El reloj corre para Intercam, CIBanco y Vector Casa de Bolsa. Ayer, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos les concedió un plazo extra de 45 días antes de ejecutar la prohibición que las aislaría del sistema financiero estadounidense por presunto lavado de dinero. La prórroga vence el 4 de septiembre.
FinCEN, la unidad de delitos financieros del Tesoro, justificó la extensión en los “avances” de México para atajar las irregularidades, incluyendo la intervención temporal de estas entidades para reforzar su cumplimiento normativo. Pero el mensaje fue claro: no es un perdón, es tiempo adicional para que pongan orden.
Andrea Gacki, directora de FinCEN, reiteró la línea dura. Dijo que seguirán tomando “todas las medidas necesarias para proteger el sistema financiero estadounidense y combatir el financiamiento de organizaciones criminales transnacionales y narcotraficantes”.
La acusación no es menor. A finales de junio, FinCEN emitió órdenes para prohibir todas las transferencias de fondos con Intercam, CIBanco y Vector desde Estados Unidos, tras detectar operaciones sospechosas vinculadas a cárteles. La sanción, prevista para finales de julio, paralizaría su acceso a corresponsales bancarios y al dólar como divisa de operación.
Desde el gobierno mexicano se minimizó el riesgo sistémico. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el sistema financiero está a salvo. Hacienda destacó la “comunicación constante” con Washington y el respeto a la soberanía, mientras la Asociación de Bancos de México celebró la prórroga como una oportunidad para “rehacer su operación”.
Sin embargo, no todos comparten el optimismo. Para la presidenta del IMEF, Gabriela Gutiérrez Mora, el foco es evitar un contagio sistémico y proteger la confianza. Silvia Matus, de BHR México, fue más directa: la extensión no exime a estas financieras de su problema. Solo les da tiempo.
El trasfondo es político y financiero. La extensión llega tras meses de coordinación entre México y Estados Unidos, y en un contexto de tensiones migratorias, arancelarias y de seguridad. Washington no quiere vacíos de cumplimiento que faciliten flujos ilícitos y el Tesoro no afloja su vigilancia transfronteriza.
Para Intercam, CIBanco y Vector, el reloj no solo corre: retumba. De aquí al 4 de septiembre deberán demostrar con hechos y no con comunicados que sus sistemas de prevención de lavado de dinero son creíbles y eficaces. Si no lo hacen, la desconexión financiera será irreversible. Y sus clientes, los grandes perdedores.