El CIS sitúa al PSOE 15 puntos por delante del PP en medio de críticas sobre su fiabilidad

17 octobre 2025 - 07:40

El barómetro de octubre del organismo dirigido por José Félix Tezanos coloca a los socialistas en el 34,8% de estimación de voto frente al 19,8% del PP, el peor dato de los populares en toda la legislatura. Vox se consolida como tercera fuerza con un 17,7%, apenas dos puntos por debajo de los de Núñez Feijóo. Sin embargo, la credibilidad del CIS sigue en entredicho: sus predicciones han fallado sistemáticamente desde 2018, con errores de hasta 14 puntos en algunas elecciones. Analistas y expertos cuestionan la metodología del organismo público y advierten que el sesgo estadístico puede estar sobrestimando los votos de la izquierda.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) desató una nueva polémica con la publicación de su barómetro de octubre, que sitúa al PSOE con una ventaja de 15 puntos sobre el PP. Según el organismo presidido por José Félix Tezanos, los socialistas alcanzarían el 34,8% de los votos en unas hipotéticas elecciones generales, mientras que el Partido Popular se desplomaría hasta el 19,8%, su peor registro desde los comicios de julio de 2023. El sondeo, realizado entre el 1 y el 7 de octubre con 4.029 entrevistas telefónicas, refleja una subida de 2,1 puntos para el PSOE respecto a septiembre, mientras que el PP pierde 3,9 puntos en un solo mes. Vox, por su parte, se consolida como tercera fuerza con un 17,7% de estimación de voto, apenas dos puntos por debajo de los de Feijóo y pisándoles los talones en la disputa por el electorado conservador.

Los datos del CIS contrastan radicalmente con las encuestas privadas que sitúan la distancia entre PSOE y PP en torno a los tres o cuatro puntos. El propio instituto reconoce en su ficha técnica un margen de error de más o menos 1,6 puntos, pero la brecha con otros sondeos supera ampliamente ese rango estadístico. Según la tabla de voto directo publicada por el CIS, uno de cada cuatro encuestados tiene decidido votar al PSOE, mientras que los simpatizantes del PP y Vox van casi a la par: un 13,1% anuncia que apoyará a Feijóo y un 12,6% a Santiago Abascal. La fórmula de cálculo del CIS, desarrollada por Tezanos y su socio Antonio Alaminos, ha sido objeto de críticas recurrentes por parte de expertos en demoscopia que consideran que el modelo bidimensional de inercia e incertidumbre sobreestima sistemáticamente el voto de la izquierda.

El historial del CIS bajo la dirección de Tezanos acumula errores significativos. En las elecciones generales de 2019, el organismo pronosticó que el PSOE obtendría entre el 28,7% y el 30,6% de los votos, cuando en realidad consiguió el 28%. En los comicios de 2023, el CIS vaticinó una clara victoria socialista con hasta 14 puntos de ventaja sobre el PP, pero los resultados dieron la victoria a los populares por más de medio millón de votos. El sesgo no es nuevo: desde 2018, el CIS ha sobreestimado el voto al PSOE en 41 de las 42 elecciones autonómicas, municipales, europeas y generales celebradas en España. Solo en las elecciones catalanas de 2021 el instituto predijo correctamente el resultado, cuando el PSC obtuvo 33 escaños frente a los 30-32 que vaticinaba la encuesta. Esta acumulación de desaciertos ha llevado a muchos analistas a cuestionar la utilidad del barómetro como herramienta de medición fiable de la intención de voto.

Polémica por Gaza y memoria histórica

Más allá de la estimación de voto, el barómetro de octubre incluye preguntas sobre temas de actualidad que revelan fracturas en la sociedad española. La mitad de los encuestados no está de acuerdo con la actuación del Gobierno en la crisis de Gaza, un tema que genera división incluso dentro del bloque progresista. Según el sondeo, los socialistas mejoran en dos puntos su respaldo frente al Gobierno israelí, mientras que el PSOE obtiene un 7,7% en estimación de votos frente al 4,9% de Podemos. La diferencia en la gestión de la política exterior respecto al conflicto en Oriente Próximo sigue siendo un punto de fricción entre los socios de coalición.

El sondeo también indaga sobre la percepción de la dictadura franquista, con resultados que evidencian la polarización política del país. Un 62% de los votantes de Vox y un 22% de los del PP valoran positivamente los años del franquismo, según los datos del CIS. En el extremo opuesto, entre los votantes de Junts, Bildu, PNV y Sumar, la valoración negativa es prácticamente unánime. Solo un 21% de la población española considera que los años de la dictadura fueron buenos o muy buenos, mientras que el 65,3% de los encuestados afirma que fueron malos o muy malos. Estos datos confirman que la memoria histórica sigue siendo un elemento divisivo en la política española, con lecturas diametralmente opuestas según el espectro ideológico. En el caso de los votantes del PP, que aplauden los años del franquismo, el porcentaje se ha reducido respecto a sondeos anteriores, situándose ahora en el 22,3%, frente al 30,5% que registraba hace años.

En cuanto a la valoración de líderes, Pedro Sánchez continúa siendo el preferido de los ciudadanos para presidir el Gobierno, según el 26,4% de los entrevistados, mejorando ligeramente respecto al 24,8% de septiembre. El dato más llamativo es que Santiago Abascal supera a Alberto Núñez Feijóo como candidato preferido para La Moncloa: el líder de Vox es el favorito para el 10% de los encuestados, mientras que el jefe de la oposición solo convence al 8,4%. En las notas medias, ninguno de los líderes aprueba: Sánchez obtiene un 4,44 sobre diez, Feijóo se queda en un 3,46 y Abascal recibe la peor valoración con un 2,89. La vicepresidenta Yolanda Díaz logra un 4,24, consolidándose como la segunda dirigente mejor valorada tras el jefe del Ejecutivo, pese a la caída de Sumar en estimación de voto.

La desconfianza hacia los principales dirigentes es mayoritaria: el 67,1% desconfía de Pedro Sánchez y el 83,7% de Alberto Núñez Feijóo. Estos porcentajes reflejan el desgaste generalizado de la clase política española y la falta de credibilidad que sufren los partidos tradicionales. El PP atraviesa uno de sus peores momentos de la legislatura, según el CIS, con un resultado que le situaría por primera vez por debajo de la barrera psicológica del 20%. La proyección de escaños que realizan algunos analistas a partir de estos datos otorgaría al PSOE unos 158 diputados, rozando la mayoría absoluta por sí solo, mientras que el PP quedaría reducido a 81 escaños y el bloque de derechas sumaría 145, muy lejos de los 176 necesarios para gobernar.

El barómetro se publica en un contexto marcado por las revelaciones del informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sobre el caso Koldo y las presuntas ganancias patrimoniales del exministro José Luis Ábalos. Paradójicamente, el escándalo de corrupción que afecta al entorno del PSOE no parece haber hecho mella en las expectativas electorales de los socialistas según el CIS, que incluso mejoran su resultado. Este dato contradice la lógica política habitual y alimenta las críticas sobre la metodología del organismo. Para muchos observadores, el CIS funciona más como un instrumento de propaganda que como una herramienta científica de medición de la opinión pública, una percepción que se ha consolidado tras años de errores sistemáticos a favor de los partidos del Gobierno.

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