La inversión de compañías de América Latina en territorio español ha crecido un 103% desde 2010, alcanzando los 66.844 millones de euros acumulados. España se posiciona como el cuarto destino mundial de inversión latinoamericana, solo por detrás de Estados Unidos, Francia y Alemania, con más de 600 empresas que emplean a 44.000 trabajadores. Los nuevos aranceles estadounidenses impulsan a las multilatinas a buscar alternativas en el mercado europeo, convirtiendo España en el puente estratégico hacia Europa, Asia y Oriente Medio.
El panorama empresarial iberoamericano está experimentando una transformación sin precedentes que invierte las tendencias históricas de inversión. Mientras la tradicional «Armada empresarial» española de los años 80 y 90 se bate en retirada de Latinoamérica, son ahora los empresarios de la región quienes apuestan decididamente por España como plataforma de internacionalización. Los datos del Instituto de Comercio Exterior confirman que esta tendencia es estructural y se ha acelerado dramáticamente ante las políticas arancelarias de Donald Trump.
La magnitud del fenómeno queda reflejada en las cifras, que no admiten dudas: desde 2010, la inversión latinoamericana en España ha experimentado un crecimiento del 103%, acumulando ya 66.844 millones de euros en territorio español. Solo en 2024, estas empresas invirtieron 2.178 millones de euros, manteniendo a América Latina como el cuarto mayor inversor en España tras Estados Unidos, Francia y Alemania. Esta cifra representa la consolidación de una nueva realidad empresarial donde 600 empresas latinoamericanas con sede central en la región emplean directamente a unos 44.000 trabajadores españoles.
El X Congreso del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica, celebrado en Sevilla, ha puesto de manifiesto que esta inversión no responde únicamente a oportunidades puntuales, sino a una estrategia de diversificación geográfica acelerada por la incertidumbre comercial global. Nuria Vilanova, presidenta de CEAPI, sostiene que «la situación geopolítica y económica mundial hace que las empresas latinoamericanas dejen de apostar todo por Estados Unidos como puerta hacia su globalización». Los aranceles del 10% anunciados por Trump para la mayoría de los países latinoamericanos, con la excepción de Nicaragua y Venezuela, han convertido esta estrategia en una necesidad urgente.
España como trampolín hacia mercados globales
La presidenta de CEAPI explica que el impacto de los aranceles estadounidenses será positivo para las relaciones empresariales iberoamericanas. «Será más Iberoamérica», enfatiza, refiriéndose tanto a la mayor integración económica entre empresas latinoamericanas que invierten en otros países de su región, como al fortalecimiento de las relaciones entre toda Latinoamérica y la Unión Europea. España se ha convertido en el punto de entrada natural debido a ventajas competitivas evidentes: afinidad cultural, idioma compartido y acceso privilegiado al mercado único europeo.

Ramón Casilda Béjar, presidente de la Asociación de Multilatinas en España, destaca que las empresas establecidas en territorio español tienen como fundamento el mercado español y europeo por extensión, lo que les permite esquivar los efectos directos de los aranceles que afectan a sus países de origen. España ofrece además la ventaja estratégica de «ampliar y diversificar mercados» hacia Europa, África y Asia, convirtiéndose en un trampolín global para las ambiciones internacionales de las multilatinas.
Esta nueva elite empresarial latinoamericana presenta características distintivas respecto a generaciones anteriores. Se trata de grupos familiares formados frecuentemente en escuelas de negocio españolas o estadounidenses, que han desarrollado una visión global del negocio más allá de la tradicional compra de activos inmobiliarios de lujo. Vilanova anticipa que «el impacto de estas nuevas élites de jóvenes es algo que todavía no podemos medir, pero sí intuir», refiriéndose a los hijos de empresarios latinoamericanos que se forman en España y protagonizarán la próxima ola de emprendimientos.
Sectores estratégicos y desafíos futuros
El análisis sectorial de estas inversiones revela una sofisticación creciente en los intereses empresariales latinoamericanos. Los servicios financieros, el software, la alimentación y las telecomunicaciones lideran las preferencias de inversión, mientras emergen nuevos sectores como la innovación tecnológica, las energías renovables y la digitalización. México encabeza la lista de países inversores, seguido por Brasil, Argentina y Colombia, países que ven en España una oportunidad para acceder a mercados con mayor potencial de renta que los domésticos.
El informe «Global LATAM 2025» elaborado por ICEX-Invest in Spain señala que la consolidación de lazos económicos entre ambas regiones está generando «un ecosistema empresarial cada vez más integrado y dinámico». Sin embargo, persisten desafíos importantes relacionados con la digitalización y la transición ecológica que estas empresas deben afrontar para mantener su competitividad en el mercado europeo.
La seguridad jurídica emerge como el factor más relevante en las decisiones de inversión, especialmente en un contexto de creciente volatilidad política internacional. A pesar de estas preocupaciones, los empresarios latinoamericanos mantienen una perspectiva optimista sobre sus inversiones en España. Como señala Casilda, «España se postula como el gran puente para atraer inversiones de América Latina» hacia otros mercados europeos una vez establecidas las operaciones iniciales.
CEAPI ha aprobado un manifiesto que reclama a España que actúe como «catalizador» de las relaciones políticas y empresariales entre la Unión Europea e Iberoamérica, aprovechando su doble pertenencia económica, social y cultural a ambos espacios. El documento subraya que América Latina puede constituirse como un actor con peso propio en el sistema internacional, especialmente cuando el 48% de los trabajadores de la región se desempeñan en condiciones de informalidad que limitan el potencial de crecimiento.
La respuesta empresarial a los desafíos arancelarios estadounidenses está configurando un nuevo mapa de inversiones globales donde España emerge como beneficiaria directa. El comercio entre la Unión Europea y América Latina alcanzó en 2023 los 369.000 millones de euros, convirtiendo a la UE en el primer inversor extranjero en la región. Esta dinámica bidireccional confirma que España no solo recibe inversión latinoamericana, sino que mantiene su posición como primer inversor europeo en América Latina, creando un ecosistema de interdependencia económica que trasciende las turbulencias comerciales globales.