Los presidentes de los países miembros del Mercosur se reúnen hoy en la capital argentina para celebrar dos hitos clave para el bloque sudamericano. En primer lugar, la culminación de las negociaciones de libre comercio con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), y en segundo, el traspaso de la presidencia pro tempore de Argentina a Brasil.
El acuerdo con EFTA, integrado por Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein, se cerró tras siete años de negociaciones y representa un avance estratégico para el Mercosur en su objetivo de diversificar exportaciones y abrir nuevos mercados. El pacto establece una zona comercial que abarca a más de 300 millones de personas, con un PIB combinado de aproximadamente 4,3 billones de dólares, y prevé un acceso preferencial para el 97% de las exportaciones regionales.
Aunque el texto final deberá ser firmado formalmente y aprobado por los parlamentos de los países involucrados, los negociadores destacaron su importancia en un contexto de creciente fragmentación comercial global. Se espera que el acuerdo impulse sectores como el agroalimentario y la industria manufacturera, tradicionales motores exportadores del Mercosur.
Durante la cumbre, Argentina también cederá la presidencia pro tempore al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien liderará el bloque durante el próximo semestre. El presidente argentino Javier Milei, anfitrión de la reunión, formalizará la transferencia en medio de las tensiones que persisten entre ambos mandatarios por sus diferencias ideológicas. No está prevista una reunión bilateral entre Milei y Lula, según confirmaron fuentes oficiales.
El encuentro ocurre mientras el bloque busca reactivar el estancado acuerdo comercial con la Unión Europea, trabado principalmente por las reservas de Francia y sectores agrícolas europeos ante la competencia de las exportaciones sudamericanas. Con el nuevo liderazgo brasileño, se espera un renovado impulso diplomático en este frente.
La cumbre refuerza así la agenda de apertura comercial del Mercosur, que busca ampliar sus socios estratégicos más allá de la región y fortalecer su peso como actor regional frente a otras alianzas internacionales.