El banco estadounidense JP Morgan ha publicado un informe confidencial titulado “Argentina: Taking a breather” (en español, Tomarse un respiro), que enciende las alarmas sobre las políticas financieras del gobierno de Javier Milei. Entre sus recomendaciones, el banco insta a los inversores a reconsiderar su participación en “El carry trade”, una estrategia que consiste en pedir prestado en monedas con tasas de interés bajas para invertir en aquellas con tasas altas.
El informe critica la política financiera del gobierno argentino en tres puntos clave: la salida del dólar, el tipo de cambio y el ruido electoral. Según JP Morgan, estas razones justifican su consejo a los inversores de alejarse de la deuda argentina y adoptar una postura cautelosa.
El documento, de siete páginas, comienza con una visión moderadamente optimista: «Nos mantenemos positivos con el mediano plazo de Argentina, pero por ahora preferimos reducir riesgos. Muchos factores nos dan confianza: el proceso de desinflación ha sido robusto, con mayo rompiendo el 2 por ciento, el levantamiento de controles de capital redujo algunos riesgos del programa de estabilización y los esfuerzos fiscales son sólidos». Sin embargo, advierte sobre los riesgos del dólar turista y el impacto del clima electoral: «Preferimos dar un paso atrás y esperar. Con ingresos de los dólares del agro en su pico, continúa la salida de divisas por turismo, hay ruido potencial de cara a las elecciones».
El informe filtrado a los medios en Argentina generó un gran revuelo y malestar en el Ministerio de Hacienda, y se espera que el titular de la cartera, Luis Caputo, tenga que responder a las llamadas desde Nueva York para aclarar la situación con JP Morgan.
El gobierno de Milei, sin embargo, rechaza las críticas. La versión oficial sostiene que el modelo económico es fuerte y que no existe ningún riesgo para las inversiones, una postura que entra en conflicto directo con las recomendaciones de JP Morgan, una de las instituciones financieras más influyentes a nivel mundial.
Cabe recordar que Argentina sigue enfrentando un riesgo financiero superior a los 700 puntos, una cifra que expertos consideran la más alta en la región. En comparación, países vecinos como Chile, con un gobierno progresista, gozan de una situación mucho más estable, con un riesgo financiero de apenas 100 puntos.