El BPI alerta de una economía mundial bajo presión: inflación persistente, riesgos de la IA y vulnerabilidad de la deuda pública

28 juin 2026 - 10:27

El Banco de Pagos Internacionales (BPI) lanzó este domingo una advertencia sobre los principales riesgos que amenazan la estabilidad de la economía mundial. En la presentación de su Informe Anual 2026, el director general de la institución, Pablo Hernández de Cos, instó a los bancos centrales a mantener como prioridad la lucha contra la inflación, al tiempo que alertó sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y el creciente peso de los fondos de alto riesgo en la financiación de la deuda pública.

Las conclusiones del denominado «banco de los bancos centrales» dibujan un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica, el elevado endeudamiento y la rápida transformación tecnológica.

La inflación sigue siendo el principal desafío

El BPI considera que la guerra en Oriente Medio ha reactivado las presiones inflacionistas a escala global y advierte de que sus efectos podrían prolongarse incluso si se consolida el alto el fuego y se normaliza completamente el tráfico por el estrecho de Ormuz.

Según el informe, el conflicto provocó una interrupción del suministro mundial de petróleo sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, superior incluso, en términos de volumen, a la registrada durante las crisis energéticas de la década de 1970.

Aunque el precio del barril de Brent llegó a superar los 120 dólares, posteriormente retrocedió gracias a las expectativas de una desescalada. Sin embargo, el encarecimiento de la energía, los fertilizantes y determinados productos industriales sigue alimentando la inflación y obliga a los bancos centrales a mantener una política monetaria prudente.

Por ello, el BPI recomienda que el control de la inflación continúe siendo prioritario, incluso si ello implica un menor crecimiento económico en el corto plazo.

La inteligencia artificial transformará el mercado laboral

Otro de los grandes focos del informe es la inteligencia artificial.

El organismo reconoce que esta tecnología puede impulsar de forma significativa la productividad, pero advierte de que también acelerará profundas transformaciones en el mercado laboral.

Pablo Hernández de Cos señaló que los primeros datos procedentes de Estados Unidos muestran que los sectores con mayor exposición a la inteligencia artificial están registrando un crecimiento del empleo inferior al de otras actividades.

El informe plantea además interrogantes sobre la distribución futura de la renta y el consumo. Si la automatización reduce el peso del trabajo sin generar suficientes nuevas oportunidades laborales, podría afectar al crecimiento económico y modificar el comportamiento de la inflación y de los tipos de interés.

A ello se suma el enorme volumen de inversión que está movilizando esta revolución tecnológica. Solo los cinco mayores proveedores mundiales de servicios en la nube prevén invertir más de un billón de dólares en inteligencia artificial entre 2025 y 2026, una cifra que podría alimentar tanto nuevas ganancias de productividad como riesgos de sobrevaloración en los mercados financieros.

Crece el riesgo en los mercados de deuda

El tercer motivo de preocupación señalado por el BPI es el creciente protagonismo de los fondos de inversión de alto riesgo (hedge funds) en la financiación de la deuda soberana.

Según Hernández de Cos, estos fondos altamente apalancados tienen hoy una presencia mucho mayor en los mercados de bonos públicos, especialmente en Estados Unidos y, cada vez más, en Europa.

El organismo considera que esta evolución recuerda a la elevada exposición que mantenía el sistema bancario antes de la crisis financiera internacional de 2008. Aunque las reformas regulatorias redujeron posteriormente el riesgo en los bancos, parte de esa vulnerabilidad se habría trasladado ahora hacia entidades financieras menos supervisadas.

Con unos niveles de deuda pública comparables a los registrados tras la Segunda Guerra Mundial, el BPI advierte de que cualquier tensión en estos mercados podría provocar episodios de fuerte inestabilidad financiera.

Prudencia ante un nuevo ciclo económico

El informe concluye que la economía mundial afronta una etapa especialmente compleja, en la que confluyen tres grandes desafíos: una inflación aún persistente, una revolución tecnológica de consecuencias inciertas y una creciente exposición de los mercados financieros al endeudamiento público.

Ante este escenario, el Banco de Pagos Internacionales pide a los bancos centrales mantener la cautela y preservar la estabilidad monetaria, al tiempo que insta a los gobiernos a reforzar la resiliencia de sus economías frente a un entorno internacional cada vez más volátil.

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