El bitcóin encadenó el viernes su tercera sesión consecutiva de fuertes ganancias y llegó a superar los 77.000 dólares, impulsado por las expectativas de una regulación más favorable en Estados Unidos y por los movimientos registrados en el mercado de deuda pública.
La mayor criptomoneda por capitalización avanzó un 6,9 % durante la jornada, hasta alcanzar los 77.675 dólares, su nivel más elevado desde mayo. Desde el miércoles acumuló una revalorización superior al 20 %, aunque este sábado corregía ligeramente y cotizaba alrededor de los 76.900 dólares.
El repunte se aceleró después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, instara al Senado a aprobar la denominada Clarity Act, un proyecto destinado a establecer un marco regulatorio más definido para los activos digitales.
La iniciativa, que continúa bloqueada en la Cámara Alta, pretende aclarar qué criptoactivos deben ser considerados valores financieros y cuáles materias primas. Esta distinción determinaría también las competencias de la Comisión de Bolsa y Valores y de la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas.
Trump defendió el texto durante un encuentro con responsables del sector en la Casa Blanca. Según el mandatario, su aprobación permitiría a Estados Unidos mantener su ventaja frente a China y atraer nuevas inversiones e innovaciones relacionadas con los activos digitales.
El giro político de Washington ha reforzado las expectativas de la industria, pero no fue el único factor detrás de la subida. Los inversores también reaccionaron a la decisión del Departamento del Tesoro de ampliar su programa de recompra de bonos soberanos a largo plazo.
El Tesoro duplicará de 2.000 a al menos 4.000 millones de dólares el límite de determinadas operaciones de recompra de títulos con vencimientos de entre diez y treinta años. La ampliación comenzará en septiembre y busca mejorar la liquidez de un mercado sometido a una fuerte presión.
El rendimiento de los bonos estadounidenses a treinta años había alcanzado el 5,34 %, su nivel más alto desde 2007, ante las dudas sobre la sostenibilidad fiscal del país. La deuda pública de Estados Unidos supera ya los 40 billones de dólares y el coste de los intereses continúa aumentando.
El anuncio del Tesoro provocó inicialmente una caída de los rendimientos y debilitó al dólar. Ese movimiento redujo el atractivo relativo de algunos activos considerados seguros y favoreció las inversiones de mayor riesgo, incluidas las criptomonedas.
Las recompras del Tesoro no equivalen, sin embargo, a una expansión cuantitativa de la Reserva Federal. No implican la creación de nuevas reservas bancarias y su objetivo declarado es mejorar el funcionamiento del mercado, no fijar un nivel determinado para los tipos de interés.
La subida del bitcóin también se vio amplificada por las entradas de capital en fondos cotizados vinculados a la criptomoneda y por el cierre forzado de numerosas posiciones bajistas. Cuando los precios comenzaron a avanzar, los inversores que apostaban por nuevas caídas tuvieron que recomprar activos, acelerando el movimiento.
«El renovado optimismo sobre los avances de las criptomonedas en Washington ayudó a encender la mecha», explicó Bret Kenwell, analista de la plataforma eToro.
El repunte no elimina, no obstante, los riesgos. El bitcóin continúa siendo un activo extremadamente volátil y había perdido más de la mitad de su valor desde los máximos alcanzados en octubre de 2025.
La evolución de los próximos días dependerá tanto del debate legislativo en Washington como del comportamiento de los bonos, el dólar y los fondos de inversión especializados. La subida refleja una mejora repentina de la confianza, pero no garantiza que la tendencia pueda mantenerse.
Más que una reacción exclusiva a la Clarity Act, el avance del bitcóin responde así a la coincidencia de varios estímulos: expectativas regulatorias favorables, mayor liquidez en el mercado de deuda, debilidad del dólar y cierre de posiciones especulativas.