La UE sanciona el pacto con EE.UU. con cláusulas de suspensión

28 mars 2026 - 08:07

El Parlamento Europeo ratificó el acuerdo arancelario entre la Unión Europea y Estados Unidos con 417 votos a favor, 154 en contra y 74 abstenciones. El pacto, alcanzado el pasado verano en Escocia entre la presidenta de la Comisión Europea y Donald Trump, elimina aranceles sobre bienes industriales estadounidenses a cambio de un techo del 15% para las importaciones europeas. La Eurocámara incorporó al texto cláusulas de suspensión ante nuevos gravámenes o amenazas a la integridad territorial de algún Estado miembro.

Tras varios meses de retrasos e incertidumbre, el Parlamento Europeo ratificó este jueves el acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos, el convenio arancelario negociado entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en la localidad escocesa de Turnberry el pasado verano. La votación arrojó 417 síes, 154 noes y 74 abstenciones, y abre la puerta a que la Eurocámara inicie ahora las negociaciones con el Consejo —los Gobiernos de los Veintisiete— para trasladar el acuerdo al marco jurídico europeo.

El acuerdo, en esencia, elimina los aranceles europeos sobre productos industriales estadounidenses —y sobre algunos bienes agroalimentarios, como la langosta— a cambio de que Washington aplique un máximo del 15% de gravamen sobre las importaciones procedentes del bloque comunitario. La Administración Trump había exigido esta ratificación parlamentaria como condición previa para abrir negociaciones sobre la reducción de aranceles en otros sectores, como el vino. Sin el voto de este jueves, Europa no podía bajar sus tasas a cero, tal como había prometido al suscribir el pacto en Turnberry.

El voto y sus condiciones

El proceso de ratificación había sido congelado en dos ocasiones previas: primero, ante las amenazas arancelarias de Trump sobre países comunitarios que participaron en maniobras militares en Groenlandia; después, ante la incertidumbre generada por la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anunciar un arancel global del 15% en represalia. La Eurocámara introdujo en el texto cláusulas de salvaguarda que los eurodiputados más escépticos exigieron como condición para su voto. El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, celebró el resultado y reclamó que el pacto entre en vigor «en ambos lados del Atlántico».

El embajador de Estados Unidos ante la UE, Andrew Puzder, no tardó en mostrar su satisfacción. «Habéis tomado la decisión correcta para los ciudadanos de los dos lados del Atlántico», declaró ante los eurodiputados. Puzder había seguido muy de cerca el desarrollo de la sesión plenaria desde Bruselas, y en días previos había transmitido a través de redes sociales el compromiso de su Gobierno con el pacto, aunque también advirtió que el proceso aún no estaba completado, ya que seguían pendientes las negociaciones entre el Parlamento y el Consejo.

Las cláusulas de salvaguarda

El texto ratificado incluye dos cláusulas de salvaguarda que no figuraban en el acuerdo original de Turnberry y que la Eurocámara incorporó como condición para su apoyo. La primera limita a dos años la supresión de los aranceles europeos, a no ser que ambas partes renegocien el pacto al término de ese período. La segunda es más severa: permite suspender la medida si Washington anuncia nuevos gravámenes sobre países comunitarios o si amenaza la integridad territorial de algún Estado miembro, como ya ocurrió con la crisis de Groenlandia.

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, subrayó ante el pleno la naturaleza condicional del apoyo europeo al acuerdo. Aunque reafirmó el compromiso de Bruselas con el diálogo transatlántico, también advirtió que «no haremos la vista gorda ante ningún riesgo para nuestros intereses». Dombrovskis señaló que el Parlamento había recibido garantías de que Washington tiene intención de respetar los términos pactados, y recordó que Bruselas aguarda aún aclaraciones de la Casa Blanca sobre cómo reducir el arancel del 50% que se aplica actualmente al acero y al aluminio europeos.

Incógnitas pendientes con Washington

La ratificación parlamentaria no despeja todas las incógnitas que rodean la relación comercial entre la UE y Washington. Hasta el momento, Estados Unidos ha seguido aplicando el arancel del 15% pactado en julio sobre los productos comunitarios, mientras Europa no había podido reducir sus propias tasas a cero —tal como había prometido— por la pendiente aprobación parlamentaria. Con el voto de este jueves, los eurodiputados permiten ya retirar los aranceles sobre bienes industriales estadounidenses y sobre determinados productos agroalimentarios, pero otras negociaciones siguen abiertas.

Entre las materias pendientes figura la cuestión del acero y el aluminio, sectores a los que Washington aplica actualmente un arancel del 50%, una promesa de rebaja que la Administración Trump formuló durante las negociaciones pero que no ha concretado. La Eurocámara estableció también en el texto una cláusula que permite suspender el pacto ante amenazas similares a las que suelen emitirse desde Washington —nuevos gravámenes incluidos—, una disposición que refleja la desconfianza acumulada en Bruselas respecto a la previsibilidad de las decisiones de la Administración republicana.

La ratificación se produce en un contexto de presión múltiple sobre las relaciones transatlánticas. Las amenazas de Trump sobre la soberanía danesa en Groenlandia, los gravámenes adicionales a países que participaron en maniobras de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el Ártico y la turbulencia judicial en torno a los aranceles han redibujado el marco en el que se mueve el acuerdo. La propia delegación estadounidense subrayó, con tono de advertencia, que el proceso europeo aún no había concluido con la ratificación: «Esperamos que la UE complete con éxito su proceso», señaló.

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