El resultado permanece incierto porque el gobierno de coalición no tiene garantizados los apoyos necesarios para que salga adelante la iniciativa, aprobada en Consejo de Ministros el 9 de septiembre y en vigor desde el 23 de septiembre.
El decreto establece tres medidas principales contra Israel. En primer lugar, prohíbe las exportaciones destinadas a Israel y las importaciones originarias de ese país de material de defensa y tecnologías de doble uso. En segundo término, deniega el tránsito por puertos españoles a embarcaciones que transporten combustibles susceptibles de ser usados por las fuerzas armadas israelíes. Finalmente, impide que entren al espacio aéreo español aeronaves que porten material militar con origen o destino Israel. Esta última medida no afecta a las bases estadounidenses de Rota y Morón, ya que el decreto no modifica el Convenio de Cooperación para la Defensa con Estados Unidos, lo que permitiría a Washington realizar envíos de materiales a través de esas instalaciones.
La posibilidad de que el Consejo de Ministros autorice de manera puntual operaciones comerciales que involucren a Israel ha generado críticas entre varias formaciones políticas. Este margen de maniobra del ejecutivo ha llevado a partidos como Podemos a cuestionar la efectividad real del embargo, calificándolo de incompleto y plagado de excepciones. Sumar, socio minoritario del gobierno, ha anunciado que pedirá la tramitación del decreto como proyecto de ley para poder suprimir esas excepciones y ampliar el ámbito de aplicación. La formación dirigida por Yolanda Díaz considera la medida un avance, pero insuficiente para garantizar que España no contribuya de ninguna manera al esfuerzo bélico israelí en Gaza.
Podemos mantiene el suspense sobre su voto decisivo
El resultado de la votación depende del sentido del voto de los cuatro diputados de Podemos, cuyo apoyo resulta imprescindible para que el gobierno pueda convalidar el decreto con mayoría simple. La portavoz de la formación morada, Ione Belarra, ha mantenido el suspense hasta el último momento, limitándose a señalar que el texto es un engaño que no va a servir para nada. Durante una entrevista concedida días antes de la votación, Belarra calificó el embargo de “fake” y acusó al gobierno de buscar únicamente un titular mediático sin voluntad real de cortar todos los vínculos militares con Israel. La líder de Podemos exige un embargo integral de armas sin excepciones y ha expresado escepticismo sobre la posibilidad de introducir cambios sustanciales si el decreto se tramita como proyecto de ley.
El resto de las posiciones parlamentarias están más claras. PSOE y Sumar votarán previsiblemente a favor de la propuesta, dado que nació de un acuerdo en el Consejo de Ministros. Junts ha confirmado su apoyo al decreto, lo que allana parcialmente el camino para su convalidación. EH Bildu también ha anunciado su respaldo a través de su portavoz Pello Otxandiano, quien considera la medida necesaria aunque mejorable. Se prevé que otros partidos nacionalistas y de izquierda respalden el texto. En el campo opuesto, PP, Vox y UPN se han posicionado en contra de limitar el comercio armamentístico con Israel y de brindar protección específica a Gaza, por lo que votarán contra el decreto. Los populares calificaron de impresentable la elección inicial de la fecha de votación.
La controversia sobre el calendario ha marcado el debate previo a la votación. La embajada de Israel en España emitió un duro comunicado calificando de perverso, inhumano y aberrante que el Congreso fuera a convalidar el decreto el 7 de octubre, segundo aniversario de los ataques de Hamás que causaron cerca de 1.200 víctimas mortales, entre ellas dos ciudadanos españoles. La representación diplomática israelí consideró la elección de esa fecha como una decisión cínica y condenable que refleja la obsesión antisraelí del gobierno español. El PP propuso aplazar el debate y la votación una semana completa, argumentando que el plazo de treinta días para convalidar el decreto no vencía hasta finales de octubre. Junts optó por una solución intermedia, trasladando únicamente la votación al miércoles.
El debate del martes incluyó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023 y de todas las víctimas civiles de la guerra en Gaza. El portavoz socialista Patxi López defendió el embargo recordando que el gobierno lleva defendiendo a Palestina desde el inicio del conflicto y subrayó que España no compra armas a Israel desde el 7 de octubre de 2023. López instó a todos los grupos a respaldar el decreto en la votación del miércoles, argumentando que no habrá gran diferencia entre votar un día u otro. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha reiterado en diversas ocasiones que España no adquiere armamento israelí y que el embargo formaliza una situación ya existente de facto.
La convalidación o derogación de un real decreto ley se decide mediante mayoría simple de los votos de los diputados presentes en el Congreso. Es decir, con más síes que noes el decreto podría salir adelante. La aritmética parlamentaria sitúa al gobierno al filo de la navaja, necesitando sumar todos los apoyos posibles entre sus socios habituales. Si Podemos vota en contra o se abstiene, y no aparecen respaldos inesperados de otras formaciones, el decreto podría decaer, lo que supondría un duro revés político para el ejecutivo de Pedro Sánchez. La votación de hoy definirá si España formaliza su postura más crítica hacia la política israelí en Gaza o si las divisiones internas de la izquierda impiden materializar el embargo.