Amazon anuncia un ERE que afectará a 1.200 empleados en Madrid y Barcelona

03 novembre 2025 - 10:49

La multinacional tecnológica ha iniciado un proceso de despido colectivo en sus oficinas corporativas españolas, enmarcado en un ajuste global de 14.000 trabajadores. La decisión llega tras presentar beneficios récord del 38% en el último trimestre, lo que ha desatado críticas del Gobierno y los sindicatos, que califican la medida de injustificada. El recorte afectará al personal administrativo y tecnológico de Amazon Digital Spain y Amazon Spain Service, sin impacto en los centros logísticos.

El gigante del comercio electrónico Amazon ha puesto en marcha dos Expedientes de Regulación de Empleo que afectarán a un máximo de 1.200 trabajadores de sus oficinas corporativas en Madrid y Barcelona. La medida se enmarca en un ajuste global anunciado esta semana por la compañía, que prevé la salida de 14.000 empleados corporativos en todo el mundo. Fuentes conocedoras del proceso han confirmado a Europa Press y Efe que los ERE se desarrollarán en las filiales Amazon Digital Spain, con sede en Madrid, y Amazon Spain Service, ubicada en Barcelona. El recorte representa aproximadamente el 30% de la plantilla de ambas sociedades, que cuentan con 4.300 empleados en total, y afectará exclusivamente al personal de oficina, sin repercusiones en las operaciones logísticas ni en los centros de distribución que la multinacional mantiene en otras ciudades españolas.

La empresa ha comunicado que brindará apoyo a los trabajadores afectados, ofreciendo un plazo de 90 días para buscar reubicación interna. Durante este periodo, los equipos de reclutamiento de Amazon darán prioridad a los candidatos internos para ayudar al mayor número posible de personas a encontrar nuevos puestos dentro de la organización. Sin embargo, hasta el momento, Amazon no ha presentado oficialmente los expedientes ante la dirección general del Ministerio de Trabajo, según han confirmado fuentes ministeriales. Tampoco se ha establecido contacto con los representantes de los trabajadores para iniciar el proceso de negociación, lo que ha generado malestar tanto en el ámbito sindical como en el gubernamental.

La decisión de Amazon llega en un contexto de resultados financieros excepcionales. La compañía registró en el tercer trimestre de 2025 un beneficio neto de 21.187 millones de dólares, equivalentes a 18.213 millones de euros, lo que representa un incremento del 38,2% respecto al mismo periodo del año anterior. La cifra de negocios alcanzó los 180.169 millones de dólares, con un crecimiento del 13,4% interanual. Las ventas de productos aumentaron un 9,6% hasta los 74.058 millones de dólares, mientras que los servicios crecieron un 16,3%, alcanzando los 106.111 millones de dólares. Estas cifras han llevado a las acciones de Amazon a batir récords históricos en la bolsa, superando los 250 dólares por título.

Críticas del Gobierno y reacción sindical

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido contundente en su respuesta al anuncio de Amazon. A través de un mensaje en la red social Bluesky, Díaz calificó a la empresa como «un modelo de la vergüenza». «Una empresa que tiene beneficios millonarios y que deja tirados a sus trabajadores y trabajadoras es un modelo de la vergüenza. El milagro Amazon es este: Jeff Bezos al servicio de Trump, no pagar impuestos, destruir el pequeño comercio y maltratar a sus trabajadores», escribió la ministra en referencia al fundador de la compañía y su reciente apoyo al candidato republicano en las elecciones estadounidenses.

Los sindicatos han expresado un rechazo frontal al expediente. Comisiones Obreras, que cuenta con representación significativa en las empresas afectadas, emitió un comunicado en el que afirma que el ERE «carece de fundamento económico» tratándose de uno de los gigantes empresariales más rentables del mundo. «Por la información que ha trascendido, las áreas afectadas serían principalmente administrativas y tecnológicas. CCOO considera que no existe justificación económica para un recorte de este calibre cuando han sido precisamente las plantillas afectadas por el ERE las que han contribuido decisivamente al crecimiento exponencial de la empresa», señala el comunicado sindical.

El sindicato ha exigido a Amazon la máxima información y transparencia sobre el proceso, advirtiendo que empleará todos los medios sindicales y técnicos a su alcance para defender los derechos de los trabajadores afectados. CCOO también ha cuestionado el papel que la inteligencia artificial puede estar jugando en esta reestructuración, sugiriendo que la automatización podría estar sirviendo como pretexto para reducir empleo mientras la compañía aumenta sus beneficios. La organización sindical reclama la apertura de una mesa de negociación para debatir medidas de recolocación, ampliación de plazos e indemnizaciones superiores a las mínimas legales.

IA y automatización versus empleo

El anuncio de Amazon forma parte de una tendencia más amplia dentro del sector tecnológico. Beth Galetti, vicepresidenta senior de Personas, Experiencia y Tecnología de Amazon, explicó en un comunicado oficial que la empresa está llevando a cabo una reorganización interna para simplificar su estructura y reducir la burocracia. El objetivo declarado es mantener una organización ágil que permita seguir invirtiendo en áreas estratégicas como la inteligencia artificial generativa y la automatización de procesos. Esta reestructuración global afecta a divisiones como Amazon Web Services, el negocio de libros y el departamento de dispositivos electrónicos.

Amazon España cuenta con una plantilla total de 28.000 trabajadores distribuidos en 19 provincias, la mayoría concentrados en centros logísticos y de distribución. En los últimos cinco años, la compañía ha incorporado más de 20.000 empleados en el país, convirtiéndose en uno de los diez principales empleadores privados. El ajuste anunciado representa el primer golpe significativo a la plantilla corporativa española desde que Amazon estableció sus operaciones en el país. Fuentes del sector apuntan que es habitual que las grandes corporaciones filtren inicialmente cifras de despidos superiores a las que finalmente ejecutan, por lo que el número definitivo de afectados podría ser inferior a los 1.200 anunciados, aunque esta estrategia no resta gravedad a la situación de incertidumbre que enfrentan miles de trabajadores.

 

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