La OPEP mantiene su previsión de demanda de crudo en un contexto de solidez económica global

11 septembre 2025 - 15:50

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ratificó este jueves sus estimaciones sobre el crecimiento de la demanda mundial de petróleo en 2025 y 2026, respaldadas por el dinamismo de la economía global. El informe refleja un optimismo que contrasta con las advertencias de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

La OPEP proyecta un incremento de 1,29 millones de barriles diarios (mbd) en 2025 y de 1,38 mbd en 2026, cifras que mantendrían el consumo global en 105,14 mbd el próximo año y en 106,52 mbd en 2026. Según el organismo, el crecimiento económico mundial será del 3 % en 2025 y del 3,1 % en 2026, con India y China como principales motores.

El informe precisa que las economías emergentes absorberán más del 90 % del aumento en la demanda, mientras que los países de la OCDE apenas registrarán alzas marginales. En paralelo, la oferta de petróleo de productores ajenos a la alianza OPEP+ crecerá en torno a 0,8 mbd en 2025 y 0,6 mbd en 2026, con Estados Unidos, Brasil, Canadá y Argentina a la cabeza.

La organización con sede en Viena defiende así las alzas de producción acordadas desde abril por el grupo OPEP+, liderado por Arabia Saudí y Rusia, que este mes volverá a incrementar su bombeo en 137.000 barriles diarios. Con todo, los datos recientes muestran que el aumento efectivo ha sido menor al pactado, lo que evidencia las tensiones entre las metas oficiales y la realidad del mercado.

La visión optimista de la OPEP contrasta con la de la AIE, que en su propio informe alerta de que las reservas mundiales crecerán en exceso durante el segundo semestre de 2025. El organismo con sede en París advierte que este ritmo de acumulación resulta «insostenible», ya que la oferta supera con amplitud a la demanda.

El pulso entre ambas instituciones refleja la incertidumbre que atraviesa el mercado energético global, en un contexto marcado por la recuperación económica, la transición hacia energías limpias y la persistente volatilidad geopolítica.

Compartir el artículo