La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de aplazar durante cinco días los ataques contra las infraestructuras energéticas de Irán produjo este lunes un rebote del Ibex 35 y una moderación transitoria en el precio del petróleo. La economía española acumula cuatro semanas de deterioro bursátil y presión energética que los análisis institucionales cifran en una pérdida de entre uno y dos puntos de crecimiento respecto a las previsiones previas al conflicto, dependiendo de la duración e intensidad de la guerra.
Donald Trump anunció este lunes a través de sus redes sociales que ha ordenado al Departamento de Defensa de Estados Unidos «posponer todos los ataques militares» contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética de Irán durante un periodo de cinco días. El presidente estadounidense justificó la decisión por el desarrollo de contactos diplomáticos con Teherán durante los dos días previos. «Me satisface informar que Estados Unidos e Irán han tenido unas conversaciones muy buenas», señaló Trump, quien subrayó que el aplazamiento está «sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso». La medida llegó horas después de que el propio Trump hubiera dado el sábado un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria iraní respondió con cautela al anuncio de Washington. Las fuerzas armadas de la República Islámica afirmaron estar «decididas a responder a cualquier amenaza» y advirtieron de que, en caso de que se materializaran los bombardeos sobre sus instalaciones energéticas, atacarían tanto las centrales de Israel como las infraestructuras de los países de la región que abastecen de electricidad a bases militares estadounidenses. Las autoridades iraníes han cifrado en más de 1.500 los fallecidos desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel, una cifra que la organización de derechos humanos Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, eleva a más de 3.000.
El anuncio de Trump, pese a su alcance limitado y condicionado, generó una reacción inmediata en los mercados financieros. El Ibex 35 había abierto la sesión de este lunes con una caída del 1,95%, situándose en los 16.391 puntos, arrastrado por el nuevo repunte del precio del petróleo. Tras conocerse la decisión de Trump, el selectivo español recuperó terreno y llegó a anotar una subida del 1,08% a media sesión, situándose en el entorno de los 16.969 puntos. En paralelo, el precio del barril de Brent —referencia en Europa— moderó su ascenso intradiario tras el anuncio, después de haber avanzado más del 2% en los primeros compases de la jornada, hasta rozar los 114 dólares.
El rebote del Ibex y la reacción del crudo
La respuesta de los mercados a la pausa de Trump ilustra la dinámica que ha dominado las bolsas europeas desde el inicio del conflicto: una sensibilidad extrema a los mensajes procedentes de Washington y Teherán, con oscilaciones bruscas en ambas direcciones a lo largo de una misma sesión. El Ibex 35 acumula una pérdida del 5,3% en lo que va de año, según datos de apertura de este lunes, con pérdidas generalizadas en sectores que concentran el mayor peso del índice: banca, energéticas, infraestructuras, aerolíneas y empresas de telecomunicaciones. La composición sectorial del selectivo español lo convierte en uno de los índices europeos más vulnerables a los ciclos de encarecimiento de la energía y aumento de la incertidumbre geopolítica.
Las principales bolsas asiáticas cerraron la jornada con descensos pronunciados antes del anuncio de Trump. El índice Kospi de Corea del Sur cedió cerca del 6,5%, el Hang Seng de Hong Kong bajó más del 3,5% y la bolsa de Shanghai retrocedió un 3,7%. En Europa, Fráncfort y Milán abrieron con caídas superiores al 1,8% antes de recuperar posiciones tras el anuncio de Washington. El mercado de divisas registró simultáneamente una apreciación del dólar y un ascenso de las rentabilidades de la deuda soberana, indicadores habituales de incremento de la aversión al riesgo entre los inversores institucionales.
La factura acumulada: cuatro semanas de pérdidas
El rebote de este lunes no borra el daño acumulado desde que estalló el conflicto. En las primeras cuatro sesiones tras el inicio de la guerra, el Ibex 35 perdió más de 70.000 millones de euros de capitalización bursátil, una caída superior al 6% que situó al índice español entre los más castigados del continente europeo junto al Cac 40 francés. Al término de la tercera semana de conflicto, el viernes 20 de marzo, el selectivo cerró en los 16.714 puntos, acumulando un retroceso del 8,97% desde los 18.360 con que cerró el día previo al inicio de la ofensiva. El bono soberano español a diez años elevó su rendimiento al 3,570%, mientras la prima de riesgo respecto a Alemania se situaba en los 50,35 puntos básicos.
El precio de la energía constituye el principal canal de transmisión del conflicto hacia la economía real española. El barril de Brent ha oscilado entre los 109 y los 120 dólares en las últimas semanas, muy por encima de los niveles previos a la guerra. El gas natural también ha experimentado repuntes significativos, aunque con mayor volatilidad. En respuesta, el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó el viernes en Consejo de Ministros extraordinario una rebaja del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) al 10% para la electricidad, el gas, la gasolina y el gasóleo, la suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) del 7% y la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) al tipo mínimo del 0,5%.
Los escenarios para el PIB y el empleo español
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó esta semana una revisión a la baja de sus previsiones para España, recortando en dos décimas el crecimiento estimado del Producto Interior Bruto (PIB) para 2026, hasta el 2,1%, y anticipando una expansión del 1,8% en 2027. El organismo prevé que la inflación alcance el 3% a finales del año en curso antes de moderarse al 2,2% en 2027. El FMI subrayó que el impacto del encarecimiento del gas sobre España quedaría parcialmente amortiguado por la elevada proporción de energías renovables en el mix eléctrico del país, pero advirtió de que los riesgos para las perspectivas se inclinan «mayormente a la baja».
El Observatorio Económico de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha elaborado tres escenarios según la duración del conflicto. En el más optimista —guerra corta, con resolución antes de finales de marzo o principios de abril—, el PIB crecería un 2,06% y el empleo un 1,93%. En el escenario de guerra larga, con inflación persistente y el petróleo por encima de los 120 dólares el barril, el crecimiento se reduciría al 1,49% y el empleo al 1,4%, con posible crecimiento intertrimestral negativo en el segundo trimestre.
En el escenario de crisis total —petróleo rozando los 150 dólares y endurecimiento financiero generalizado—, el PIB apenas avanzaría un 0,53% y el empleo un 0,5%, con una recesión intertrimestral de hasta 1,4 puntos porcentuales en el segundo trimestre. El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, señaló que la institución está «preparada para responder según sea necesario» y no descartó una subida de tipos en su reunión de abril si los efectos de segunda ronda sobre la inflación se confirman.