El precio del petróleo Brent alcanzó los 81,50 dólares por barril este lunes tras el aumento de las tensiones en el Golfo Pérsico. El alza respondió al anuncio de cierre del estrecho de Ormuz por parte del Parlamento iraní, lo que generó incertidumbre sobre el suministro global de crudo. Horas después, la cotización se moderó y cerró en 76,85 dólares.
El Fondo Monetario Internacional advirtió sobre las posibles consecuencias económicas. En un comunicado, señaló que una prolongación del conflicto podría alterar los flujos de comercio marítimo y provocar presiones inflacionarias en los países más expuestos a la volatilidad energética.
Entre los efectos inmediatos, el organismo prevé cambios en los patrones del transporte aéreo y marítimo. Algunas aerolíneas ya estudian rutas alternativas ante posibles restricciones en el espacio aéreo regional.
El aumento del precio del crudo coincide con señales de desaceleración económica en Europa y América Latina, donde la inflación persiste por encima de los objetivos de los bancos centrales. Un repunte sostenido en los precios energéticos podría comprometer los esfuerzos por estabilizar los costos de vida y contener la depreciación de monedas locales.