Barcelona acogerá el primer foro mundial de traductores de literatura catalana

02 décembre 2025 - 16:43

Barcelona ha sido elegida para convertirse en sede del primer encuentro global dedicado a la traducción de literatura catalana a otras lenguas. El anuncio se realizó en Guadalajara durante la Feria Internacional del Libro, con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y sitúa a la capital catalana en el centro de una conversación cultural de alcance internacional que tendrá lugar en noviembre de 2026.

El foro reunirá a alrededor de ciento cincuenta traductores, editores y profesionales vinculados a la circulación de obras catalanas en el mundo. La cita aspira a consolidar una plataforma de intercambio que refuerce la presencia del catalán en otras lenguas y amplíe los circuitos de lectura más allá del espacio habitual. La organización corre a cargo del Institut Ramon Llull, con la colaboración del Institut d’Estudis Catalans y del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, que abrirá sus espacios a la programación.

Durante cuatro días se desplegarán sesiones plenarias, talleres y conversaciones con autores y responsables editoriales. El diseño del programa busca combinar reflexión teórica con trabajo práctico y atender tanto a los retos del oficio como a sus oportunidades en un mercado cambiante. Se prevén también actividades públicas para acercar el trabajo de traducción a lectores y creadores, con especial atención a las herramientas digitales y a los nuevos hábitos de consumo cultural.

El foro se concibe como una palanca para nuevos proyectos editoriales y alianzas internacionales. La traducción deja de verse como un trámite posterior a la creación y adquiere estatus de mediación cultural. En ese cruce de miradas se juega la supervivencia de una literatura en un entorno donde la visibilidad va de la mano de la circulación y donde la identidad encuentra cauces forma en el diálogo con otras tradiciones.

Desde Guadalajara, Illa subrayó que el posicionamiento internacional de la literatura catalana exige ambición sostenida y políticas culturales estables. La experiencia de este año en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara ha servido de termómetro para un sector que atraviesa un momento de cohesión y confianza. Grandes sellos y proyectos independientes comparten una agenda que privilegia la proyección exterior y el fortalecimiento de redes profesionales.

El mundo del libro muestra signos de madurez. Representantes editoriales destacaron el crecimiento de la presencia catalana en la feria y el interés creciente por la traducción. La internacionalización aparece como camino natural y la colaboración público privada como instrumento eficaz. El mercado de lengua española se suma a esta dinámica con su amplitud de lectores, que ofrece una ventana privilegiada para obras que ganan nuevas vidas a través de otras voces.

La elección de Barcelona añade un componente simbólico. La ciudad ha tejido durante décadas una relación intensa con la edición, la crítica y la creación literaria. Convertirse en punto de encuentro de traductores refuerza ese perfil y proyecta un ecosistema que apuesta por la calidad y la hospitalidad intelectual. La traducción deja huella en la economía cultural y activa flujos que superan la lógica local.

Con esta convocatoria, la literatura catalana encuentra un escenario acorde con sus ambiciones. El foro promete convertir la conversación profesional en impulso creativo y tender puentes duraderos con lectores de otras latitudes. Barcelona se prepara para escuchar otras lenguas pronunciar sus libros y para acompañar ese tránsito con una vocación que entiende la cultura como un bien compartido.

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