El INE rebaja al 2,6% el crecimiento de 2025, pero mejora 2024

21 septembre 2026 - 16:20

La economía española avanzó dos décimas menos de lo calculado inicialmente el año pasado, debido a un consumo de los hogares y unas exportaciones más débiles. La revisión anual del INE eleva, sin embargo, del 3,5% al 3,7% el crecimiento de 2024 y apenas modifica el nivel acumulado del PIB, mientras aumenta el peso de la inversión y de algunos servicios de mayor valor añadido.

La economía española creció un 2,6% en 2025, dos décimas menos del 2,8% estimado inicialmente. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado a la baja el dato dentro de su actualización anual de la Contabilidad Nacional, fundamentalmente porque el consumo de los hogares y las exportaciones tuvieron un comportamiento menos vigoroso de lo calculado. La corrección no altera sustancialmente, sin embargo, el balance de los últimos años, porque el organismo eleva simultáneamente en dos décimas el crecimiento correspondiente a 2024, desde el 3,5% hasta el 3,7%.

El cambio tampoco modifica el hecho de que España mantuvo en 2025 un crecimiento elevado en comparación con las principales economías de la zona euro. Las revisiones forman parte del procedimiento ordinario del INE, que actualiza sus estimaciones a medida que dispone de información más completa. En esta ocasión afectan a los tres últimos ejercicios: además de las modificaciones de 2024 y 2025, el crecimiento definitivo de 2023 se reduce una décima, del 2,5% al 2,4%.

El consumo y las exportaciones pierden algo de fuerza

La principal corrección procede del consumo de los hogares, uno de los motores de la economía española durante los últimos años gracias a la fortaleza del mercado laboral y al aumento de los salarios. El INE calcula ahora que creció un 3,1% durante 2025, tres décimas menos que el 3,4% estimado anteriormente. El gasto de las administraciones públicas permanece, en cambio, sin modificaciones, con un avance del 2,4%.

La revisión es todavía mayor en el sector exterior. Las exportaciones de bienes y servicios crecieron un 2,6%, un punto menos que el 3,6% calculado inicialmente. Parte de ese deterioro queda compensado porque las importaciones también aumentaron menos de lo previsto. El INE rebaja su avance desde el 6,2% hasta el 5,5%. Como resultado, la contribución de la demanda externa al crecimiento empeora solo una décima, desde -0,7 hasta -0,8 puntos.

La demanda interna también aporta una décima menos, un 3,4% frente al 3,5% anterior. En conjunto, por tanto, la reducción del crecimiento del 2,8% al 2,6% se reparte entre una aportación ligeramente inferior de la economía doméstica y otra décima procedente del sector exterior.

No todos los componentes han evolucionado a peor. La inversión ofrece una imagen más favorable que en las estimaciones anteriores. La formación bruta de capital aumentó un 6%, dos décimas más que el 5,8% calculado hasta ahora. Se trata de uno de los componentes que más contribuyen a valorar la capacidad de crecimiento futuro de una economía, al reflejar la evolución de los bienes de capital incorporados a la actividad productiva.

Dos décimas menos en 2025 y dos más en 2024

La lectura de las nuevas cifras cambia cuando se amplía el foco más allá de un único ejercicio. Las mismas dos décimas que desaparecen del crecimiento de 2025 aparecen en la revisión de 2024. El INE eleva del 3,5% al 3,7% el avance de aquel año, después de haberlo corregido ya al alza anteriormente.

María Jesús Fernández, economista sénior de Funcas, considera por ello que la revisión no supone una modificación significativa de la evolución económica. «El efecto es neutro», resume. El crecimiento de 2025 fue algo menos dinámico de lo calculado, pero la mejora del ejercicio anterior hace que el volumen del PIB real se mantenga prácticamente en el mismo nivel.

La propia naturaleza de estos datos aconseja además cierta cautela ante las variaciones de unas pocas décimas. El INE revisa anualmente las cifras correspondientes a los ejercicios anteriores conforme incorpora nuevas fuentes estadísticas. El dato de 2023 pasa ya a considerarse definitivo, mientras que las cifras correspondientes a 2024 y 2025 podrán modificarse nuevamente el próximo año. En 2027 habrá además una revisión extraordinaria derivada de cambios metodológicos y nuevas exigencias europeas.

La corrección llega después de varios años en los que las actualizaciones del PIB español habían tendido mayoritariamente al alza. El Gobierno ha utilizado precisamente el comportamiento de la economía, que ha crecido por encima de otras grandes economías europeas, como uno de los principales argumentos para defender su gestión. El nuevo cálculo resta dos décimas a uno de esos datos, aunque simultáneamente añade otras dos al ejercicio precedente.

Más inversión y servicios de mayor valor añadido

Las nuevas estadísticas introducen también cambios en la composición sectorial del crecimiento. El INE atribuye ahora un comportamiento mejor de lo estimado a los servicios de información y comunicaciones y a las actividades profesionales, mientras reduce el crecimiento calculado para sectores como el comercio, el transporte y la hostelería.

Fernández considera que esa nueva distribución es cualitativamente mejor porque aumenta el peso de actividades de mayor valor añadido y contenido tecnológico. La revisión también eleva en dos décimas el crecimiento de la construcción en 2025, hasta el 6%, y modifica significativamente la estimación de la agricultura. En sentido contrario, industria y servicios en su conjunto registran correcciones a la baja.

Las cifras ofrecen, no obstante, argumentos para una lectura menos favorable sobre la transformación del modelo productivo. Miguel Artola, profesor de la Universidad Carlos III, señala que el nuevo cuadro resulta algo peor para el Ministerio de Economía porque el crecimiento de 2025 es inferior al estimado y también lo es la evolución de la productividad. La composición sectorial, por su parte, presenta mejoras en actividades tecnológicas y profesionales que matizan esa valoración.

El nuevo cálculo del INE deja así el crecimiento de los tres últimos ejercicios en un 2,4% en 2023, un 3,7% en 2024 y un 2,6% en 2025. De esos datos, únicamente el primero es ya definitivo. Los correspondientes a los dos últimos años continuarán sujetos a las revisiones ordinarias de la Contabilidad Nacional.

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